Un año para aprender
Desde la Moncloa, de nuevo, se ha querido polarizar y utilizar el dolor de las víctimas calentando los ánimos para politizar un acto que debería ser de unión y recuerdo
El próximo 29 de octubre hará un año desde que ocurrió una de las mayores catástrofes que hemos padecido en la Comunidad Valenciana. Diversas comarcas de la provincia de Valencia sufrieron la devastadora riada que causó 229 muertes y miles de millones de euros en pérdidas materiales a miles de valencianos.
Tendremos en la Ciudad de las Artes y las ciencias el mal llamado «funeral» de estado, ya que el funeral ya se hizo en la Catedral de Valencia con la presencia de los Reyes y del Presidente de la Generalitat Carlos Mazón y la ausencia de Pedro Sánchez, y al que acudieron cientos de afectados y ciudadanos que querían mostrar su solidaridad.
En esa ocasión al acto de recuerdo del año de la riada si que ha confirmado su asistencia el presidente Pedro Sánchez, pero desde la Moncloa, de nuevo, se ha querido polarizar y utilizar el dolor de las víctimas calentando los ánimos para politizar un acto que debería ser de unión y recuerdo.
La ministra portavoz Pilar Alegría ha llegado a afirmar que el Presidente Carlos Mazón es mejor que no fuera e incluso los socialistas han estado «calentando» el ambiente para intentar conseguir la foto que no lograron el pasado 9 de octubre al suspenderse los actos del día de la Comunidad Valenciana por causa de la lluvia. Es tan patente la intención de utilizar este acto de recuerdo y homenaje a las víctimas que desde Moncloa se han negado a invitar al presidente del Partido Popular Feijóo y ha tenido que ser la Mesa del Congreso quién lo ha tenido que invitar como representante del grupo Popular, degradando su presencia como líder del partido más votado de España. Hasta este punto ha llegado el sectarismo sanchista.
Por esa politización muchas víctimas han anunciado que no acudirán al acto de recuerdo, porque no pueden consentir que su dolor se vea manchado por un enfrentamiento político propiciado por el Gobierno de España.
Este 29 de octubre ha de ser un día, a parte de recordar a las víctimas y afectados, un año para sacar conclusiones de lo que hay que hacer para que no vuelva a ocurrir un hecho con tan terribles consecuencias. En muchas ocasiones hemos reflexionado sobre las obras pendientes, sobre la no llegada de las ayudas del Gobierno de España, del mal funcionamiento de los organismos de emergencias, de fallos de predicciones, pero considero imprescindible que en estas fechas también destaquemos una cuestión fundamental que es la educación en la prevención.
La Generalitat Valenciana ha presentado en estos días una iniciativa que considero que debe convertirse en prioritaria, y es que se forme, en los colegios e institutos de la Comunidad, a los alumnos en «prevención de emergencias» para que se fomente la concienciación sobre como actuar ante una catástrofe de cualquier tipo, no hay que olvidar que el fatídico día 29 de octubre pasado estuvo a punto de romperse la presa de Forata.
Pienso que esta iniciativa dirigida a los estudiantes debería de extenderse a los centros de trabajo, igualmente deberían recoger el testigo todo tipo de asociaciones, centros de tercera edad, de vecinos etc. Todos los ciudadanos de la Comunidad Valenciana debemos ser conscientes que estar educados en autoprotección es esencial. Debemos copiar lo que ocurre en Japón con la educación ante terremotos o en Estados Unidos con respecto a los Huracanes, porque tenemos que saber qué hacer ante un aviso naranja o rojo de lluvias, como debemos circular por la vía pública, como proteger nuestra vivienda y sobre todo como proteger nuestra vida.
Ante un riesgo climatológico, pero también de cualquier tipo, debemos tener nociones de prevención, debemos saber como actuar y sobre todo como poder salvar nuestra integridad física y nuestra vida. Es necesario que los ciudadanos reflexionemos sobre cómo hemos actuado hasta ahora en situaciones de riesgo y si podemos mejorar nuestra conducta, por eso es necesario que participemos todos en la nueva educación en prevención, y que al menos en esta iniciativa de la Generalitat la izquierda colabore y no se dedique, también en este tema, a criticarla porque es una propuesta de Mazón, porque estar formados puede salvarnos la vida. Bienvenida esta iniciativa de la Generalitat Valenciana y hagámosla nuestra, de todos los valencianos, castellonenses y alicantinos.