Imagen de archivo de alumnos en un aula al comienzo de un examen
El informe PISA revela el desplome de la educación valenciana durante el Gobierno del PSOE y Compromís
Los alumnos de la Comunidad Valenciana fueron los que más empeoraron en España en Matemáticas y Ciencias
El sistema educativo valenciano sufrió entre 2015 y 2022 uno de los mayores retrocesos de toda España. Los alumnos de la Comunidad Valenciana pasaron de situarse entre los mejores del país en Matemáticas a desplomarse hasta la zona media-baja del ranking nacional en apenas siete años. Así lo reflejan los datos del informe PISA, la evaluación internacional elaborada por la OCDE y considerada el principal indicador mundial para medir el nivel educativo de los estudiantes.
Los resultados publicados en 2022 evidenciaron una caída especialmente grave en Matemáticas y Ciencias durante los años de Gobierno del PSOE y Compromís en la Generalitat, bajo la presidencia del socialista Ximo Puig, dejando a la Comunidad Valenciana entre las autonomías que más empeoraron de España.
Llama bastante la atención que este paulatino deterioro de la calidad de la enseñanza valenciana se produjera en un escenario de absoluta paz social en el sector. A lo largo de los ocho años del Gobierno del PSPV-PSOE y Compromís, y a pesar de que los niveles académicos caían con fuerza en los boletines oficiales de la OCDE, las organizaciones sindicales no promovieron ninguna huelga general en el ámbito educativo.
Durante ese ciclo político, los sindicatos focalizaron sus exigencias sectoriales principalmente en mejoras de índole laboral, llegando a reclamar hasta en cinco ocasiones subidas salariales para el profesorado, pero sin articular protestas referidas a la merma del rendimiento escolar o a las condiciones de aprendizaje de los propios estudiantes. Esta actitud contrasta con el panorama de conflictividad que se vive actualmente en la región, donde el sector de la enseñanza acumula once días de huelga indefinida motivada, precisamente, por la defensa de los derechos de los alumnos y las infraestructuras escolares.
Desplome de casi 50 puntos
Y es que el desplome de la formación en la región cobra especial gravedad al desglosar los resultados específicos que obtuvieron los escolares valencianos. En Matemáticas, los estudiantes pasaron de liderar prácticamente el ranking nacional con 518 puntos en 2015 a caer hasta los 473 puntos en 2022, un desplome de 45 puntos que los llevó desde la primera posición hasta la franja media-baja de España.
Tabla comparativa entre el informe PISA 2015-2022
La caída también fue significativa en Ciencias, donde los alumnos valencianos descendieron desde los 494 puntos obtenidos en 2015 hasta aproximadamente 465 en 2022. La comprensión lectora tampoco esquivó la tendencia negativa, ya que los estudiantes de la región experimentaron un retroceso de 17 puntos al deslizarse desde una notable calificación de 499 puntos en 2015 a los 482 puntos en 2022, un descenso que significó bajar del noveno al décimo escalón del listado español.
La evolución global dejó a la Comunidad Valenciana situada alrededor de los puestos 10º al 12º del ranking autonómico en varias competencias, muy lejos de autonomías líderes como Castilla y León, Galicia o Asturias.
La caras políticas del retroceso en la educación
Las responsabilidades políticas de esta deriva educativa recaen directamente sobre la dirección de la Conselleria de Educación durante las dos legislaturas lideradas por Ximo Puig. La mayor parte de este periodo de retroceso en los indicadores de PISA estuvo bajo la gestión directa de Vicent Marzà, dirigente de Compromís que ejerció como Conseller de Educación, Cultura y Deporte desde el 30 de junio de 2015 hasta su dimisión el 14 de mayo de 2022 con el propósito de centrarse en la actividad interna de su formación política.
Imagen de archivo de Joan Baldoví y Vicent Marzà en Bruselas
Tras la salida de Marzà, el relevo en la cartera educativa de la Generalitat fue asumido por su compañera de partido, Raquel Tamarit, quien ocupó el cargo de consellera desde mayo de 2022 hasta el cambio de ciclo gubernamental en julio de 2023, gestionando la etapa final en la que se hicieron públicos estos desfavorables resultados internacionales.
Asimismo, resulta clave señalar la continuidad técnica y política en la cocina de la administración de la enseñanza a través de la figura de Miguel Soler Gracia, quien desempeñó el influyente cargo de Secretario Autonómico de Educación y Formación Profesional de la Generalidad Valenciana de forma ininterrumpida entre julio de 2015 y julio de 2023, siendo el principal encargado de diseñar y ejecutar las políticas pedagógicas que, a la luz de los datos aportados por los expertos internacionales de PISA, se tradujeron en una evidente pérdida de competitividad de las nuevas generaciones de estudiantes valencianos.
El contraste entre el liderazgo alcanzado en Matemáticas en 2015 y la caída hasta la zona media-baja del ranking nacional en 2022 se ha convertido en uno de los ejemplos más citados del retroceso educativo valenciano durante aquellos años. Una evolución que el informe PISA dejó reflejada de forma especialmente contundente y que continúa marcando el debate político y educativo en la Comunidad Valenciana.