La villa marinera que da nombre a una receta que atrae a visitantes de toda España
El pueblo gallego que todos visitan por su receta de uno de los platos más emblemáticos de Galicia
Presume de contar con uno de los mejores puertos de Galicia gracias a la estrechez de la ría en la que se asienta
Tras las Navidades, cuando apetece viajar sin prisas, evitar multitudes y descubrir lugares con calma, Galicia ofrece planes que van mucho más allá de las rutas habituales. Es entonces cuando pequeños municipios se revelan como destinos ideales porque invitan a paseos frente al mar, por su gastronomía, patrimonio histórico y por la tranquilidad que en otros meses resulta imposible de encontrar.
Entre esos enclaves hay uno que destaca especialmente por un plato, pero también por su entorno marinero y su historia, y al que muchos llegan por la fama de su cocina.
Tradición marinera en las Rías Altas
Situado en el golfo Ártabro, en la provincia de La Coruña, Mugardos presume de contar con uno de los mejores puertos de Galicia gracias a la estrechez de la ría en la que se asienta. El mar aquí es el eje sobre el que gira la vida diaria del municipio. Esa esencia marinera se percibe en su ambiente, en su arquitectura y, por supuesto, en su gastronomía.
Se trata del pulpo a la mugardesa, una de las recetas más emblemáticas de la tradición gastronómica gallega. Este plato tiene como ingredientes fundamentales el pulpo, las patatas y el pimiento rojo, que se integran con condimentos clásicos de la cocina gallega, como el laurel y el pimentón, creando un equilibrio perfecto entre aroma y sabor.
La preparación de este guiso resalta la textura del pulpo, mientras que el pimiento y las especias aportan un toque característico que lo distingue de otros platos de pulpo más populares. Es un plato perfecto para quienes buscan descubrir nuevas formas de disfrutar del pulpo.
A lo largo del paseo marítimo hay restaurantes y terrazas donde es posible disfrutar del producto estrella de la localidad con vistas a la ría, incluso en invierno, cuando el ambiente es más tranquilo y el ritmo del pueblo invita a saborear cada momento.
Esto es lo que ofrece Mugardos
Mugardos está dividido en cuatro parroquias, Franza, Meá, Mugardos y Piñeiros, y ha sabido mantener sus tradiciones hoy muy valoradas por los visitantes.
La mejor forma de empezar a conocer Mugardos es recorrer su paseo marítimo, una amplia pasarela de madera que se ha convertido en uno de los símbolos del pueblo. Frente a ella se alzan casas con galerías acristaladas, típicas de la arquitectura coruñesa, junto a viviendas marineras pintadas en suaves colores pastel que dibujan una de las fachadas marítimas más reconocibles de la comarca de Ferrol.
Muy cerca se encuentra el puerto, donde aún hoy amarran pequeñas embarcaciones dedicadas a la pesca artesanal, especialmente del pulpo y la nécora.
Más allá de su estampa marinera, el paseo por la villa ofrece construcciones destacadas como el Casino Progreso, de estilo modernista, o la iglesia parroquial de San Julián. En la parroquia de Franza merece la pena visitar la iglesia de Santiago, un templo neogótico que alberga en su interior el sepulcro renacentista de Pedro de Sillobre, noble del siglo XVI.
En la ensenada de Santa Lucía, en Punta Promontorio, se localizan los Baños de Caldoval, un yacimiento romano excepcional que conserva el único baño doméstico con palestra descubierto hasta ahora en todo el noroeste de la Península ibérica.
Si el tiempo acompaña, la playa de Bestarruza ofrece una opción perfecta incluso fuera de temporada alta. Este arenal artificial, de aguas tranquilas y rodeado por un frondoso pinar, es ideal para pasear, desconectar y disfrutar de las vistas hacia los castillos que protegen la entrada de la ría de Ferrol.
Entre ellos destaca el Castillo de la Palma, construido en el siglo XVI como parte del sistema defensivo junto a San Felipe y San Martín. Con una historia marcada también por su uso como cárcel militar en el siglo XX, hoy puede visitarse mediante visitas guiadas en determinadas fechas.
En invierno, cuando Galicia muestra su cara más serena, este pueblo marinero se presenta como una escapada perfecta.