La oportunidad para Córdoba
«Si esta semana se va a producir otro saqueo de lo que es de todos, Córdoba, aunque no se lo crean, puede verse beneficiada»
Córdoba se la juega en esta semana. A partir de mañana comienza una semana fantástica, como las de El Corte Inglés, en la que todos los que han dado su apoyo a Pedro Sánchez van a volver a casa satisfechos y con las bolsas llenas. El PNV logrará la gestión de la Seguridad Social y ERC se hará con la gestión del IRPF, con el cuponazo catalán, algo confirmado por la vicepresidenta María Jesús Montero a la vista de cómo lo negó este viernes en Sevilla.
Si el principal indicador del progreso de una sociedad es la igualdad entre todos sus componentes, a partir de la próxima semana volará por los aires este principio progresista y los españoles seremos más desiguales, porque los habrá de primera, de segunda y, si se empeñan, de tercera.
Aquí en Córdoba, que no somos catalanes ni vascos, vemos con pavor este espectáculo en el que a cambio de algo que sólo dura unos días se ceden competencias que son para toda la vida. Somos espectadores de un cruel cambalache seguido muy de cerca por la escrutadora mirada europea cuya prensa ha comenzado a informar con todo lujo de detalles de los escándalos que hay en la órbita de Pedro Sánchez. Sabiniano ya no es un desconocido más allá de los Pirineos.
Si esta semana se va a producir otro saqueo de lo que es de todos, Córdoba, aunque no se lo crean, puede verse beneficiada. Si recuerdan, tenemos un diputado que cuando se presentó como candidato por Córdoba juró y perjuró que tenía orígenes de aquí, aunque nadie lo recordara. Enrique Santiago es un cunero ‘ma non troppo’, un paracaidista ‘soft’ que se deja caer por la provincia, habla de algún tema poco espinoso y de vuelta a Madrid.
Santiago es portavoz de Sumar en el Congreso de los Diputados, uno de los escasos fieles que aún le quedan a Yolanda Díaz y un peso pesado entre los cada vez menos puntales que sostienen el ruinoso Gobierno de Pedro Sánchez. Todo esto tiene un precio que no es menor y debería aprovecharlo si quiere.
Lo mejor que podría hacer por la circunscripción que lo ha elegido diputado es irse este lunes a La Moncloa, pedir la vez y hacer cola detras de los de ERC y del PNV con la carpeta de reivindicaciones bajo el brazo. Cuando le toque el turno, debe decirle a Sánchez que si quiere el apoyo de lo que queda de Sumar es pasarse por caja. Según cuentan, no hay negociación con Pedro Sánchez. Cuando se encuentra en estado de necesidad basta ponerle a la firma lo que se desea que al momento lo rubrica y santas pascuas. A aguantar en el cargo unos días más.
Como lo más probable es que saldrá de La Moncloa con las manos llenas, podría ir preparando el documento para que el presidente del Gobierno se comprometa a todo lo que tiene pendiente con Córdoba, que por mucho que sea siempre será infinitamente menor que lo que están trincando lo del ERC y PNV.
Enrique Santiago podría empezar por reclamar la conversión de una vez de la N-432 en autovía, con el respaldo de que este jueves así lo reclamaba por unanimidad el Pleno del Ayuntamiento de la capital. También tendría que pedir la necesaria culminación de la Variante Oeste para mejorar las conexiones del parque logística y descongestionar el tráfico en parte de la ciudad. La lista de agravios del Ejecutivo central con Córdoba es enorme, pero si al diputado de Sumar le apetece darse un toque cultureta podría cerrar esta semana la reforma de la Casa de los Páez, para que el Museo Arqueológico tenga de una puñetera vez unas instalaciones a la altura de sus fondos y de lo que Córdoba merece.