Imagen de un restaurante de arroces en Valencia
Los mejores restaurantes para comer en Castellón, Valencia y Alicante este verano según la selección de National Geographic
La Comunidad Valenciana es mucho más que sol y playa. Su verdadera riqueza se encuentra también en los fogones, en las recetas heredadas, en los productos locales y en la manera de entender la vida a través de la gastronomía. La prestigiosa revista National Geographic ha puesto el foco en los pueblos y rincones donde se come mejor en esta tierra, uniendo a Castellón, Valencia y Alicante en un viaje culinario que refleja la diversidad y la excelencia de sus sabores.
Desde El Debate recogemos esta ruta gastronómica imprescindible por los municipios que mejor representan el arte de comer bien en la Comunidad Valenciana.
Alicante
En pleno valle del Vinalopó, Monforte del Cid es conocido por poner apellido a las doce uvas de la suerte en Nochevieja, pero también por su tradición arrocera. El restaurante Casa Ramón destaca con el arroz con pata y el clásico arroz con conejo y caracoles.
En Callosa d'en Sarrià, además de sus famosos nísperos, el protagonista es el mincho, una coca salada que se viste con tomate, pimientos y pescado. El lugar de referencia para probarlo es El Forn del Portal, todo un clásico del pueblo.
Cocentaina apuesta por la innovación sin renunciar a la raíz. Su famoso 'arroz al cuadrado' puede encontrarse en propuestas creativas como las de Nou Raspa. Además, es tierra natal de algunos de los chefs más destacados de la provincia, como Kiko Moya, que lidera L'Escaleta (dos estrellas Michelin), y Cristina Manzanares, que también apuesta por reinterpretar los sabores tradicionales.
Imagen del famoso 'arroz al cuadrado'
La parada dulce se encuentra en Xixona, cuna del turrón blando. Sus turroneras más reconocidas, como El Artesano o Primitivo Rovira e Hijos, conservan la esencia artesanal de este dulce que combina almendra, miel y clara de huevo.
Benissa es sinónimo de cocina de alto nivel con raíz mediterránea. Destaca Casa Bernardi, restaurante dirigido por el chef italiano Ferdinando Bernardi, que ha sido reconocido con una estrella Michelin. Entre los platos tradicionales del municipio están la coca de mollitas, los capellets y el esgarraet, que también pueden encontrarse en locales como El Riberer.
Valencia
En Valencia, el arroz alcanza su máxima expresión. La ciudad y su entorno no solo son la cuna de la paella, sino también epicentro de una cultura gastronómica que honra el producto, la técnica y la tradición.
En la capital, Casa Carmela es un referente ineludible. Fundado en 1922, este restaurante frente a la playa de la Malvarrosa es célebre por sus paellas cocinadas a leña, en especial la valenciana con pollo, conejo, ferraura y garrofón. Otro imprescindible es Pelayo Gastro Trinquet, donde la gastronomía se une a la tradición deportiva de la pilota valenciana en un espacio único.
En el barrio marinero del Cabanyal, la cocina mantiene su identidad con recetas como la «titaina» (un guiso de pimiento, tomate y atún) que se puede disfrutar en bares tradicionales como Casa Montaña, uno de los más antiguos de la ciudad.
Imagen de un arroz de leña en Casa Carmela
Al sur de la capital, en El Palmar, los arrozales de la Albufera dan nombre a algunos de los mejores arroces del país. Restaurantes como Bon Aire, premiado por su paella en el Concurso Internacional de Sueca, o Nou Racó, con vistas al lago, ofrecen una experiencia completa.
La innovación también tiene cabida en Valencia. Espacios como Casa Salvador (Cullera), ubicado junto al Estany, o L’Estibador (El Saler), frente al mar, reinterpretan los clásicos con sensibilidad y respeto. Y para los más golosos, nada como una horchata artesanal con fartons en Daniel (Alboraya), un icono de la horchatería valenciana.
En Sueca, el arroz es protagonista de un certamen internacional que convierte a esta localidad en capital arrocera durante el mes de septiembre. El Concurso Internacional de Paella Valenciana reúne a cocineros de todo el mundo que compiten por preparar la receta más auténtica.
Castellón
En el interior, Morella destaca no solo por su belleza medieval, sino también por su cocina rica en embutidos artesanos, caza y platos como la cecina de toro. Restaurantes como Vinatea o Daluan son claros exponentes de esta tradición.
La costa castellonense ofrece alternativas para los amantes del pescado y el arroz. En Peñíscola, enclavado junto al mar, destacan locales como Casa Jaime, célebre por su arroz con galeras y alcachofas. Benicasim, Oropesa del Mar o Alcocebre también presentan propuestas muy recomendables con producto de lonja.
Imagen de un arroz cremoso de lechal y romero en el restaurante Daluan, Morella
Vinaroz es la capital indiscutible del langostino. Este manjar protagoniza jornadas gastronómicas cada año y puede saborearse en espacios como Restaurante Rafa's o Bergantín, que lo trabajan con maestría.
En el interior, pueblos como Sant Mateu, con cocina de cuchara basada en la tradición, o Villafamés, que une arte, historia y gastronomía, enriquecen aún más la oferta. En este último se encuentra Cal Paradís, un restaurante con estrella Michelin que fusiona vanguardia y territorio de forma brillante.