Isma Ruiz, recuperado, en una simpática imagen junto a Carracedo
El Córdoba no quiere pinchar su globo con el Albacete
La escuadra cordobesista tratará de lograr su séptima victoria consecutiva, un récord ya total en su historia, para estar pendiente de los posibles errores de los rivales
No ya pocos, nadie podía esperar, cordobesista o no, que el Córdoba llegase a esta mitad de mayo jugándose algo. Que este partido ante el Albacete no fuese de panorama desértico en las gradas y de ritmo de solteros contra casados en el césped. Y, si acaso, será así para la escuadra manchega, que llega con la salvación en el bolsillo y nada más que la honrilla y la necesaria profesionalidad en solfa.
Desde las 21:00 horas de este viernes el Córdoba y los cordobesistas que desafíen el infierno de acceder al estadio vivirán una tarde que apunta a emocionante. No sólo por si se logra un séptimo triunfo que sería nueva mejor racha en Segunda División en la historia y la más destacada de cualquier equipo de la categoría de plata este curso, sino porque a la par estará jugando el ocupante de ese sexto puesto. Ese oscuro objeto de deseo construido desde aquel famoso 1% de posibilidades de jugar el play-off y el reto de los 69 puntos que ahora sólo están no a 27, cuando todo era oscuridad, sino a sólo 9.
Intentando dejar atrás la simple sensación estadística de que cuanto más se prolonga una dinámica positiva más cerca está de romperse, el Córdoba es, en sí, favorito. No ya por su confianza y estado de forma de varios de sus jugadores, capaces de sacar un encuentro ante el Granada con todas las adversidades posibles, sino por cómo llega el rival. Aunque ese famoso «poco en juego» lo carga el diablo, el Albacete llega mermado de efectivos, con bajas de varios de sus mejores hombres, como Agus Medina, Antonio Puertas o Lazo, y ya mirando a la próxima temporada más que a los tres partidos de la presente.
Vuelve uno de los intocables
Iván Ania recupera para su once a Isma Ruiz, un intocable al que, sin embargo, se ha podido suplir este curso con eficiencia y victorias en su ausencia. Viene bien porque justo se cae el otro pivote defensivo específico, Alberto del Moral. El resto del equipo de partida debe ser el mismo de esta línea triunfal si está recuperado Adrián Fuentes, con puntos en la pierna por un taco clavado en un lance frente al Granada. Si no estuviese, las opciones son múltiples, aunque todas mermarían el ecosistema creado en las últimas semanas.
El Córdoba buscará, con los que estén, también los del banquillo, claves por momentos en estas semanas para desatascar partido, el más difícil todavía, para garantizarse tener un objetivo en juego en la jornada 41 de las 42 que componen su maratón. Todo un logro cuando la temporada apuntaba a ruina en días de feria.