Imagen de archivo de un tramo del acueducto romano más grande de España, situado en el interior de Valencia

Imagen de archivo de un tramo del acueducto romano más grande de España, situado en el interior de ValenciaTurismo Comunidad Valencia

El mayor acueducto romano de España está en Valencia: llegó a alcanzar los 100 kilómetros de recorrido

Este monumental sistema hidráulico escondido en el interior de la provincia atraviesa tres municipios y tiene más de 19 siglos de historia

La Comunidad Valenciana esconde muchas joyas y posee un pasado histórico y cultural de enorme riqueza. Más allá de los castillos, murallas y cascos antiguos de origen medieval por los que suele ser reconocida de forma popular, su territorio conserva vestigios mucho más antiguos que hablan de una herencia diversa y profunda.

Aunque el periodo romano suele asociarse de manera automática a otras provincias españolas, lo cierto es que también tuvo una presencia decisiva en tierras valencianas. La prueba más contundente de ello es que el mayor acueducto romano de España se encuentra en la provincia de Valencia, oculto entre montañas, barrancos y pinares del interior.

En pleno corazón de la Serranía valenciana se alza una de las obras más impresionantes de la ingeniería hidráulica romana conservadas en la península. Se trata del Acueducto de Peña Cortada, una infraestructura construida en el siglo I d. C. que todavía hoy sorprende por la magnitud de su trazado y por la audacia técnica con la que se resolvieron los obstáculos del terreno. Declarado Bien de Interés Cultural, este sistema de conducción de agua discurre por los términos municipales de tres municipios valencianos: Chelva, Calles y Domeño, integrándose de forma natural en un paisaje abrupto y de gran valor ambiental.

Imagen de archivo de un tramo del acueducto romano más grande de España, situado en el interior de Valencia

Imagen de archivo de un tramo del acueducto romano más grande de España, situado en el interior de ValenciaTurismo Comunidad Valencia

Los restos visibles del acueducto se extienden a lo largo de unos 28 kilómetros, aunque los estudios más recientes apuntan a que su recorrido original pudo ser mucho mayor, alcanzando incluso cerca de 100 kilómetros y llegando hasta la actual ciudad de Valencia. De confirmarse esta hipótesis, la obra se situaría al nivel de los grandes acueductos de Segovia, Tarragona o Mérida, aunque con soluciones propias adaptadas a la compleja orografía del interior valenciano. Lejos de limitarse a una estructura uniforme, el trazado combina diferentes sistemas de canalización que demuestran el elevado grado de especialización alcanzado por los ingenieros romanos.

A lo largo del recorrido se alternan tramos excavados directamente en la roca con canales a cielo abierto y galerías cubiertas, además de espectaculares puentes-acueducto que permitían salvar profundos barrancos. Mantener una pendiente constante era fundamental para asegurar el flujo continuo del agua, captada en el entorno del río Tuéjar, y cada elemento del conjunto responde a una planificación precisa y a un conocimiento exhaustivo del terreno. La excavación de túneles en la montaña y el uso de grandes sillares de piedra en los puentes evidencian una obra de enorme complejidad técnica y logística.

Imagen de un paso en el interior del acueducto de Peña Cortada, el más grande de España

Imagen de un paso en el interior del acueducto de Peña Cortada, el más grande de EspañaTurismo Comunidad Valencia

Entre los puntos más llamativos destacan varios puentes monumentales, como el que cruza la rambla de Alcotas o el del barranco de la Cueva del Gato, considerado uno de los tramos más espectaculares por su altura y grado de conservación. Este último alcanza los 33 metros de altura y los 36 metros de longitud, con arcos alineados sobre pilares escalonados construidos mediante la técnica del opus quadratum, una seña de identidad de la arquitectura romana. Sin embargo, el elemento más emblemático del conjunto es la Peña Cortada, el corte vertical en la roca que da nombre al acueducto. Se trata de una pared seccionada casi a plomo, seguida de una estrecha galería horadada en la montaña que hoy puede recorrerse a pie y que resume como pocos lugares la capacidad romana para adaptarse al relieve.

El trazado del acueducto atraviesa un territorio marcado por barrancos, antiguas vías rurales y zonas forestales, lejos de grandes núcleos urbanos, lo que ha favorecido su conservación y su integración paisajística. En la actualidad, varios tramos forman parte de rutas senderistas señalizadas, como el PR-CV 92, que permiten recorrer túneles, caminar sobre el antiguo canal y adentrarse en galerías donde aún se aprecian las marcas originales de la construcción. Estas sendas ofrecen una experiencia que combina historia y naturaleza, permitiendo comprender el esfuerzo titánico que supuso llevar agua desde los manantiales del Alto Turia hasta los asentamientos romanos.

La visita se completa con el entorno cultural de los municipios cercanos. Chelva conserva un interesante trazado medieval con barrios históricos, mientras que Calles mantiene ejemplos destacados de arquitectura rural del siglo XVIII. Todo este contexto convierte al Acueducto de Peña Cortada en uno de los grandes tesoros arqueológicos del interior valenciano y en una muestra excepcional de la relevancia que tuvo la Comunidad Valenciana en época romana. Un monumento que, lejos de la fama de otros grandes conjuntos, sigue asombrando por su escala, su ingenio y su perfecta armonía con el paisaje.

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