Montaje del Aeropuerto de Alicante y uno de los restaurantes de la cadena británica que abrirá en la terminal
El turismo inglés impulsa la llegada de un icónico pub británico al aeropuerto de Alicante
El turismo y el marketing van de la mano, y pocas decisiones lo ejemplifican mejor que la de una conocida cadena británica que ha elegido España para abrir su primer establecimiento fuera de las islas. Lo sorprendente no es solo que haya decidido dar el salto al continente, sino el lugar escogido para hacerlo, ya que no será en una calle céntrica de Madrid ni en un enclave turístico convencional, sino en plena terminal del Aeropuerto Alicante-Elche Miguel Hernández, un espacio por el que circula a diario uno de los públicos más fieles del turismo español: los visitantes británicos.
La elección no es casual. Desde hace décadas, la terminal alicantina funciona como una extensión natural del Reino Unido. Basta asomarse cualquier día a la zona de embarque para ver familias que regresan de Benidorm, grupos que apuran sus últimas horas bajo el sol mediterráneo y una procesión interminable de maletas que conducen, en la mayoría de los casos, hacia Londres, Manchester, Birmingham o Liverpool. Con este escenario de fondo, la cadena Wetherspoon, popularmente conocida como «Spoons» en su país, ha decidido abrir allí su primer local en Europa continental, un gesto que dice tanto de Alicante como de la propia compañía.
Solo quienes viajen podrán acceder al nuevo pub, situado más allá del control de seguridad, de modo que muchos alicantinos sabrán de su existencia sin llegar a pisarlo. Para los británicos, en cambio, topar con un Wetherspoon en Alicante será casi una escena doméstica. En Reino Unido, la cadena forma parte del paisaje cotidiano con más de 800 locales repartidos por todo el país la han convertido en un fenómeno tan arraigado como polémico. Sus defensores la celebran por sus precios asequibles, desayunos contundentes y ambiente informal. Sus detractores la critican precisamente por eso, considerándola ruidosa, masiva y poco refinada. Lo que nadie discute es su omnipresencia.
Según han publicado los medios ingleses The Guardian y The Independent, el stablecimiento alicantino adoptará el nombre Castell de Santa Bàrbera, inspirado en la fortaleza que corona la ciudad, aunque con un ligero desliz ortográfico que ya ha provocado comentarios curiosos. Será un espacio de 93 metros cuadrados, con terraza al aire libre, abierto todos los días de 6:00 a 21:00 horas y con una carta que replicará casi al milímetro la británica: desayuno inglés, fish and chips, hamburguesas y pizzas, junto a algunos guiños locales como gambas al ajillo o tortilla de patatas. Una mezcla pensada para quien ya ha empezado a desconectar del Mediterráneo, pero aún no ha aterrizado en su rutina diaria del Reino Unido.
El aterrizaje de Wetherspoon en Alicante no responde únicamente al cariño británico por la Costa Blanca, aunque ese factor pesa y mucho. La provincia es uno de los destinos más fieles para los visitantes del Reino Unido, un mercado que según las previsiones de Hosbec podría superar por primera vez los tres millones de turistas en la Comunidad Valenciana en 2025. Benidorm, Torrevieja o los municipios costeros han tejido con ellos una relación difícil de replicar en otros destinos europeos.
Pero detrás de esta operación también hay estrategia empresarial. Con un crecimiento más moderado en su país de origen, la cadena ha decidido impulsar una nueva etapa apostando por enclaves donde el flujo de clientes es constante y el público objetivo está claramente identificado. Los aeropuertos se han convertido así en un objetivo prioritario y Alicante será la primera prueba de una fórmula que, si funciona, podría extenderse por más ciudades del continente.
Para los viajeros británicos, el nuevo Wetherspoon será ese último sorbo de familiaridad antes de subir al avión. Para Alicante, un gesto más que confirma la fuerza del vínculo con el turismo inglés y la capacidad del destino para influir incluso en las decisiones estratégicas de grandes marcas internacionales.