El consejero de Justicia de la Junta detalla las actuaciones llevadas a cabo en el accidente ferroviario de Adamuz.

El consejero de Justicia de la Junta detalla las actuaciones llevadas a cabo en el accidente ferroviario de Adamuz.

«El momento más duro fue ver a dos familias esperando noticias de los suyos en una sala casi vacía»

El consejero de Justicia de la Junta y el director del Instituto de Medicina Legal de Córdoba hacen balance del operativo que permitió identificar a las 45 víctimas en tiempo récord con apoyo de decenas de profesionales y todas las instituciones

El consejero de Justicia, Administración Local y Función Pública, José Antonio Nieto, ha hecho balanceen Córdoba este martes de la actuación de la Consejería tras el accidente ferroviario de Adamuz, en una comparecencia en la que ha desgranado minuto a minuto la gestión de la emergencia y ha destacado «el momento más duro» de toda la operación: la espera de dos familias cuyos seres queridos no habían sido localizados hasta el jueves 22 de enero.

Nieto ha comparecido junto al director del Instituto de Medicina Legal de Córdoba, José Sáez, en un acto al que también han asistido el delegado del Gobierno en Córdoba, Adolfo Molina; la viceconsejera de Justicia, Ana María Corredera Quintana; el alcalde de Córdoba, José María Bellido; el diputado provincial Antonio Ramón Martín Romero; la coordinadora del Instituto de Medicina Legal, Carmen Álvarez, y la delegada de Justicia, Raquel López. Una presencia institucional conjunta que traslada ante todo imagen de unidad en la gestión de la tragedia.

El momento más duro

«El jueves 22 llegábamos al momento más duro, al menos lo hablo a título personal, porque seguíamos teniendo dos familias cuyos familiares no habían sido localizados», ha relatado Nieto con evidente emoción. El consejero ha explicado que «la inclemencia meteorológica y, sobre todo, los daños provocados por el accidente ocultaban los restos de las dos últimas víctimas mortales».

La sala del Centro Cívico Poniente Sur, que el lunes 19 por la tarde «estaba completamente llena con más de 200 personas», se había quedado «casi vacía» y solo permanecían «las ocho o diez personas que representaban a esas dos familias»: la de Álvaro García y la de José María Fernández.

Ante esa situación, la Junta decidió «asumir el riesgo» de llevar a representantes de ambas familias a la zona cero del accidente. Allí pudieron ver de primera mano la complejidad del operativo y «la dificultad de la actuación», con el objetivo de «ayudarles a pasar ese difícil trance, viendo cómo se seguía buscando a sus familiares».

«En torno a las 14:30 horas de esa tarde apareció el primero de los dos cuerpos, y pocos minutos después, el segundo», ha relatado Nieto. La autopsia y la identificación se concluyeron esa misma tarde «y en apenas una hora tenían a su disposición los restos para el traslado». Uno de los cuerpos fue trasladado a Ceuta y otro a León, sus ciudades de procedencia.

Cronología de una gestión contrarreloj

El consejero ha detallado que la primera noticia del accidente llegó «apenas pasadas las ocho de la tarde» del sábado 18. «No conocíamos el alcance, no conocíamos ni siquiera si había habido heridos y desde luego no sabíamos que había habido fallecidos», ha recordado.

El delegado del Gobierno se trasladó inmediatamente a la zona cero, y cuando las noticias confirmaron la gravedad del accidente, se organizó el dispositivo bajo la coordinación del consejero de Presidencia y Emergencias.

A las 23:30 horas, Nieto compareció junto al consejero de Sanidad para informar de que había «más de 20 fallecidos». Minutos después llegó el presidente de la Junta, Juanma Moreno, que venía de Zaragoza y había pasado por esa zona poco antes del accidente.

A las 4:30 de la madrugada del domingo 19, el presidente de la Junta trasladó una orden clara: «Las víctimas no debían ser la prioridad, no debían ser lo primero, debían ser lo único a lo que dedicáramos todo nuestro trabajo y todo nuestro tiempo».

El Centro Cívico Poniente Sur, eje de la atención

A las 20:30 del domingo 18 se celebró la primera reunión en zona cero. Fue entonces cuando se solicitó al alcalde de Córdoba «apoyo para instalar un punto de asistencia a familiares», ya que la elevada cifra de víctimas hacía «imprescindible disponer de un espacio para centralizar la atención».

«De manera inmediata, el alcalde ofreció el Centro Cívico Poniente Sur y a todo el personal municipal», ha subrayado Nieto, que ha insistido en que «nunca olvidaremos el trabajo que ha realizado y la compañía que han dado a todos los familiares».

Ese centro, «en apenas horas», estaba «absolutamente montado, equipado y con el personal necesario» para recibir a más de 200 familiares que acudieron en las primeras horas.

La primera reunión informativa con las familias se celebró a las 18:00 horas del lunes 19, «apenas 22 horas después del accidente», y fue «sin duda la más tensa de todas». Desde ese día hasta el jueves 22 se informó diariamente por la mañana y por la tarde al conjunto de los familiares, además de atención individualizada durante todo el día.

