El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska
La CEP estalla contra Marlaska tras una nueva agresión contra un policía nacional y su familia en Villagarcía
Denuncian la inacción del Gobierno que ha permitido una escalada de agresiones «impensables»
Los sindicatos de Policía Nacional están cansados de que este Gobierno no castigue a los delincuentes y permita que se violen los derechos de los efectivos de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. Una prueba más de la inacción del Ministerio del Interior que dirige el ministro Marlaska es la agresión a un policía nacional que tuvo lugar este pasado sábado por la noche en Villagarcía de Arosa.
El efectivo, fuera de servicio, regresaba a su domicilio con su mujer y sus hijas pequeñas cuando un delincuente habitual le reconoció y lo amenazó con ir a por un cuchillo para rajarlo, tal y como informa Agustín Vigo, coordinador en Galicia de la Confederación Española de Policía.
El agente, ante una situación tan compleja, trató por todos los medios que el delincuente no agrediera a su familia. Lo consiguió, pero él no corrió con la misma suerte. Fue golpeado en varias ocasiones hasta que el agresor huyó. Horas más tarde, fue detenido por un coche patrulla del Cuerpo.
Con posterioridad, el delincuente pasó a disposición judicial del Juzgado de Instrucción nº 2 de Villagarcía como imputado por un delito de atentado contra un agente de la autoridad.
En libertad y sin medidas cautelares
Salió en libertad sin ninguna medida cautelar pese a solicitarse una orden de alejamiento. Debido a ello, la Confederación Española de Policía ha decidido personarse como acusación particular «para defender los intereses de este agente y su familia, y recurrir también a su vez la denegación de medidas cautelares que les darían protección ante el agresor».
«Los hechos son de extrema gravedad, no por las lesiones, ya que por suerte no tenemos que lamentar lesiones graves en nuestro compañero, si no por la impunidad que existe hoy día hacia la figura de un agente de la policía nacional que es reconocido fuera de servicio y un delincuente lo agrede sin miramientos en presencia de su familia sin importar las consecuencias», remarca Agustín Vigo.
Culpa al Gobierno de España de «la pérdida de autoridad» de los agentes porque «ha permitido que se llegue a cotas de agresiones impensables, como es el caso de que unos 17.000 policías nacionales o guardias civiles sean agredidos anualmente con motivo de su profesión, algo aberrante en un país democrático».
Inacción del Gobierno
Desde la Confederación Española de Policía denuncian la postura del Ministerio del Interior que dirige el ministro Marlaska, quien les niega la condición de profesión de riesgo.
«Nos sentimos desamparados y desprotegidos por quienes nos dirigen, nos niegan lo que a otros si les conceden, y empezamos estar preocupados por nuestra integridad cuando salimos a la calle a hacer nuestro trabajo», denuncia José Javier Martínez, portavoz de CEP en Galicia a la vez que solo pide que «dejen de discriminar a la policía de todos».