Garrafas de aceite de oliva listas para ser etiquetadas.
La producción de aceite de oliva cae en Córdoba un 12% con la campaña al 95%
Asaja culpa al fuerte incremento de los costes de producción, especialmente en insumos como fertilizantes, energía y fitosanitarios, así como a los temporales
Asaja Córdoba afirma que la producción de aceite de oliva en la provincia se sitúa muy por debajo de las previsiones, según los datos de la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA) correspondientes al mes de marzo. En este sentido, la organización agraria ya venía advirtiendo de que la producción final iba a ser inferior a la estimada en el aforo, una previsión que finalmente se ha confirmado.
Según la AICA, el aceite producido se sitúa en 239.000 toneladas y, teniendo en cuenta que la campaña se encuentra prácticamente finalizada, al alcanzarse el 95%, se puede decir que se trata de «una cifra que queda lejos del aforo previsto por la Junta de Andalucía para la provincia, que estimaba una producción de 269.100 toneladas».
A nivel nacional, la producción declarada en el mes de marzo fue de 81.852 toneladas, lo que supone un acumulado en la campaña de 1.277.889 toneladas, casi 100.000 menos de lo publicado en el aforo oficial, que era de 1.371.938. En el caso de Andalucía, se han producido 953.507 toneladas.
Con respecto a las salidas, durante el mes de marzo a nivel nacional se situarían en el entorno de las 120.530 toneladas sin contar con las importaciones, que se estiman en 22.000. Las existencias totales según los datos facilitados por el avance son de 940.303 toneladas, de las que 692.616 están en almazaras; 238.094 están en envasadoras, y 9.595 en el Patrimonio Comunal Olivarero.
Baja rentabilidad
Por otro lado, el presidente de Asaja Córdoba, Fernando Adell, lamenta la escasa rentabilidad que está teniendo la campaña para los agricultores, marcada por el fuerte incremento de los costes de producción, especialmente en insumos como fertilizantes, energía y fitosanitarios. A esta situación se han sumado los efectos de las borrascas registradas durante la campaña, que provocaron la caída de una parte importante de la aceituna al suelo.
Esta circunstancia ha condicionado el desarrollo de la recolección, ya que una parte significativa de la aceituna ha tenido que ser recogida del suelo lo que supone un elevado coste de recolección agravando aún más la situación económica de los productores.