Senyera valenciana en la Procesión Cívica del 9 de Octubre en Valencia.

Senyera valenciana en la Procesión Cívica del 9 de Octubre en Valencia.EP

El valencianismo reacciona ante las injerencias catalanistas y defiende el cambio de topónimo de la ciudad

Más de 200 escritores se suman al manifiesto en el que se pide «respeto» a la lengua oficial de la Comunidad Valenciana

El valencianismo vive un momento crucial durante este mes de septiembre. Ha tenido que llegar el cambio de topónimo de la ciudad de Valencia liderado por el PP para que más de 200 autores, intelectuales y activistas culturales se unan en defensa de la lengua valenciana y de que la tercera capital de España recupere su nombre oficial en valenciano. Hasta el 9 de septiembre está abierto el plazo para presentar alegaciones ante el Ayuntamiento, motivo que la izquierda busca para movilizarse y ahora también el valencianismo.

Los gobiernos de la izquierda valenciana entre 2015 y 2023 propiciaron que el catalanismo viviera un proceso de camuflaje dentro de la sociedad valenciana, de equiparación entre lo autóctono y las influenciar catalanas. Salir de esa vorágine está resultando más complicado de lo esperado, pero al menos ha servido para que el valencianismo intelectual lata unido por primera vez desde hace décadas.

Más de 200 escritores en lengua valenciana se han sumado a un manifiesto que busca reconocer y dar reconocimiento social al cambio de topónimo que el Ayuntamiento va a aprobar en este último trimestre de 2025.

Valencia volverá a ser Valencia y eliminará la forma catalana 'València' para asumir como oficial el nombre en valenciano 'Valéncia'. Para ello el reconocido académico Abelard Saragossà redactó y firmó un informe en el que se justifica que la tercera capital de España recupere la doble denominación para su topónimo oficial.

Como suele ocurrir con cualquier medida de izquierdas que la derecha quiere revertir, los colectivos catalanistas, tanto sociales como políticos, estallaron en contra del Ayuntamiento de Valencia, movilizándose para 'llenar' el buzón de alegaciones que el Consistorio tiene abierto en su página web. Según estas entidades la capital de la Comunidad Valenciana debe mantener su nombre en versión catalana y no en lengua valenciana.

Este es el escenario que ha deparado que más de 200 autores, intelectuales y activistas culturales referentes en lengua valenciana se hayan sumado al Manifiesto de los Escritores y Escritoras en Defensa de la Lengua Valenciana promovido por la Associació d'Escritors en Llengua Valenciana (AELLVA). En este acuerdo se encuentran figuras relevantes de la literatura valenciana, del teatro festivo y del análisis histórico del Reino de Valencia, con representantes, entre otras entidades, de Lo Rat Penat y de la Real Academia de Cultura Valenciana (RACV).

La proclama tiene dos vertientes. Por una parte «apoyar la recuperación del topónimo 'Valéncia' como oficial» y por otra parte «reclamar garantías para evitar cualquier discriminación hacia los que escriben en la normativa de la RACV».

Justamente este auge de figuras relevantes apoyando al manifiesto ha 'coincido' con el último ataque del Gobierno de Pedro Sánchez a la lengua valenciana. En este caso por parte de José Manuel Albares, quien se negó a reconocer el idioma como tal, pese a un informe del Parlamento Europeo que le da el mismo rango como lenguas diferentes al valenciano y al catalán.

Durante décadas, el catalanismo político y social ha copado las entidades que se han encargado de regir y controlar las variaciones lingüísticas de la lengua valenciana, lo que ha derivado en un idioma normativo más próximo al catalán que al que se habla en los pueblos de la Comunidad Valenciana. Sin ir más lejos, en las universidades valencianas se estudia Filología Catalana y no Filología Valenciana.

Los firmantes del Manifiesto, además, «denuncian la manipulación política de la lengua» y piden que la normativa reconozca «la pluralidad real de la sociedad valenciana».

El valencianismo y el catalanismo nunca han sido posicionamiento hermanos. El segundo siempre ha buscado el supremacismo, el trato de poder sobre la cultura, la historia y la lengua valenciana como descendientes de todo lo que ocurre en Cataluña. Ningún ataque catalanista a la tradición valenciana había conseguido un 'quorum' así y ha tenido que ser la defensa del topónimo en valenciano el motivo para que 200 intelectuales patrios se unan para hacer patente el apoyo a que la tercera ciudad de España se salga del yugo independentista catalán.

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