Un desaire a la «jutgessa del poble» por su instrucción
Baldoví no utilizará gorras en campaña electoral cuando trate de hacerse ver para tratar de ganarse las simpatías del personal
¿Y si el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana ordenase a la jueza de instrucción número 3 de Catarroja, Nuria Ruiz Torroba, que no siendo contundente la imputación que le hace a Carlos Mazón, debe seguir instruyendo la causa? De momento, la Fiscalía del mismo tribunal ya adelantó el pasado lunes el que puede ser el sentido de su pronunciamiento. Decisión que dejaría, siempre presuntamente, en mal lugar a la propia jueza, que no por ello perdería la condición de «jutgessa del poble», sólo que tendrá que seguir instruyendo y recabando más datos y testimonios para sustanciar con mayor rigor penal que el hasta ahora obtenido, la petición que elevó el pasado mes hizo al TSJCV.
Lo de «Mazón asesino» es una expresión de rabia por parte de familiares y amigos de las víctimas –y algunos grupos que tratan de sacar carroñero provecho- pero que no se convertiría en imputación jurídica hasta en tanto no se demostrase su responsabilidad -que seguiría siendo presunta hasta condena en firme- en la adopción, o no, de medidas y alertas que hubiesen mitigado en parte o en todo el número de víctimas que provocaron las riadas del 29 de octubre del 2024.
No es, de momento, un varapalo el sufrido por la jueza Nuria Ruiz Torralba (y su marido metomentodo) pero ya apunta maneras de ser un desaire.
¿Qué fue de la Alianza de Civilizaciones?
¿Cómo es posible que el Gobierno de Pdrsnchz no haya recurrido a la Alianza de Civilizaciones, aquella parida de José Luis Rodríguez Zapatero en sus tiempos de presidente por atentado? No hay respuesta. Pudiera ser que no se haya querido recurrir a aquel engendro con tal de evitar que apareciese de por medio el nombre de ZP, tan citado estas semanas por el rescate de la empresa Plus Ultra –nada que ver con la gesta de hace cien años con un Franco al mando del hidroavión con que se llevó a cabo- pero, lo cierto es que la Alianza de Civilizaciones existe, aunque no se sabe para qué y a cuyo frente se encuentra como «alto representante» el que fue ministro de Asuntos Exteriores en el primer Gobierno de Zapatero, Miguel Ángel Moratinos.
Si ante un conflicto como el desatado por Netanyahu y Trump al atacar a Irán –lo que ha permitido a Snchz desempolvar las pancartas y lemas del «no a la guerra»- no se recurre a la Alianza para que haga o diga algo al respecto, es porque se trata de un invento tan inútil e innecesario como un cenicero de moto.
Li diu el mort al degollat…?
…qui t’ha fet eixe forat? Expresión valenciana, equivalente a la paja en el ojo ajeno, que viene que ni pintiparada para interrogar al tramposo mayor del Reino, que sólo por sus pactos con Podemos, Bildu y Puigdemont, que aseguró por activa y pasiva que jamás los haría, tiene más que merecido el título. Lo de Hodio -Huella de Odio y Polarización- es una nueva herramienta que el Gobierno de Pdrsnchz pone en marcha para medir el odio y la polarización en las redes sociales.
«Hemos pasado –ha dicho con el engolamiento que se gasta el inquilino de la Moncloa– de la libertad de expresión a la expresión de dar libertad a la agresión verbal, y potencialmente física, a un espacio donde el insulto se presenta como una opinión y el acoso como un debate» .
O sea, una herramienta como la que ya dijo poseer el ministro Óscar Puente, un chiringuito que ya tenía montado para detectar quien estaba detrás de cada mensaje en su contra…. O para redactar los que él envía contra todo aquel que le pasa por sus raíles.
Y Sarah, brazo en cabestrillo, madrina del acto
Pdrsnchz dio a conocer su herramienta invitando a otra trolera como Sarah (su primer apellido es Pérez, y Diana Morant debería recordárselo) Santaolalla, que acudió provista de un cabestrillo de color verde con el que aparentar, que no atenuar, el inexistente daño por una agresión que no vieron ni médico forense ni jueza. Ella, que ha hecho de sus intervenciones –generosamente retribuidas- ante las cámaras de televisión telepedreña toda clase de escraches contra dirigentes populares y de Vox, convertida en madrina de este Hodio.
Y el que sigue siendo ministro de Interior, Grande Marlaska, poniéndole protección policial. Una decisión tan estrafalaria y sin sentido como lo fueron las palabras de una incauta Diana Morant, que bien pronto se tragó el trampantojo de (Pérez) Santaolalla, hablando de la agresión sufrida por ésta, su compañera Rocío Briones «y otras senadoras por el agitador ultra Vito Quiles. Mientras la derecha le jalea, nosotras no callaremos. Los matones acabarán en el juzgado. Todo mi apoyo». En el juzgado acabó Santaolalla y la jueza le dijo lo mismo que el forense, que no había sido agredida y que con su cuento se fuese a otra parte.
Baldoví va de gorra
Joan Baldoví declaró semanas atrás, apoyándose en los datos de una encuesta encargada por Compromís, que él era el candidato preferido de la ciudadanía para presidir la Generalitat Valenciana. Eso y que Vox sería el partido más votado en las siguientes autonómicas.
En una entrevista publicada en Levante el suecano aportó un dato curioso, que siempre llevaba seis o siete gorras en el coche. Y trató de justificarlo con que «me la pongo a veces para llegar a tiempo a los sitios, porque si no, me paro con mucha gente». Sorprendente. ¿No? Le hubiese salido más a cuenta hacerse con una máscara carnavalera. O un burka.
Pero esa aversión a pararse con mucha gente mal se compadece con quien aspira a seguir viviendo de la política, sus cuentos y más sus cuentas. Gorras que no utilizará en campaña electoral cuando trate de hacerse ver para tratar de ganarse las simpatías del personal. Él, que dice sentirse con «ganas e ilusión de ser candidato a la Generalitat». Otra cosa es que sus ganas coincidan con las del electorado. Y Compromís no parece estar en condiciones de ilusionar no siendo capaz de presentarse a unas elecciones generales con sus propias siglas, tal como hizo en las anteriores en que sumar, sumó más bien nada.