Galicia vive la primavera más seca desde 1990: solo 160 litros de lluvia y un 46% menos de lo habitual

Álvaro Ballesteros / Europa Press
CIUDAD DE A CORUÑA -TORRE DE HÉRCULES
05/4/2022

Galicia vive la primavera más seca desde 1990: solo 160 litros de lluvia y un 46% menos de lo habitualÁlvaro Ballesteros / Europa Press

Galicia vive la primavera más seca desde 1990: solo 160 litros de lluvia y 1,4 grados por encima de lo normal

Las mayores acumulaciones se registraron en la franja atlántica, las sierras litorales y las zonas montañosas del este

Galicia ha cerrado la primavera climatológica de 2026 con un balance excepcional: es la más seca desde 1990 y una de las más áridas desde que existen registros, según el informe elaborado por MeteoGalicia.

El periodo comprendido entre marzo y mayo deja una precipitación media de apenas 160 litros por metro cuadrado en las 16 estaciones de referencia de la serie regional. Esta cifra supone un 46 % menos de lo habitual, lo que sitúa la estación como «muy seca» y la convierte en la cuarta primavera más seca registrada en Galicia.

Estos fueron los meses más secos

La distribución de las lluvias fue, además, muy desigual. Las mayores acumulaciones se registraron en la franja atlántica, las sierras litorales y las zonas montañosas del este, con valores que oscilaron entre 225 y 260 litros por metro cuadrado. En el extremo contrario, áreas como Valdeorras, el interior de Lugo y el Golfo Ártabro apenas alcanzaron entre 115 y 130 litros.

Por meses, tanto marzo como abril estuvieron por debajo de la media climática, consolidándose como meses «muy secos». En cambio, mayo mostró un comportamiento más irregular: aunque en conjunto se considera normal, la alternancia entre chubascos intensos en el este y la falta de actividad de los frentes en otras zonas impidió compensar el déficit acumulado.

Más allá de la falta de lluvia, la primavera también estuvo marcada por el calor. La temperatura media alcanzó los 13,7 grados, lo que supone una anomalía positiva de 1,4 grados respecto a lo habitual, configurando una estación calificada como muy cálida.

En marzo se registraron valores elevados tanto de máximas como de mínimas, influenciados por situaciones anticiclónicas persistentes en la segunda mitad del mes. En abril, la repetición de estos escenarios favoreció la entrada de aire cálido procedente del norte de África, elevando aún más las temperaturas. Mayo, por su parte, se comportó de forma más fragmentada. Hasta el día 19 predominó un ambiente más fresco, pero a partir de la segunda mitad del mes la llegada de una masa de aire muy cálido continental provocó un ascenso térmico notable, suficiente para elevar la media mensual.

En conjunto, la primavera de 2026 deja en Galicia un escenario climático marcado por la combinación de sequía persistente y temperaturas por encima de lo normal, una tendencia que los expertos vigilan de cerca por sus posibles efectos en el verano.

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