Imagen de la familia captada por el restaurante llevándose los entrecots.

Imagen de la familia captada por el restaurante llevándose los entrecots.@SoyCamarero

Intentan llevarse dos entrecots de un bufé y encima ponen una mala reseña: «Las gambas olían súper mal»

Las reseñas de Google son un compendio de mensajes que igualmente pueden ser ciertos o no. El problema realmente es que afectan directamente a la reputación digital del negocio sin que se puedan eliminar esos mensajes enviados de forma malintencionada. Y como muestra, un botón: una familia intenta llevarse en el bolso un par de entrecots en un bufé, los pillan y acaban poniéndole una reseña negativa porque «las gambas olían súper mal».

La historia la ha compartido el influencer valenciano Jesús Soriano a través de su cuenta en X, antes Twitter, @SoyCamarero, en la que ya alcanza los 164.000 seguidores. Su perfil es un conglomerado de mensajes, alertas y avisos con la situación real en el aspecto laboral y de negocio que se da en la hostelería. Igual puedes leer el despido de un trabajador por intentar impedir que los dueños se queden con parte de las propinas, que las reseñas más disparatadas. Eso sí, siempre muestra tanto el mensaje del cliente como la respuesta del local. En este caso, hasta imágenes del establecimiento ante la duda de un usuario de que la historia fuera veraz.

La historia tiene su aquel, porque al bufé llegó a desplazarse hasta la Policía cuando se percataron que unos clientes intentaban salir del local con unos entrecots guardados en el bolso. Pero empecemos por la reseña, que es la que permite destapar la respuesta tan contundente por parte del establecimiento.

Un usuario pone un mensaje en Google otorgándole una única estrella a un bufé al que aparentemente ha acudido a comer. Únicamente con enviar este mensaje, la nota media del negocio ya varía, sin que haya ningún tipo de comprobación por parte de la compañía. Así que un usuario lamenta el trato recibido en un local, incluso llegar a mostrar que si pudiera pondría «menos 10» estrellas, para demostrar su descontento.

La escritura no guarda la concordancia y hay expresiones mal redactadas, pero lo que sí se entiende es que hay quejas: por la «atención de la chica» que resultó ser «muy grosera» y por las quejas ignoradas ante unas gambas que «olían súper mal». Hasta ahí la versión de los clientes. La respuesta del local borda la excelencia.

El bufé expone sin cortarse que «pones esta reseña porque te pillamos metiéndote dos entrecots en el bolso». Tras ser advertidos, según el mensaje del local, se hicieron «los angustiados por tener que pagar la penalización», ya que las normas de este tipo de locales suelen impedir que se pueda sacar comida del establecimiento, a no ser que se abone una determinada cuantía. La comida del bufé se come en un bufé.

Al parecer, hasta llegó a presentarse la Policía en el local ante la situación generada por la familia de clientes. «Sólo se te ocurre poner una reseña para faltar aún más el respeto», indican desde el bufé antes de sentenciar con un contundente «no vuelvas nunca».

Hasta Jesús Soriano comparte las capturas en las que se puede ver como la familia coge los entrecots, los envuelve y los introduce en el bolso, como respuesta a un comentario de otro usuario que dudaba de la credibilidad de la historia.

La hostelería nunca deja de sorprender, pero siempre aparece @SoyCamarero para demostrar que en este sector cabe cualquier historia, por muy imposible que parezca.

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