«Nuestra prioridad era luchar contra la desinformación, los bulos, la angustia y la burocracia», ha resumido el consejero, quien ha destacado que esa misma tarde-noche del lunes 19 «ya se empezó a notificar a las familias los primeros fallecimientos con identificación concluida».

Rapidez sin precedentes en la identificación

Nieto ha comparado la respuesta con otros siniestros similares: «Yo no les voy a dar cifras, solo les pido que hagan una búsqueda en Google para ver cuándo se identificó la primera víctima en el siniestro que se produjo en Suiza en la pasada Navidad y verán cómo se ha trabajado y cómo se ha agilizado esa información en el caso de este siniestro».

El martes 20, las preguntas de las familias se centraron en aspectos relacionados con las compañías ferroviarias, lo que provocó que se solicitara «su incorporación inmediata al dispositivo». El miércoles 21 se incorporaron el director de Relaciones Institucionales de Renfe y el responsable de Seguridad de Iryo. «A lo largo de todo el miércoles se procedió a la identificación de casi la totalidad de los fallecidos y a la entrega y traslado de muchos de ellos», ha explicado.

Agradecimientos

El consejero ha dedicado una parte extensa de su intervención a agradecer el trabajo de decenas de colectivos y profesionales. Ha comenzado por el pueblo de Adamuz: «Nunca vamos a olvidar ese río de personas que iban a ayudar, que entendían perfectamente que debían apartarse para dejar que se atendiera a las víctimas, pero que al mismo tiempo las cogían, las escuchaban, las atendían y se ofrecían para todo».

Ha destacado a los andaluces que «triplicaron las donaciones de sangre ante la eventualidad de que pudiera ser necesaria», y ha agradecido a todas las comunidades autónomas que se ofrecieron a ayudar.

«Un agradecimiento enorme» al Ayuntamiento de Córdoba, «no solo por lo que han hecho, sino por cómo lo han hecho», y a la Diputación de Córdoba, «fundamentalmente a un equipo de bomberos ejemplar» que junto a los del Ayuntamiento «han permitido en el menor tiempo posible extraer primero a las personas que sobrevivieron al accidente y posteriormente a los fallecidos».

También ha mencionado a Cruz Roja, psicólogos, Protección Civil, Policía Local, Policía Nacional, Guardia Civil, 061, 112, GREA, Ejército y UME, sanitarios, funcionarios del Tribunal de Instancia de Montoro, letrados de la Administración de Justicia, fiscales y la jueza del caso, «porque ha hecho todo lo posible por rebajar la burocracia y por agilizar el poner a disposición de las familias lo que en ese momento era más valioso: los restos de sus seres queridos».

Nieto ha cerrado con un mensaje dirigido a las 45 familias: «Los tenemos presentes cada día, en cada momento, hemos convivido con ellos y queremos trasladarles nuestro cariño y nuestro afecto. Hay un vínculo ya para siempre con cada una de esas familias».

El trabajo forense: 25 autopsias el primer día

El director del Instituto de Medicina Legal, José Sáez, ha detallado el operativo forense, que permitió realizar 25 autopsias el primer día gracias a la colaboración de equipos de Jaén, Granada, Huelva, Málaga y Sevilla.

Sáez ha explicado que el plan de actuación para catástrofes «se activó sobre las 22:00 horas» del domingo 18, y «media hora más tarde ya estaba todo el personal del instituto constituido en la sala de juntas».

«Todos sin falta, todos a una, asumieron su responsabilidad», ha destacado el director, que ha revelado que uno de los fallecidos «era familiar muy directo de nuestro jefe de servicios de patología».

La complejidad de la identificación: 13 restos humanos

Sáez ha explicado por qué no se pudo acelerar más el proceso de entrega de los cuerpos a las familias: «Por la violencia de la acción traumática, nos encontramos hasta 13 restos humanos que no se podían identificar por necrorreseña y había que hacerlo genéticamente».

El director ha justificado la decisión de esperar a tener todas las identificaciones genéticas completas antes de las entregas: «Hemos preferido ir un poquito más despacio, pero tener la identificación totalmente asegurada».

El centro de integración de datos, instalado en el Instituto de Medicina Legal, funcionó «a pleno rendimiento» con equipos de la Guardia Civil que identificaron a las víctimas tanto dactiloscópicamente como genéticamente. Las muestras tomadas en las autopsias fueron enviadas al laboratorio genético de Madrid «con helicóptero, con avión, con traslados urgentes» para acelerar el proceso.

«Todos fueron identificados por huellas dactilares», ha precisado Sáez, salvo una ciudadana alemana que requirió identificación genética por problemas de compatibilidad entre sistemas.

El director ha agradecido a la Unidad Militar de Emergencias, que proporcionó contenedores isotérmicos refrigerados; a Tanatorios de Córdoba, que «movilizó coches funerarios de todas las empresas de la provincia»; a la Guardia Civil, Policía Nacional, y a la autoridad judicial y el Registro Civil de Montoro «por esa agilidad en la tramitación de los documentos».

«Estoy muy satisfecho y muy orgulloso de la labor que hemos hecho», ha concluido Sáez, quien ha cifrado en unas 350 las autopsias judiciales que se realizan anualmente en el instituto en circunstancias normales.

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