Vista aérea del Aeropuerto de Castellón
Castellón ya supera en pasajeros a uno de cada tres aeropuertos gestionados por el Gobierno
El enclave castellonense se convierte en un agente clave para el turismo internacional de la provincia
El aeropuerto de Castellón ha sido, desde su inauguración, un símbolo cargado de polémica. Abierto al tráfico aéreo en 2014 tras varios años de retrasos y titulares poco favorables, fue bautizado como «aeropuerto fantasma» y utilizado durante mucho tiempo como ejemplo de despilfarro de recursos públicos. Sin embargo, una década después de aquellas críticas iniciales, las cifras cuentan una historia muy distinta. El aeródromo castellonense ha cerrado el 2024 con más de 273.000 pasajeros y afronta este 2025 con la previsión de superar los 300.000, consolidando así su papel en la red aeroportuaria española y desmintiendo de manera contundente la imagen de inutilidad que lo acompañó en sus primeros años.
Los datos más recientes son ilustrativos. En agosto de 2025, la infraestructura batió su récord mensual con 44.925 usuarios, lo que supone un crecimiento del 21 % respecto al mismo mes del año anterior. Hasta el mes de julio acumulaba 176.779 viajeros, una cifra que lo coloca por encima de un 36,4 % de los aeropuertos gestionados por Aena en todo el mundo. En números concretos, Castellón supera a 24 bases de la empresa estatal, de las cuales 18 se encuentran en España y seis en Brasil. Con un total de 14 rutas comerciales activas en 2025, el aeropuerto no solo ha incrementado su volumen de pasajeros, sino que también ha diversificado su operativa.
Las instalaciones por detrás de Castellón
La lista de instalaciones de Aena que quedan por detrás del aeropuerto castellonense incluye aeropuertos peninsulares de tamaño medio como Vitoria, con 172.028 pasajeros en los primeros siete meses del año; Pamplona, con 133.375; Valladolid, con 47.179, o Badajoz, con 59.033. También destacan bases insulares como La Gomera, que suma 72.166 usuarios con conexiones interinsulares, o El Hierro, que con 174.532 pasajeros se mantiene a un nivel similar al de Castellón.
Incluso infraestructuras históricas como León, Logroño, Córdoba o Salamanca se sitúan muy por debajo de las cifras registradas en Vilanova d'Alcolea, así como aeródromos sin vuelos regulares como Son Bonet, Sabadell, Burgos, Albacete o Cuatro Vientos. A estos se suman los helipuertos de Ceuta y Algeciras, con poco más de 50.000 y 22.000 pasajeros respectivamente.
Más allá de las fronteras españolas, Castellón también aventaja a seis aeropuertos brasileños bajo gestión de Aena, como Carajás, Campina Grande, Uberaba, Altamira, Corumbá y Ponta Porá. Este panorama desmonta el mito de que el aeropuerto castellonense es una infraestructura marginal. Al contrario, sus cifras lo sitúan por encima de muchas bases de la red estatal y lo convierten en el aeropuerto no gestionado por Aena que más crece, según ha destacado el propio Ejecutivo valenciano.
«Símbolo de despilfarro»
Pese a esta evolución, el aeropuerto ha vuelto a colocarse en el centro del debate político tras las declaraciones del presidente de Aena, Maurici Lucena, quien lo señaló como «símbolo del despilfarro» en respuesta a los elogios expresados por el consejero delegado de Ryanair, Eddie Wilson, que calificó las instalaciones como modélicas. Estas palabras han suscitado un profundo malestar en la provincia y han generado la condena tanto de las administraciones como del tejido empresarial, que consideran injusto menospreciar una infraestructura en pleno crecimiento.
El origen de la polémica se remonta a mediados de enero, cuando Wilson ofreció una rueda de prensa en Madrid para exponer la estrategia de la aerolínea en España. En su intervención no hubo referencias al aeropuerto de Castellón, aunque apenas unas horas después Aena emitió un comunicado en el que su presidente utilizó la instalación castellonense como argumento para desacreditar a la compañía. En la nota, Lucena calificaba a Castellón de «símbolo del despilfarro público» y sostenía que, con el supuesto elogio de Wilson a este aeropuerto, la aerolínea había dejado claro que su único objetivo era incrementar beneficios.
La presidenta de la Diputación de Castellón, Marta Barrachina, ha salido en defensa del aeropuerto y ha reprochado al Gobierno central lo que considera un ataque gratuito. «El aeropuerto de Castellón es un valor en alza. Lo demuestran unos resultados que revelan una evolución no solo positiva, sino que alcanza cifras récord con una previsión de 300.000 usuarios en 2025», ha subrayado. Para Barrachina, los buenos resultados son «símbolo de buena gestión y garantía de servicio para todos los castellonenses», y rechaza que desde el Ejecutivo se intente desacreditar lo que considera un ejemplo de éxito colectivo.
En sus declaraciones, la presidenta provincial ha asegurado que «cuando le va bien a Castellón, le va bien al conjunto de España» y ha invitado al presidente Pedro Sánchez a visitar la infraestructura para conocer de primera mano su realidad. «Las críticas hacia nuestra provincia demuestran un profundo desconocimiento. Queremos que se rectifique, porque los números hablan por sí solos», ha manifestado. También ha pedido al Gobierno abandonar «la vía del insulto», defendiendo que lo más lógico sería poner en valor unos resultados que fortalecen a la provincia y al país.
El aeropuerto de Castellón, que en 2024 celebró su décimo aniversario con récord de pasajeros y la mayor programación de vuelos de su historia, encara este 2025 en plena expansión. Lo que en su día fue el blanco de bromas se ha transformado en un motor en crecimiento, capaz de competir con infraestructuras históricas y de atraer a compañías aéreas que confían en su potencial. Frente a las críticas, las cifras son contundentes: Castellón ya no es un «aeropuerto fantasma», sino una pieza clave en el mapa aéreo español.