Tras ganar el ‘Conde de Godó’ en su primera regata, el ‘Hispania’ se prepara ahora para competir en el ‘Trofeo S.M. La Reina’
Armada española
El velero Hispania de la Armada: interpretar el viento, anticipar la mar y decidir bajo presión
El nuevo Hispania debuta con una victoria y refuerza la tradición de la vela en la Armada
El nuevo velero Hispania afronta esta semana uno de los principales retos de su estreno competitivo con su participación en el XXVII Trofeo SM La Reina - XXXVIII Copa Almirante Marcial Sánchez-Barcaíztegui, que se celebrará entre el 3 y el 5 de julio en Valencia. La embarcación llega a esta cita después de imponerse en el Trofeo Conde de Godó en su primera regata oficial, un resultado que confirma el potencial de un proyecto concebido para combinar la alta competición con la formación de los futuros marinos de la Armada.
La presencia de Hispania en ambas competiciones forma parte del proceso de entrega oficial del velero a la Armada y de las pruebas de navegación y maniobra previstas antes de su incorporación definitiva al servicio. Una vez concluida la regata valenciana, el barco pondrá rumbo a la Escuela Naval Militar de Marín , donde participará el próximo 16 de julio en los actos de entrega de Reales Despachos y Jura de Bandera .
El ‘Hispania’ lleva al siglo XXI una de las mejores escuelas de la Armada: la vela
La Armada considera que la navegación a vela continúa siendo una herramienta de enorme valor para la formación de sus militares, pese a los avances tecnológicos que caracterizan a las Fuerzas Armadas actuales. La experiencia a bordo obliga a interpretar constantemente el viento y el estado del mar, planificar las maniobras con precisión y adoptar decisiones rápidas en un entorno cambiante. Estas condiciones favorecen el desarrollo del liderazgo, el trabajo en equipo, la capacidad de adaptación y el sentido de la responsabilidad, cualidades consideradas esenciales para cualquier marino.
Durante las semanas de preparación y competición, alumnos de distintos centros docentes de la Armada se han incorporado a la dotación de Hispania para participar directamente en entrenamientos, maniobras y navegaciones. Esta integración les permite trasladar los conocimientos adquiridos en las aulas a situaciones reales, colaborando con la tripulación en un entorno de elevada exigencia técnica y operativa.
Liderazgo
La convivencia a bordo constituye también una parte fundamental del aprendizaje. Además de perfeccionar sus capacidades náuticas, los futuros oficiales y suboficiales desarrollan competencias profesionales relacionadas con el liderazgo, la coordinación de equipos y la toma de decisiones. Según explica el guardiamarina Arturo Soto, la formación a vela «refuerza valores especialmente como el liderazgo, el trabajo en equipo o la responsabilidad».
La apuesta de la Armada por la vela como herramienta de enseñanza no es nueva. Sus orígenes se remontan a finales de la década de 1970, cuando el almirante Marcial Sánchez-Barcaíztegui impulsó un programa que concebía los barcos de regatas no solo como embarcaciones deportivas, sino también como plataformas de formación para oficiales, suboficiales, guardiamarinas y marinería.
Los primeros veleros de la serie Cirrus permitieron adquirir conocimientos difíciles de obtener mediante la enseñanza exclusivamente teórica, como la interpretación del viento, el comportamiento del barco o la gestión del trabajo bajo presión. Con el paso de los años se incorporan otras embarcaciones emblemáticas, entre ellas los Sirius, el primer Hispania y posteriormente los distintos Aifos , que durante décadas representaron a la Armada en las principales competiciones nacionales e internacionales.
El velero Hispania, en navegación
De acuerdo con la Armada, esta filosofía apenas ha variado en casi medio siglo. La competición continúa siendo un instrumento para formar mejores marinos mediante experiencias reales de navegación que ponen a prueba tanto los conocimientos técnicos como la capacidad de liderazgo de las dotaciones. En palabras del guardiamarina Arturo Soto, con el actual Hispania, el anterior Aifos, el Sirius o el Cirrus, «la Armada lleva casi 50 años participando en regatas tanto a nivel nacional como internacional».
La incorporación del nuevo Hispania en 2026 garantiza la continuidad de esta tradición. Además de representar a la Armada en los principales circuitos de vela, el velero está llamado a convertirse en una plataforma de formación para las nuevas generaciones de marinos, manteniendo una filosofía que considera la navegación a vela como una escuela insustituible para desarrollar el carácter, el espíritu de equipo y el conocimiento del medio marítimo.