España ha completado su misión de Policía Aérea de la OTAN en Lituania. El despliegue fortaleció la parte oriental de la Alianza bajo Eastern Sentry, la actividad de vigilancia mejorada de la OTAN

España ha completado su misión de Policía Aérea de la OTAN en Lituania. El despliegue fortaleció la parte oriental de la Alianza bajo Eastern Sentry, la actividad de vigilancia mejorada de la OTANEjército del Aire y del Espacio

Ejército del Aire y del Espacio

F-18 españoles se despliegan en 25 misiones de alerta temprana por incursiones en el espacio aéreo de la OTAN

El Ejército del Aire y del Espacio ha concluido su último despliegue en la misión de Policía Aérea del Báltico desde la base de Šiauliai, en Lituania, tras completar dos rotaciones consecutivas con cazas F-18M. La operación se enmarca en el refuerzo del flanco oriental de la OTAN y ha incluido más de 900 horas de vuelo y más de 25 salidas de interceptación. El contingente desplegado ha mantenido de forma ininterrumpida la alerta de reacción rápida (QRA), denominadas Alpha Scrambles.

Este sistema permite la interceptación inmediata de aeronaves no identificadas o que no cumplen los protocolos internacionales en las proximidades del espacio aéreo aliado. Durante el despliegue, los aviones españoles realizaron más de 25 misiones de este tipo, en respuesta a amenazas aéreas no identificadas que se aproximaban al espacio aéreo de la OTAN.

Policía aérea española F-18 de la base aérea de Šiauliai, Lituania

Policía aérea española F-18 de la base aérea de Šiauliai, LituaniaNATO Air Command

La operación se integra dentro del dispositivo de disuasión de la OTAN en Europa del Este, reforzado tras el deterioro del entorno de seguridad en la región. La presencia española contribuye a garantizar la integridad del espacio aéreo de países aliados que no disponen de capacidades propias de policía aérea, como Lituania, Letonia y Estonia.

España participa de forma periódica en esta misión desde 2006, consolidando su compromiso con la defensa colectiva y la seguridad euroatlántica. En esta ocasión, el despliegue ha permitido mantener una vigilancia constante en un entorno considerado dinámico por las autoridades militares.

El teniente coronel Fernando García Allen, jefe del destacamento español, subrayó que el contingente ha operado «en un entorno dinámico, codo con codo con nuestros anfitriones lituanos y socios aliados», destacando la profesionalidad del personal desplegado.

Además de las misiones de policía aérea, las fuerzas españolas participaron en varios ejercicios multinacionales, entre ellos Agile Lynx, Tiger Hunter y Furious Wolf. Estas actividades permiten mejorar la coordinación entre aliados y aumentar la capacidad de respuesta conjunta ante escenarios de combate complejos.

Despliegue Ágil de Combate

El destacamento también llevó a cabo una decena de actividades de Despliegue Ágil de Combate (ACE, por sus siglas en inglés), un concepto operativo clave en la OTAN que busca aumentar la supervivencia y flexibilidad de las fuerzas aéreas mediante operaciones dispersas y de rápida reubicación.

En este contexto, la cooperación con la Fuerza Aérea de Lituania resultó fundamental para mejorar la interoperabilidad y la capacidad de operar desde distintas ubicaciones con rapidez. El despliegue español ha contado con capacidades adicionales más allá de los cazas. Aviones A-400M del Ejército del Aire y del Espacio participaron en misiones de reabastecimiento en vuelo, ampliando el alcance operativo tanto de los F-18M como de otras aeronaves aliadas.

Secuencia del lanzamiento de bengalas de F-18 españoles en el cielo de Lituania

Lanzamiento de bengalas de F-18 españoles en el cielo de LituaniaOTAN

Asimismo, el destacamento incorporó sistemas de protección frente a amenazas emergentes, como los sistemas aéreos no tripulados. En concreto, se empleó el sistema CROW para la defensa contra drones en la base de Šiauliai, reforzando la seguridad del personal y de las infraestructuras desplegadas.

Durante su estancia, las fuerzas españolas también llevaron a cabo actividades de proyección institucional, como sobrevuelos en Lituania y Estonia con motivo de sus respectivos Días de la Independencia. Este tipo de acciones refuerzan los lazos entre aliados y sirven como demostración visible del compromiso de la OTAN con la seguridad de la región.

La misión ha permitido, además, estrechar la cooperación con las fuerzas armadas de los países anfitriones, consolidando relaciones que resultan clave en el contexto estratégico actual. Tras la finalización del despliegue español, la responsabilidad de la vigilancia aérea en el Báltico ha sido transferida a destacamentos de Rumanía y Francia. Este relevo se ha realizado sin incidencias, garantizando la continuidad de la misión de la OTAN. La rotación periódica de contingentes es uno de los pilares de esta operación, que asegura una presencia constante de medios aliados en la región. A través de este mecanismo, la OTAN mantiene su capacidad de respuesta inmediata y su postura de disuasión frente a posibles amenazas.

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