Buque de Acción Marítima Rayo de la Armada española

Buque de Acción Marítima Rayo de la Armada españolaArmada Española

Fuerzas Armadas  Un buque de la Armada detecta nuevos movimientos navales rusos en aguas españolas

El Buque de Acción Marítima Rayo (P-42) ha llevado a cabo una nueva misión de seguimiento sobre unidades navales rusas durante su tránsito por aguas de interés nacional, en el marco de las Operaciones de Presencia, Vigilancia y Disuasión (OPVD) que mantiene de forma permanente la Armada. Por el momento, no hay información sobre los buques rusos concretos que fueron detectados en esta ocasión por la Armada española.

En los dos últimos años, la actividad de submarinos rusos en el entorno marítimo europeo —especialmente en el Mediterráneo, el Atlántico y zonas próximas al Estrecho— ha sido constante y objeto de seguimiento por parte de España y la OTAN. Estas detecciones, de las que ha informado el Estado Mayor de la Defensa, se enmarcan en un contexto alta tensión tras la guerra de Ucrania y el incremento de la presencia naval rusa en rutas estratégicas.

En el Mediterráneo, durante 2024 y 2025, unidades españolas integradas en agrupaciones navales de la OTAN detectaron y monitorizaron numerosos submarinos rusos en el Mediterráneo oriental. Destaca el seguimiento de un submarino de clase Kilo II por parte de la fragata Álvaro de Bazán, dentro de la SNMG-2, en una misión de vigilancia del tráfico marítimo y disuasión. La presencia rusa no es puntual, sino sostenida, con despliegues vinculados tanto a Siria como a patrullas de demostración de fuerza. La OTAN ha reconocido que estas unidades son seguidas de forma sistemática: «estamos observando», en referencia a la monitorización continua de submarinos rusos.

Guerra antisubmarina

España, por su posición geográfica, es zona habitual de paso de unidades rusas entre el Atlántico y el Mediterráneo. En este periodo, la Armada ha detectado y seguido también numerosos buques y submarinos rusos en tránsito cercano a aguas nacionales, activando protocolos de vigilancia y control. Estos seguimientos cuentan con participación de fragatas, BAM y medios de guerra antisubmarina. Aunque muchas de estas operaciones no trascienden públicamente en detalle, sí reflejan una vigilancia permanente del entorno marítimo.

Control permanente

Las operaciones de la Armada para neutralizar la tienen como objetivo reforzar la seguridad marítima, asegurar el conocimiento del entorno y garantizar el libre tránsito del tráfico naval en zonas estratégicas para España. La monitorización de buques militares extranjeros se realiza conforme al derecho internacional y forma parte de la actividad habitual de control del espacio marítimo.

El Rayo, uno de los BAM de la Armada, está diseñado precisamente para este tipo de cometidos: vigilancia, control de espacios marítimos y presencia naval en áreas sensibles. Su despliegue permite mantener una capacidad constante de respuesta ante cualquier actividad que pueda afectar a la seguridad nacional o a los intereses estratégicos en la mar.

La presencia de unidades rusas en aguas próximas a España no es inusual, pero sí requiere de un seguimiento continuo por parte de la Armada para garantizar la estabilidad y prevenir posibles incidentes. En este contexto, las OPVD constituyen una herramienta clave para proyectar seguridad, disuasión y control en el entorno marítimo.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas