Rafi Crespín, Sami Naïr, Rodríguez Zapatero, Manuel Torres e Isabel Ambrosio
Así aplaudía el PSOE de Córdoba a Zapatero
Un diputado socialista afirma que el expresidente «se fue como llegó: con las manos limpias»
Las investigaciones del juez José Luis Calama sobre los negocios y el patrimonio del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero han dejado su huella en las redes sociales de los socialistas cordobeses. Quienes hace sólo un par de semanas jaleaban su participación en los mítines de la reciente campaña electoral ahora guardan un elocuente silencio que es bastante significativo.
Un hecho cada vez más frecuente en las redes sociales, y que practican políticos de todas las siglas y tendencias, es que ante la complejidad de pronunciarse sobre un determinado asunto se opta por compartir el mensaje de un tercero y así es otro el que pone la cara y se esquiva algún posible golpe.
Esta estrategia que gana en adeptos conforme pasa el tiempo tiene también el rédito de no ensuciar la propia imagen con discusiones siempre infructuosas que no conducen a sitio alguno.
Post replicado en la cuenta de Rafi Crespín tras la imputación de Zapatero
En el caso del PSOE, sobre el caso Zapatero, hay un silencio total en esta última semana, desde que fue imputado por el juez Calama, lo que cayó como un jarro de agua fría en toda la estructura del partido. Diputados, parlamentarios, alcaldes y concejales simulan estar ajenos a lo que ocurre en su formación.
En la cuenta de Rafi Crespín
La secretaria general de los socialistas cordobeses, Rafi Crespín, ha seguido esta misma senda en su perfil de X desde que el pasado 19 de mayo se conociera la imputación del expresidente del Gobierno. No hay rastro de un posicionamiento personal, a no ser que sea a través de terceros.
En todos estos días, ha reposteado a la secretaria de Organización de su partido, Rebeca Torró, con un «‘El que pueda hacer que haga’ llevado a su máxima expresión», que formó parte en un primer momento del argumentario de los socialistas hasta que con el sumario se conoció el calado del asunto. A los pocos días se sumó al mensaje del expresidente de la Junta Rafael Escuredo, tan activo como polémico en X, que afirma, entre otras cosas, que «el desconcierto se abre paso en las filas socialistas» y últimamente lo hacía con otro de Salvador Illa en el que señala que «a los socialistas ni nos doblan ni nos rendimos».
Esta es la tónica general en la red social X de los cargos institucionales del PSOE cordobés. El silencio es una constante en la última semana. Ni una tibia defensa de quien hasta hace tres semanas era aplaudido en los mítines junto a María Jesús Montero.
El caso de Mayoral
El dirigente cordobés que más se ha ‘mojado’ en la defensa de Rodríguez Zapatero es el diputado nacional Alberto Mayoral, quien hace menos de un año le hizo una encendida defensa. En julio pasado las noticias sobre el expresidente del Gobierno hablaban de sus vínculos con Pdvsa, según el ‘Pollo’ Carvajal, o viajaba a Suiza como suplente de Santos Cerdán -en esos meses en prisión- para negociar con el prófugo Puigdemont.
Mensaje de Alberto Mayoral tras la implicación de Zapatero en Pdvsa
En su mensaje, Mayoral enfoca al, en su opinión, culpable al decir que «el PP no ha perdonado nunca a Zapatero que gobernara sin deberse a nadie» y tras defender su gestión en el Gobierno afirma que «Zapatero fue un presidente decente. Honesto, sereno y valiente que defendió los derechos civiles de los más vulnerables y se fue como llegó: con las manos limpias».
Este diputado por Córdoba del PSOE ha repetido en bastantes ocasiones la frase de Rodríguez Zapatero de «a cada insulto, una propuesta; a cada descalificación, una idea, y a cada exageración, una sonrisa» como respuesta o como posicionamiento ante determinadas situaciones.
Mensaje de Alberto Mayoral el día de la imputación de Zapatero
Mayoral es el más firme defensor en Córdoba del expresidente imputado. El mismo día en que se conoció el Auto de imputación del juez Calama ofrecía su propia teoría de los hechos: «Con Zapatero algunos llevan demasiados años haciendo política igual: primero lanzan la sospecha, después montan el juicio mediático y finalmente esperan que algo quede aunque la realidad no acompañe».