Imagen tomada este martes de Juanfran Pérez Llorca en la provincia de Alicante
Pérez Llorca anuncia que el postrasvase Júcar-Vinalopó estará operativo a finales de 2026
El presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha vuelto a defender este martes la utilidad y la importancia de los trasvases hídricos en la Comunidad Valenciana para mantener el ecosistema, la agricultura y la economía de determinadas zonas de la región. Con lo relativo al Tajo-Segura en los juzgados tras la demanda del Ejecutivo de Emiliano García-Page al Gobierno central, el jefe del Consell ha anunciado que las obras del margen izquierdo del postrasvase Júcar-Vinalopó, «estarán operativan a finales de 2026».
En estas actuaciones, la Administración autonómica ha invertido 30 millones de euros. Por ello, el mandatario ha avanzado la puesta en marcha de una tercera fase con el objetivo de «seguir mejorando esta infraestructura que garantiza el suministro de agua a los regantes». Así se ha manifestado tras mantener un encuentro con la Junta Central de Usuarios del Vinalopó, L'Alacantí y el Consorcio de Aguas de la Marina Baja y visitar las obras del postrasvase junto al conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina.
Pérez Llorca ha calificado el Júcar-Vinalopó como un símbolo de solidaridad y generosidad de la Comunidad Valenciana que ha demostrado que los trasvases son necesarios, eficientes y contribuyen a la protección del medio ambiente. Así, ha destacado la colaboración entre la Generalitat y los regantes para ejecutar estas obras que garantizan que 30.000 hectáreas de cultivo en municipios de las comarcas del Vinalopó, L’Alacantí y la Vega Baja.
De forma progresiva
En concreto, las obras del Tramo I que unen Monóvar con Novelda, y enlaza con el sistema de distribución hacia Agost y Monforte del Cid, con un presupuesto de diez millones de euros, «que ya está en pruebas», ha precisado el president.
Por otro lado, el tramo II que discurre por los términos municipales de Novelda y Monforte del Cid hasta Agost, cuenta con una inversión de 20 millones de euros, y «presenta un grado de ejecución del 50 % con la previsión de que esté operativa a finales de año», ha apuntado el líder del Consell. Cabe señalar que se tratan de actuaciones independientes entre sí, lo que permitirá su puesta en servicio de forma progresiva conforme vayan finalizando.
El presidente valenciano ha subrayado también que la Generalitat «ya trabaja en una tercera fase» y ha explicado que el Ejecutivo valenciano tendrá «en todos los ejercicios económicos una partida de infraestructuras para asegurar el abastecimiento de agua para la población, los regantes y una de nuestras señas de identidad como la agricultura».
Reivindicaciones al Gobierno
El jefe del Consell ha urgido al Gobierno de Pedro Sánchez a reparar la balsa de San Diego y ha exigido aplicar «el sentido común para solucionar una infraestructura que está hecha y no funciona». Al respecto, hay que apuntar que la Generalitat ha solicitado formalmente en dos ocasiones al Ejecutivo central la reparación de esta infraestructura clave por su valor estratégico y social.
Pérez Llorca, además, ha reiterado el compromiso del Consell con la defensa del trasvase Tajo-Segura que permite preservar 70.000 hectáreas de regadío. De hecho, ha realizado un llamamiento «al diálogo y la unidad» para alcanzar un gran pacto del agua en España: «No pedimos el agua a las regiones que no la tienen, sino que cuando hay en exceso, puedan compartir con nosotros un recurso que necesitamos», ha asegurado.
Igualmente, ha recordado que su Gabinete ha cumplido con la redacción del proyecto de Vertido 0 en la bahía de Alicante para aprovechar los fondos europeos destinados a este proyecto, al tiempo que ha criticado que el Gobierno de España haya decidido no ejecutarlo Por último, Pérez Llorca ha reiterado la apuesta de la Generalitat por seguir avanzando en «la gestión eficaz y eficiente del agua» con medidas como la modernización de los regadíos y la mejora de los sistemas de depuración con el objetivo de «no desaprovechar ni una sola gota de agua y garantizar su uso para la agricultura, la industria y nuestros municipios».