Esculturas de Mateo Inurria expuestas en el Museo de Bellas Artes de Córdoba

Esculturas de Mateo Inurria expuestas en el Museo de Bellas Artes de CórdobaEuropa Press

El traslado del Museo de Bellas Artes «es una oportunidad de oro que Córdoba no puede dejar pasar»

La Junta está a la espera de que el Ministerio de Cultura apruebe el uso de la antigua Biblioteca Provincial

En algunas ocasiones, las carambolas de la historia son las que se encargan de solucionar problemas enquistados en el corazón de las ciudades. Es esto lo que puede pasar con el Museo de Bellas Artes, un recinto decimonónico que en la actualidad no sólo es insufuciente para exhibir sus ricos fondos, sino que carece de elementos esenciales en todo museo moderno.

Por estos motivos, se viene barajando la necesaria opción de un traslado a una nueva sede, para la que llegó a estar dibujada en un plano una parcela en la avenida de Fray Albino, tras la torre de la Calahorra, desde hace décadas pero no se ha dado paso alguno.

La operación no es fácil, ya que el titular del museo es el Ministerio de Cultura pero la gestión del mismo corresponde a la Junta de Andalucía. Combinar los intereses de dos administraciones no es nada fácil, incluso cuando tienen el mismo color político.

Ahora mismo las tonalidades ideológicas son contrapuestas pero se ha producido esa carambola que beneficia a todos y que hay que aprovechar, como no se ha cansado de repetir la consejera de Cultura, Patricia del Pozo, quien ha afirmado que se trata de «una oportunidad de oro que Córdoba no puede dejar pasar». La reciente inauguración de la Biblioteca Grupo Cántico en los jardines de la Agricultura ha dejado libre su anterior sede, en dependencias que fueron del Palacio Episcopal, en la calle Amador de los Ríos, «un sitio absolutamente neurálgico», como ha señalado la consejera, en pleno casco histórico a un paso de la Mezquita Catedral y frente al Alcázar de los Reyes Cristianos.

Los técnicos de la Consejería de Cultura ya han estado analizando el inmuebles y, como ha apuntado Del Pozo, «en los primeros análisis se ha visto que desde el punto de vista técnico cubre las necesidades espaciales porque duplica la capacidad y que arquitectónia y funcionalmente se adapta a las necesidades del museo», donde no sólo tiene que haber cuadros colgados de las paredes sino que también tiene que haber investigación, estudio y servicios a los ciudadanos, algo de lo que se carece ahora en el edificio de la plaza del Potro.

Más barato que construir uno nuevo

Estos técnicos de la Junta están ya trabajando en el asunto con sus colegas del Ministerio de Cultura, que será a la postre el que tendrá que hacer el desembolso económico. Según la consejera, ambos equipos técnicos «trabajan en cooperación y se entienden perfectamente».

Con esta opción, Córdoba tardará menos en tener un nuevo Museo de Bellas Artes. Patricia del Pozo ha explicado que se trata de «una operación más sencilla, más rápida que buscar un solar, licitar el proyecto básico, licitar el proyecto de ejecución y licitar las obras».

Aquí, el contenedor ya está construido y sólo necesita adaptación. «Teniendo un inmueble tan maravilloso mi obligación es ponerlo a disposición del Ministerio, porque ellos saben que aquí no cabe un alfiler y que hay que buscar una solución», ha añadido.

A la espera de que el departamento de Ernest Urtasun dé una respuesta, Patricia del Pozo ha avanzado que si es afirmativa habría que organizar allí actividades para dar a conocer la llegada del Museo de Bellas Artes.

Licitada la ampliación de la Sinagoga

La Consejería de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía ha licitado las obras de reforma del solar anexo a la Sinagoga de Córdoba con el fin de conservar los restos arqueológicos y adecuar el espacio para las visitas públicas, por un importe total de 438.240,41 euros, con un plazo de ejecución de los trabajos de seis meses.

La actuación se centra en la parcela de 224 metros cuadrados adosada por uno de sus lados al monumento, con una topografía prácticamente plana y de forma poligonal irregular. Próxima a la puerta de Almodóvar, el espacio presenta una única fachada hacia la calle Judíos, en el barrio de la Judería de Córdoba.

Al respecto, la consejera Patricia del Pozo ha asegurado que «las obras permitirán reforzar la protección de la Sinagoga y mejorar la experiencia de la visita, poniendo al alcance de los ciudadanos nuevos recursos para la comprensión del monumento, que data de comienzos del siglo XIV y representa un magnífico ejemplo de la arquitectura mudéjar».

El proyecto dotará a la Sinagoga de Córdoba de un espacio para la conservación y la exhibición de los restos arqueológicos, adecuándolo para las visitas públicas. De esta manera, se intervendrá para la restitución del pavimento, el resanado de paramentos verticales y la adaptación de las instalaciones, ya existentes, para ponerlas en uso.

En su interior un pequeño patio hace de recibidor para, a través de él, comunicar directamente con la sala de interpretación, que se concibe con un espacio de atención al visitante y una zona de exposición e interpretación del monumento mediante distintos elementos expositivos.

Este nuevo espacio, además de contextualizar al inmueble a través de distintos medios -paneles, maquetas y audiovisuales-, permitirá poner en valor las estructuras murales y arqueológicas descubiertas en las distintas campañas llevadas a cabo, incluyendo los vestigios del baño ritual judío ('mikvé') aparecido durante los trabajos.

Las obras de reforma del solar anexo a la Sinagoga de Córdoba se suman a los trabajos de rehabilitación de los baños árabes de San Pedro, cerrados al público en la actualidad. Dicho espacio patrimonial se visitará con recorridos en su interior por la planta baja y, por encima de sus bóvedas, en la planta primera, por pasarelas.
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