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Galicia vivió el cuarto abril más seco de su historia en pleno récord de calor en España
La comunidad registró el cuarto abril más seco desde que existen datos en 1961
Galicia cerró abril con registros meteorológicos históricos en un mes marcado por la combinación de temperaturas anormalmente altas y una acusada falta de lluvias.
La comunidad registró el cuarto abril más seco desde que existen datos, en 1961, mientras España vivía el abril más cálido de toda su serie histórica, según los balances publicados por MeteoGalicia y la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).
Un 69 % menos de lluvia de la habitual
El informe climatológico de MeteoGalicia concluye que el mes tuvo un carácter «muy cálido y muy seco» en la comunidad. Las precipitaciones acumuladas apenas alcanzaron los 35 litros por metro cuadrado, lo que supone un 69 % menos de lluvia de la habitual para esta época del año.
La situación estuvo marcada durante buena parte del mes por la influencia de las altas presiones, que favorecieron la estabilidad atmosférica y la entrada puntual de masas de aire cálido sobre Galicia.
Ese escenario disparó los termómetros y dejó valores impropios para un mes de abril. La temperatura media en Galicia se situó en 13,5 grados, 1,6 grados por encima de lo normal. La mínima media fue de 6,5 grados, mientras que las máximas alcanzaron una media de 18,5 grados en el conjunto de la comunidad.
Uno de los datos más llamativos se registró en Orense, donde el termómetro llegó a marcar 32 grados el pasado 10 de abril. La ciudad gallega se convirtió así en uno de los puntos más calurosos de España durante uno de los episodios cálidos que atravesó la Península a lo largo del mes.
El mes más cálido a nivel nacional
A nivel nacional, la Aemet confirmó que abril fue el más cálido desde el inicio de la serie histórica en 1961. La temperatura media en España alcanzó los 15,1 grados, 3,2 grados por encima del promedio habitual del periodo 1991-2020. El organismo estatal destacó además que ocho de los diez abriles más cálidos registrados en España se han producido ya en el siglo XXI, reflejando una tendencia de aumento sostenido de las temperaturas en los últimos años.
Aunque Galicia quedó parcialmente al margen de las temperaturas más extremas registradas en otras zonas del país, sí figuró entre las regiones más castigadas por la falta de precipitaciones. La Aemet calificó el mes como «muy seco» en la comunidad, al igual que en otros puntos de la cornisa cantábrica.
El calor persistente se prolongó prácticamente durante todo abril, especialmente entre los días 3 y 11 y desde mediados de mes hasta finales de abril. Sin embargo, el tiempo dio un giro en la recta final del mes. A partir del 25 de abril comenzaron a desarrollarse tormentas intensas en amplias zonas del interior gallego, algunas acompañadas de precipitaciones localmente torrenciales, granizo y abundante aparato eléctrico, según MeteoGalicia.
El balance climático deja una fotografía preocupante para Galicia a las puertas del verano. La combinación de altas temperaturas y escasez de lluvias aumenta la inquietud por el estado del campo, las reservas hídricas y el riesgo de incendios forestales en los próximos meses.