Imagen de la puerta allanada en Meliana (Valencia)Ayuntamiento de Meliana

Cazan 'in fraganti' a unos marroquíes forzando una puerta y evitan la okupación gracias a los vecinos

La rápida intervención de la Policía frustró el allanamiento en la localidad valenciana de Meliana

La colaboración ciudadana volvió a ser clave en la noche del jueves en Meliana (Valencia), donde la rápida actuación de la Policía Local impidió la okupación de una vivienda. Según ha informado el Ayuntamiento a través de sus redes sociales, los hechos ocurrieron cuando varios vecinos alertaron a los agentes tras escuchar ruidos extraños en el rellano de una finca.

Una patrulla se desplazó de inmediato al lugar y localizó a «varias personas de nacionalidad marroquí que trataban de acceder a la vivienda de forma ilegal». Los agentes lograron impedir la entrada y aseguraron el inmueble, contactando con el propietario «para informar de la situación y proceder al correspondiente refuerzo de la cerradura». Posteriormente se iniciaron las diligencias judiciales correspondientes.

Desde el Consistorio recuerdan la importancia de la colaboración vecinal en estos casos: « Si eres testigo de alguna situación así, llama a la Policía y ayúdanos a luchar contra esta lacra», subraya el comunicado.

Un problema que se extiende

El suceso en Meliana se enmarca en un contexto de creciente preocupación por la okupación de viviendas en la Comunidad Valenciana, una de las regiones más afectadas por este fenómeno. En los últimos meses, tanto grandes ciudades como pequeños municipios han intensificado las medidas preventivas para frenar los allanamientos.

En Castellón de la Plana, por ejemplo, el Ayuntamiento ha puesto en marcha un plan de respuesta rápida basado en la actuación inmediata de la Policía Local y la colaboración de los vecinos. Esta estrategia ha permitido frustrar varios intentos de okupación en las últimas semanas. Su concejal de Seguridad, Antonio Ortolá, defiende que «la intervención de nuestros agentes ha sido decisiva para proteger la propiedad privada frente a okupaciones ilegales».

Por su parte, el Ayuntamiento de Castalla (Alicante) ha reforzado también la vigilancia y ha pedido que se actúe «en las primeras 48 horas» tras detectar la ocupación de una vivienda, además de «denunciar lo sospechoso» cuando se observe «algo inusual». La localidad ha insistido en que la rapidez y la implicación vecinal son fundamentales para evitar que la usurpación llegue a consolidarse.

En grandes ciudades, tanto Alicante como Valencia han puesto en marcha oficinas antiokupación destinadas a asesorar a los propietarios afectados, ofrecer orientación jurídica y canalizar las denuncias de manera ágil. Estas iniciativas buscan paliar la sensación de desprotección que muchos ciudadanos expresan ante los largos procesos judiciales necesarios para recuperar sus inmuebles.

Reacción ante una tendencia al alza

Según los datos del portal inmobiliario Idealista correspondientes al tercer trimestre de 2025, en la Comunidad Valenciana se anuncian 2.455 viviendas ocupadas en venta, lo que representa un 2,4 % de la oferta total. El fenómeno se ha extendido especialmente en zonas urbanas y turísticas, donde la abundancia de segundas residencias facilita los allanamientos.

En este escenario, la actuación en Meliana pone de relieve la eficacia de las intervenciones rápidas y coordinadas entre vecinos y Policía Local. Frente a una legislación que muchos consideran insuficiente para proteger a los propietarios, los municipios valencianos están reforzando sus recursos y redes de colaboración para responder en tiempo real y evitar que la okupación se lleve a cabo.