Un hombre increpa a la alcaldesa de Vinaroz (Castellón)
Insultan a la alcaldesa de Vinaroz por aprobar que los nombres de las calles también deben estar en castellano
La izquierda se opone en el pleno y en la calle a una iniciativa que implica también el uso de las dos lenguas oficiales en todos los documentos oficiales
La tensión política vivida este miércoles en el municipio castellonense de Vinaroz se trasladó también a la calle tras la aprobación en pleno de la modificación de la ordenanza municipal que incorpora la toponimia en castellano al callejero. La jornada dejó escenas de gran crispación a las puertas del Ayuntamiento, donde varios vecinos increparon a miembros del equipo de Gobierno, con especial virulencia hacia la alcaldesa, María Dolores Miralles.
La reforma salió adelante con los votos favorables del Ejecutivo local -integrado por PP, Vox y el Partit de Vinaròs Independent (PVI)-, frente al rechazo de PSOE y Compromís. La iniciativa contempla la denominación bilingüe de las calles y el uso de castellano y valenciano en la documentación oficial del Consistorio.
Tras la sesión, un grupo de personas esperó a los representantes municipales a la salida del edificio consistorial, donde se produjeron gritos e insultos. La alcaldesa y el vicealcalde, Juan Amat, fueron seguidos durante varios metros en un ambiente de máxima tensión. El portavoz de Vox, Josué Brito, también fue objeto de descalificaciones.
Una reforma con respaldo técnico
Desde el equipo de Gobierno defienden que la medida busca garantizar la igualdad entre las dos lenguas oficiales y subrayan que cuenta con informes favorables de Secretaría y de la comisión de toponimia. Insisten en que no se elimina el valenciano, sino que se refuerza un uso equilibrado en el ámbito institucional.
En la misma línea, recuerdan que la rotulación bilingüe ya existe en numerosas calles desde hace años, incluso durante etapas de gobiernos anteriores, por lo que consideran que la polémica carece de fundamento práctico.
Frente a ello, PSOE y Compromís han criticado duramente la iniciativa, asegurando que supone un ataque al valenciano y denunciando la creación de un conflicto que, a su juicio, no responde a la realidad social del municipio.
Moción de censura como telón de fondo
Vinaroz, con cerca de 30.000 habitantes y una mayoría de población valencianohablante, ha experimentado un cambio político tras la moción de censura que, a finales de 2023, situó a Miralles en la alcaldía con el apoyo de PP, Vox y PVI, desbancando al socialista Guillem Alsina, cuyo partido había sido el más votado.
La medida aprobada forma parte de los compromisos adquiridos por el actual equipo de Gobierno y responde, según sus impulsores, a la voluntad de adaptar la normativa municipal a la realidad administrativa y garantizar la accesibilidad del callejero.