Sonia Borruey y José Antonio Sagredo en el centro de la imagen

Sonia Borruey y José Antonio Sagredo en el centro de la imagenPP Paterna

El alcalde socialista de Paterna enchufa como directora general de una empresa municipal a su expareja y desata una tormenta política

PP y Compromís denuncian enchufismo y falta de ética tras la designación de Sonia Borruey al frente de GESPA, un cargo con sueldo superior al de diputada autonómica

El consejo de administración de la empresa municipal Gestión y Servicios de Paterna (GESPA) ha aprobado el nombramiento de Sonia Borruey Montolio como nueva directora general de la entidad, a propuesta del alcalde de la localidad, el socialista Juan Antonio Sagredo. La decisión ha provocado una dura reacción de los grupos de la oposición, que cuestionan la idoneidad del nombramiento por el vínculo personal entre ambos y denuncian un uso partidista de una empresa pública clave en el municipio.

La designación se produce tras la salida voluntaria del anterior director general, Francisco Javier Martínez, que se reincorpora a su puesto como jefe de personal en Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV). Para cubrir la vacante, el alcalde ha propuesto a su expareja, actualmente diputada del PSPV-PSOE en las Cortes Valencianas.

GESPA es una sociedad mercantil íntegramente municipal creada en 2008 para gestionar servicios del Ayuntamiento de Paterna. Cuenta con una plantilla de 517 trabajadores y su Consejo de Administración está presidido por el propio Sagredo, que gobierna el municipio con mayoría absoluta desde 2015.

Incompatibilidad de cargos

El puesto de directora general exige dedicación exclusiva, lo que obligará a Borruey a renunciar en los próximos días a su acta de diputada autonómica. El salario asignado al cargo asciende a 67.850 euros brutos anuales, una cantidad superior a los 52.251 euros que percibía como parlamentaria, según ha subrayado el Partido Popular.

La renuncia activará una cadena de sustituciones en el grupo socialista del Parlamento autonómico. El siguiente en la lista por la circunscripción de Valencia es el exconcejal del Ayuntamiento de Valencia Aarón Cano, que ha anunciado que no asumirá el escaño por motivos personales. De este modo, el acta recaerá finalmente en Raquel Cámara, secretaria comarcal del PSPV en el Valle de Ayora-Cofrentes.

El perfil defendido por el Ayuntamiento

Desde el Ayuntamiento y el Consejo de Administración de GESPA se ha justificado el nombramiento por el perfil profesional de la elegida. Borruey es licenciada en Derecho y cuenta con formación de posgrado en ordenación del territorio y práctica jurídica. Ha desarrollado su carrera tanto en el ámbito privado como en distintos cargos de responsabilidad en la Administración, entre ellos jefa de gabinete en la Mancomunidad de l'Horta y en la Vicepresidencia Segunda de la Diputación de Valencia.

Además, es vecina de Paterna y fue concejal en el Consistorio en etapas anteriores. En mayo de 2024 fue designada coordinadora general de la campaña socialista en la provincia de Valencia para las elecciones europeas, con el respaldo de la dirección provincial del partido.

Críticas por enchufismo y falta de ética

Las explicaciones no han convencido a la oposición municipal. El Grupo Popular ha votado en contra del nombramiento y ha anunciado que ha puesto el caso en conocimiento de sus servicios jurídicos para analizar si el procedimiento respeta «la legalidad vigente y los principios de transparencia, mérito e igualdad de oportunidades». A su juicio, la decisión proyecta «una imagen negativa de las instituciones» y alimenta la desconfianza ciudadana.

Compromís ha elevado aún más el tono. Su portavoz, Carmen Gayá, ha reprochado al alcalde que llevara la propuesta al consejo sin aportar documentación previa sobre la candidata. «Lo más grave de este nombramiento es que Sagredo nos ha llevado esta candidata a la votación sin aportar ningún currículum ni información sobre su experiencia ni tampoco acreditación en la dirección de empresas», ha afirmado. «Nos piden un acto de fe a ciegas».

Legalidad frente a ejemplaridad

La representante de la coalición nacionalista ha insistido en que el hecho de que la designación sea legal no la hace aceptable desde el punto de vista ético. «La libre designación no puede convertirse en una excusa para colocar a familiares en puestos clave sin transparencia ni garantías de capacidad», ha señalado, antes de concluir: «Paterna no es una empresa familiar».

Mientras se formaliza la renuncia de Borruey a su acta parlamentaria y su incorporación efectiva a la dirección de GESPA, el Ayuntamiento de Paterna afronta una nueva tormenta política.

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