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Análisis económicoJosé Ramón Riera

Alemania recorta el Estado del Bienestar: ¿España será la siguiente?

No tengo nada claro quien va a ganar esta batalla, pero si yo tuviese que apostar, apostaría que Alemania, junto con Países Bajos y los nórdicos, van a poner toda la carne en el asador para que los «frugales» ganen la batalla a los «gastones»

La noticia ha salido en todos los medios de comunicación, porque no podía de ser de otra manera. El Canciller alemán, Friedrich Merz, ha tomado la decisión de anunciar a todos los alemanes que se va a bajar el gasto público en 40.000 millones de euros. Lo que no ha salido en los medios, es que además le ha dicho a Úrsula von der Leyen que no le va a aprobar los presupuestos plurianuales a 2028-2034 tal como los ha presentado con un gasto que va a suponer casi el 1,3 % del PIB europeo.

En primer lugar, rechaza el aumento del presupuesto porque implicaría mayores contribuciones, siendo Alemania el principal financiador.

En segundo lugar, se opone frontalmente a la deuda común, al considerar que mutualiza riesgos fiscales entre países y, sobre todo, porque beneficia a los países que no controlan sus gastos y su deuda, como si estuviese mirando a Francia y a España.

En tercer lugar, rechaza nuevos impuestos europeos por su impacto en la competitividad.

Merz no entiende que, y me parece muy correcto, mientras Alemania hace un esfuerzo en tratar de bajar gastos, España, Francia y la Comisión Europea propongan más gasto, más deuda y más impuestos. y que en la UE se quiera llegar a 2 billones de euros de gasto, que tienen que pagar los países de sus presupuestos de ingresos, que en definitiva son más impuestos para los ciudadanos.

No tengo nada claro quien va a ganar esta batalla, pero si yo tuviese que apostar, apostaría que Alemania, junto con Países Bajos y los nórdicos, van a poner toda la carne en el asador para que los «frugales» ganen la batalla a los «gastones».

Hay una cosa muy clara, Alemania no va a subir los impuestos para pagar deuda mutualizada que sirve para que los países que tienen una deuda disparada sigan gastando y endeudándose más y tratando que la factura de la defensa la pague en mayor proporción Alemania, cuando Alemania ha decidido que hay que bajar los gastos.

Para que veamos donde está la España de Pedro Sánchez, con los datos que acaba de publicar la Intervención General de la Administración del Estado, les voy a mostrar lo que ha hecho este Gobierno, que gasta sin Presupuestos Generales del Estado, y que por otro lado no para de aprobar en Consejos de Ministros nuevos créditos de gasto para la Administración General del Estado.

En solo tres meses, Sánchez y su Consejo de Ministros se han auto aprobado, casi 32.000 millones más de euros para gastar: 19.742 millones para Operaciones Financieras, es decir, puro gasto; y 12.120 millones de euros en Préstamos para la Seguridad Social y otros Organismos del Sector Publico, que servirán para financiar gasto corriente en esos Organismos, pero que al Estado le producen más necesidad de financiación y más deuda, aunque no compute como déficit.

Pero es que además, la cosa tiene truco. Se han quitado casi 1.100 millones del Fondo de Contingencia, que si ocurre alguna catástrofe habrá que dotar más gasto y encima tendremos que oír que son gastos especiales.

Este nuevo gasto aprobado sin control por las Cortes implica que cada mes, de media, este Gobierno está aprobando 10.620 millones más de gasto, de los cuales solo el 10,5 % va a inversiones reales, con un total de 3.371 millones más. Para infraestructuras se han aprobado 1.136 millones más de los que se aprobaron en 2022 y para defensa 1.293 millones más.

Está claro que el mensaje que transmite Alemania no solo no ha calado en nuestro Gobierno, que va a hacer oídos sordos a lo que se está preparando, porque si Alemania gana la batalla y la ganará, porque el Partido Popular Europeo, el ECR, Renew y Patriots suman 427 diputados, el 59,3 % y pueden tumbar los presupuestos de la Comisión Europea y forzará una estrategia nueva de disciplina fiscal en los países.

Sánchez lo sabe y además sabe que no cuenta con el apoyo de la socialdemocracia danesa que a efectos fiscales lo tiene tan claro que tuvieron un superávit de 11.222 millones de euros y no le van a financiar a Sánchez su fiesta de gasto.

No olvidemos una cosa: si en 3 meses, sin las pagas extras de los pensionistas y de los empleados públicos, hemos ampliado el gasto en 10.620 millones mensuales, esto quiere decir que de mantenerse ese ritmo se van a aprobar un incremento de gasto de casi 140.000 millones más en la Administración del Estado y que se necesitarán 140.000 millones más de ingresos que en 2023.

Me da que la economía española no da para tanta orgía económica.

Y recuerden permanentemente esto, nos gastamos entre todas las administraciones 55.000 millones en subvenciones a fondo perdido, tenemos 19.000 chiringuitos, una duplicidad en los gastos que en algunos entornos llegan al 10 % y una ineficiencia brutal en los gastos de personal y en los gastos corrientes.

Así que cuando vengan las vacas flacas y toque bajar, que no digan que tenemos que reducir pensiones, sanidad y educación, sin antes tocar todo lo que les acabo de mencionar.

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