Imagen de archivo de una vivienda precintada tras una okupación.
Un municipio valenciano pide crear patrullas vecinales ante la «creciente preocupación» por las okupaciones
Las okupaciones generan un indudable problema social. Lo fácil sería pensar que el asunto sólo afecta al dueño del inmueble okupado, pero ya algunos ayuntamientos intentan poner en marcha planes para evitar que la ocupación ilegal de viviendas genere un conflicto vecinal. Tras el plan de choque de Bétera, que ha conseguido que hasta baje el precio del alquiler en el municipio, llega Castalla quien pide a sus vecinos que se sumen a patrullas vecinales ante la «creciente preocupación» por las okupaciones.
Así consta en un mensaje difundido por el Ayuntamiento de Castalla a través de sus redes sociales, por el que se anuncia una «Campaña de prevención y apoyo legal ante al creciente preocupación por la ocupación ilegal de viviendas», mostrando como «objetivo proteger los derechos y ofrecer una respuesta rápida y eficaz a los vecinos y vecinas». Sin paliativos, sin querer tener una tirita para intentar taponar una herida que podría ser de dimensiones considerables.
Ante la citada «creciente preocupación» se quiere que los propietarios y vecinos sepan cómo actuar, es por ello que el anuncio de dicha campaña se acompaña con un decálogo de seis puntos en los que está la miga de la cuestión.
En un primer lugar se indica que hay que asegurar la vivienda manteniendo «puertas y ventanas cerradas con llave en todo momento», aunque los últimos casos, como el del adosado de Pilar en la playa de Tavernes, demuestran que los okupas acuden ya con todo el arsenal para entrar a la vivienda y cambiar la cerradura al momento.
El Ayuntamiento de Castalla pide que se actúe «en las primeras 48 horas» tras detectar la okupación de una casa, así como «denunciar lo sospechoso» en el caso de que se vea «algo inusual». Esta colaboración vecinal es la que ha propiciado que en Bétera se detuviera a un varón que acababa de okupar una vivienda.
Imagen del cartel de la campaña de Castalla contra las okupaciones.
El punto cuatro describe en tema en el que más incide toda persona víctima de una okupación: la falta de conocimiento legal. Es por ello que el Ayuntamiento de Castalla recomienda acudir «al servicio jurídico gratuito del Consistorio para recibir asesoramiento legal».
Pero no es hasta el punto cinco en el que el Ayuntamiento del municipio alicantino recomienda una cuestión que puede generar cierta controversia, ya que suele ser una medida que los vecinos se han visto obligados a aplicar en otros lugares tras denunciar recurrentemente la inacción de las administración y la lentitud judicial para solventar una okupación: «Crea comunidad. Participa en programas de vigilancia vecinal». Es decir, que Castalla aconseja a sus vecinos que se agrupen en patrullas ciudadanas para intentar controlar sus calles ante posibles okupaciones.
El decálogo finaliza con una recomendación muy básica que es la de que «no compartas información personal ni detalles de tu propiedad en redes sociales».
La okupación es un fenómeno que afecta a prácticamente todos los municipios y en el que no se distingue el tipo de propiedad. Hay quien intenta allanar en un chalet de lujo y hay quien okupa casas dañadas por la dana.