La pequeña Laponia gallega compite con Vigo en luces

La pequeña Laponia gallega compite con Vigo en lucesOurense.com

Esta es la pequeña Laponia gallega: una aldea de Orense que desafía a Vigo con sus luces de Navidad

Con apenas 60 habitantes, esta aldea brilla con luz propia y se ha convertido en un referente de la Navidad en Galicia

Cada mes de diciembre, Galicia se transforma en un escenario de luces y decoraciones navideñas. Desde Vigo, conocida por su árbol de Navidad y por una iluminación que recorre sus principales calles, hasta las parroquias más pequeñas, la costumbre de adornar hogares y espacios públicos se ha convertido en una práctica cada vez más extendida, que en ocasiones parece derivar en una suerte de competencia entre localidades.

En esta carrera por captar la atención de turistas y curiosos, un pequeño rincón de Orense se ha ganado un lugar destacado. Con apenas 60 habitantes, esta aldea brilla con luz propia y se ha convertido en un referente de la Navidad gallega.

El origen de esta tradición

Se trata de la aldea de A Mioteira, una pequeña parroquia de San Cibrao das Viñas en Orense. La historia de A Mioteira como 'aldea luminosa' comenzó durante la pandemia de coronavirus. Ante las restricciones de movilidad, los vecinos no podían desplazarse para disfrutar de las grandes luces de Vigo ni de otras ciudades, así que decidieron crear su propia Navidad en casa.

La iniciativa partió de Rubén Cid, un vecino entusiasta de la decoración, que propuso que toda la aldea se uniera para iluminar sus hogares. La idea caló rápidamente, por lo que en 2020 esta pequeña aldea celebró su primera fiesta navideña colectiva.

Desde entonces, la tradición ha ido creciendo. Cada año, las 22 familias del pueblo se esfuerzan por superarse. Casas con renos adornados, árboles de Navidad gigantes, belenes artesanales y hasta tiovivos decoran las calles de esta acogedora aldea.

Cada año, la temática de las decoraciones en cada hogar se renueva, buscando sorprender a los visitantes y poniendo de relieve la imaginación y creatividad de los participantes.

Una verdadera atracción turística

Con el paso de los años, la fiesta de inauguración se ha afianzado como una cita importante en el calendario local y ha ido evolucionando hasta convertirse en un auténtico espectáculo.

El evento atrae cada fin de semana a centenares de visitantes, que disfrutan de esta experiencia que transforma el pueblo en un auténtico escenario navideño.

El boca a boca dio paso a la visibilidad digital. Las redes sociales han permitido que jóvenes y turistas de otros municipios descubran la aldea. Las imágenes de calles iluminadas, cascanueces gigantes y casas de jengibre se han viralizado, consolidando la reputación de este pequeño pueblo como un punto obligado en el calendario navideño gallego.

A medida que la búsqueda de iluminaciones navideñas cada vez más vistosas se extiende por numerosos municipios, esta pequeña aldea de Orense ha logrado hacerse un hueco y destacar, incluso frente a las propuestas de ciudades más grandes y populares del país.

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