HMS Dagger navega con el penón de Gibraltar al fondo
Tensión en el Estrecho Nueva maniobra militar de la Royal Navy en Gibraltar mientras se reabre la causa por invadir aguas españolas
La Royal Navy volvió este martes a realizar ejercicios militares en las aguas que rodean el Peñón de Gibraltar, en un momento de máxima sensibilidad diplomática entre España y Reino Unido. Las embarcaciones HMS Dagger y HMS Cutlass, pertenecientes al Escuadrón de Gibraltar, participaron en las maniobras junto con lanchas neumáticas semirrígidas y efectivos de la Policía de Defensa de Gibraltar (GDP).
El ejercicio, denominado Military Surfex, incluyó maniobras a alta velocidad, disparos de fogueo y lanzamiento de bengalas de mano, según fuentes militares británicas. Las operaciones se desarrollaron al este del Peñón, dentro de un área delimitada para ejercicios de navegación y respuesta rápida.
El despliegue se produce en un contexto de creciente fricción jurídica y diplomática. El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 2 de La Línea de la Concepción ha reactivado la investigación sobre los rellenos artificiales de Gibraltar, con un auto fechado el 14 de octubre, en el que se invoca la soberanía española de las aguas y el Tratado de Utrecht.
Retomará la denuncia interpuesta por la Fiscalía de Algeciras, que acusa la realización de vertidos y obras en aguas españolas de posibles delitos contra la ordenación del territorio y el medio ambiente. Los rellenos de Gibraltar avanzan sin que el Gobierno de Pedro Sánchez haga nada para evitarlo. Desde el año 2020 han pasado por la Verja más de 62.000 toneladas métricas de piedra y escollera en dirección al Peñón, según datos del propio Ministerio del Interior, que dice no tener conocimiento de cuál es la finalidad de la mercancía, pese a la evidencia de la construcción de un megaproyecto urbanístico sobre los espigones.
El patrullero HMS Dagger participará en las maniobras militares en Gibraltar que han provocado la protesta española
El HMS Dagger, último en incorporarse al Escuadrón de Gibraltar, es un buque de patrulla rápida diseñado para misiones de vigilancia y control marítimo. Sustituyó a las antiguas unidades de la clase Scimitar y, junto al HMS Cutlass, realiza de forma habitual operaciones de interceptación, reconocimiento y entrenamiento con las fuerzas locales gibraltareñas.
No es la primera vez que este tipo de maniobras causa malestar en Madrid. A comienzos de marzo, un ejercicio similar motivó una queja formal del Ministerio de Asuntos Exteriores español ante el Gobierno británico. En aquella ocasión, España rechazó lo que considera una vulneración de su soberanía sobre las aguas que rodean el Peñón. Sin embargo, apenas tres semanas después, Londres volvió a desplegar sus unidades en la zona, ignorando las protestas diplomáticas.
Obras del proyecto Marina EastSide de Gibraltar antes del pasado verano
La repetición de ejercicios en estas aguas —que España no reconoce como británicas— vuelve a tensar las relaciones bilaterales tras conocerse el reciente hostigamiento de la Royal Navy a embarcaciones españoles en el entorno de Gibraltar repunta periódicamente. Gibraltar, que viene desarrollando una política de hechos consumados y ganando territorio a costa de invadir las aguas españolas, se mantiene como un foco de tensión con la Armada española y con la Guardia Civil, incluso durante las negociaciones para articular el nuevo estatus del Peñón tras el Brexit.
En esta ocasión se ha producido un doble incidente que añade tensión al trasiego de buques rusos por el Estrecho, al incremento de la presión de las redes de inmigración ilegal o del narcotráfico.