Baño de una vivienda okupada recuperada por Desokupa2
Más de 2.400 propietarios ponen a la venta sus pisos okupados en la Comunidad Valenciana por «desesperación»
La venta de pisos ocupados se ha convertido en una realidad asentada dentro del mercado inmobiliario español. En la Comunidad Valenciana, el fenómeno gana peso con 2.455 propiedades anunciadas en esta condición, de acuerdo con el informe de Idealista del tercer trimestre de 2025. Tras esas cifras se encuentran muchos propietarios que, agotados por los largos procesos judiciales para recuperar su vivienda, terminan poniéndola en el mercado como única salida.
Desde el portal inmobiliario señalan que las ventas conocidas como «sin posesión» suelen producirse cuando los propietarios «se rinden tras meses o incluso años de espera ante la Justicia». Su portavoz, Francisco Iñareta, apunta que la frustración lleva a aplicar descuentos muy fuertes, ya que «en algunos casos alcanzan el 50 % del valor de mercado». Además, Iñareta advierte que «a pesar de los intentos de minimizar el fenómeno, el número de propietarios que se ven obligados a vender es muy relevante. Para revertir esta situación hacen falta políticas que ofrezcan seguridad jurídica y garanticen la recuperación de las viviendas».
Alicante, cuarta provincia de España
La provincia de Alicante concentra 1.265 viviendas okupadas puestas a la venta, más de la mitad del total autonómico. Este volumen la convierte en la cuarta provincia de España con mayor número de inmuebles en esta situación, solo por detrás de Barcelona (6.587), Madrid (1.542) y Murcia (1.395). Sin embargo, el peso relativo del fenómeno en el mercado alicantino es bajo: apenas el 1,4 % del total de pisos en venta se encuentra okupado, la mitad de la media nacional, lo que sitúa a la provincia entre las que menor proporción presentan respecto a su parque disponible.
En la capital, el porcentaje sube ligeramente al 1,9 %, una proporción inferior a la media nacional del 3 %, que coloca a Alicante entre las grandes ciudades donde el problema tiene menor incidencia relativa, aunque el elevado número de viviendas ofertadas mantiene la cifra absoluta en los primeros puestos del país.
En el resto de la Comunidad Valenciana, Valencia suma 949 inmuebles okupados en venta, que representan el 2,4 % del total de la oferta, mientras que Castellón contabiliza 239, el 1,5 %. Pese a que los datos absolutos son significativos, ninguna de las tres provincias valencianas figura entre las que presentan mayores porcentajes de vivienda okupada sobre su parque en venta. En el caso alicantino, el fuerte peso del mercado de segunda residencia y la dispersión del territorio explican la magnitud de la cifra, pero también su menor proporción.
23.000 viviendas okupadas en venta
A nivel nacional, Idealista detecta 23.010 viviendas okupadas puestas a la venta en España entre julio y septiembre, lo que equivale al 3 % del total de inmuebles anunciados en el portal. El fenómeno se concentra en ciudades medianas y en zonas con abundante vivienda vacía o de uso estacional, especialmente en Cataluña, Andalucía y la Comunidad Valenciana, que reúnen el 72 % del total nacional. Las tasas más elevadas se localizan en Gerona (8,9 %), Tarragona (8,8 %), Sevilla (8,4 %), Almería (6,4 %) y Murcia (6,3 %), mientras que provincias como Soria, Palencia, Teruel o Ávila apenas registran casos.
Cocina de la misma casa tras ser recuperada por la empresa antiokupas
En términos proporcionales, Barcelona lidera con un 7,9 % de viviendas okupadas sobre el total en venta, seguida por Sevilla (6,6 %), Toledo (5,3 %), Huelva (5,1 %) y Almería (5,1 %). En el extremo contrario, Soria apenas alcanza el 0,1 %, y Orense, Palencia y Ávila se sitúan por debajo del 1 %. Por comunidades, Cataluña concentra el 39 % de las viviendas okupadas a la venta en España, seguida de Andalucía (22 %) y la Comunidad Valenciana (11 %). Madrid representa el 7 %, Murcia el 6 %, y Castilla-La Mancha el 4 %, mientras que el resto de regiones no supera el 3 %.
Descuentos y sensación de indefensión
El crecimiento de estas operaciones refleja una combinación de factores: la lentitud judicial, la falta de mecanismos de protección al propietario y un mercado saturado de vivienda en determinadas zonas.
El portal inmobiliario alerta de que, sin medidas que aporten seguridad jurídica, la «venta por desesperación» podría consolidarse como una salida habitual para quienes no consiguen recuperar su casa. Mientras tanto, la Comunidad Valenciana se consolida como uno de los escenarios donde el fenómeno ha dejado de ser una excepción para convertirse en una parte más del mercado inmobiliario.