Imagen de un plato de pasta en el restaurante Nonna Limone de Valencia.

Imagen de un plato de pasta en el restaurante Nonna Limone de Valencia.Jaume Lita

El limonero que da sentido a uno de los últimos restaurantes que ha abierto en Valencia

La cocina italiana desembarca en el centro de la capital con una carta napolitana

En una de esos plazas que son sólo de paso, en uno de esos puntos del centro de la ciudad alejados del ruido y del trasiego. Ahí abrió sus puertas Nonna Limone. Pudiera parecer un restaurante italiano más de los muchos que han en el caso antiguo de la ciudad de Valencia, pero en este caso la carta llega desde Nápoles y el local es un viaje expreso a Italia.

Los sentidos y las sensaciones lo son todo en la gastronomía. Un mismo plato puede aportar un resultado diferente dependiendo del lugar en el que se encuentra o el clima del local en el que se sirve. Si entras en un restaurante completamente tematizado con tintes italianos y te sirven un buen plato de pasta fresca, lo último que vas a recordar es que sigues estando en la plaza Cisneros de Valencia.

Nonna Limone lleva la firma de Sergio Paolini, un chef que asegura a El Debate que la cantidad de comida de sus platos «es como ocurre en Italia». Porque el restaurante más amarillo del centro de Valencia no deja indiferente a nadie. La terraza exterior, tal vez, es el único resquicio valenciano, porque entrar en el local es un viaje de los sentidos y las sensaciones.

Imagen del acceso al restaurante Nonna Limone de Valencia.

Imagen del acceso al restaurante Nonna Limone de Valencia.Jaume Lita

Un limonero y una Vespa dan la bienvenida antes de poder pasar por una sala cual terraza italiana, bajo un frondoso limonero, o cruzar las puertas a la especial Bodega Limone. Así es como Nonna Limone intenta demostrar que la comida transalpina, tan común y habitual en calles próximas, puede ser mucho más que sentarse y pedir una pizza.

Los limones se repiten pero no es únicamente decoración, es un sentido, un detalle, un mensaje de que la fruta amarilla es algo más en el proyecto. La ralladura del cítrico está en la pasta, pero también hasta en una pizza. Obviamente hay un helado de limón.

Hay platos de pasta con pecorino, el queso romano, con guanciale, la panceta italiana, y un sinfín de creaciones, tanto de pasta y pizza, en cantidades abundantes. No faltan en la carta una lasaña, un risotto, un salmón y un entrecote. Todo para dar forma a un sentido de restaurante italiano poco concebido hasta la fecha en Valencia.

Y es que realmente lo que viene a demostrar este nuevo proyecto, que tiene a Sergio Paolini al frente de los fogones, es que cuidando los detalles del lugar y del plato la experiencia de un cliente puede ser muy diferente a los habitual.

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