Sandra Pérez

Sandra PérezSamira Ouf Calero

Sandra Pérez, perfumista

«Ocho de cada diez personas entran en un negocio dependiendo de cómo huela»

El Arte del Perfume es una empresa cordobesa que lleva 20 años trabajando en aromas personalizados y perfumería

El horror para el protagonista de El Perfume, la novela de Patrick Süskind, no estaba en la mirada de sus víctimas. Durante la incansable búsqueda de la esencia definitiva, la tragedia de Jean Baptiste Grenouille, el perfumista asesino, fue descubrir que él no tenía un olor propio y que por tanto, «había sido siempre nadie para todos» Era como si no existiera, y su gran temor residía en caer en el olvido.

El olor es un sello personal y ejerce de fotografía instantánea en nuestro cajón de recuerdos. Nos dispara y mueve las emociones. Nos hace viajar en el tiempo, o permanece hasta el final de nuestros días como el olor de una madre, que se queda para siempre.

Sandra Pérez

Sandra PérezSamira Ouf Calero

En Córdoba, El Arte del Perfume lleva unos 20 años fabricando olores y fragancias. «Un perfume es como una armonía musical», nos dice Sandra Pérez (Córdoba, 1979) perfumista y responsable de comunicación del laboratorio. Junto a su hermana Elena capitanean un negocio único en Córdoba y uno de los pocos que se dedican a este sector en Andalucía, sector que es el segundo en importancia en lo que a exportación española se refiere.

Sandra se lamenta que su oficio no cuente con una formación reglada, como sí ocurre por ejemplo en Francia, y que se llegue a él más por tradición que por vocación. No obstante hay que tener unas cualidades especiales para convertirse en ‘nariz’ y Sandra las posee, además de sentir pasión por el oficio. Crear un perfume es un arte que además no posee derechos de autor. «No se puede registrar un aroma», puntualiza Sandra, que también nos confiesa cómo se recrean aromas a jamón ibérico o a pan recién hecho para el denominado marketing olfativo. O ese indescriptible y calmante ‘olor a limpio’, que es el que predomina en el despacho de las instalaciones de El Arte del Perfume, en el Polígono Tecnocórdoba, donde recibe a La Voz de Córdoba la entrevistada.

Frascos antiguos de perfumería

Frascos antiguos de perfumeríaSamira Ouf Calero

- ¿Un perfume inadecuado puede arruinar una primera cita?

- Sí, eso depende del gusto del receptor. Ese mismo perfume puede que a otra persona le maraville. El sentido del olfato, desde un pasado no tan lejano, es el que más impacta sobre las emociones. De los cinco sentidos es el único que se tramita en la misma zona del cerebro que las emociones, en el sistema límbico. Cuando olemos algo, automáticamente sentimos.

- Pero ¿el perfume debe gustarnos a nosotros o a los demás?

- Nos tiene que gustar a nosotros. Si le gusta a los demás y si además es en una cita, triunfamos. El perfume no es un simple complemento. Hablamos de un producto emocional, sensorial, que tiene muchísima repercusión sobre nuestras emociones. Emociones que están, además, directamente relacionadas con el recuerdo.

- ¿El exceso mata al encanto?

- Sí, sin duda. Los perfumistas con esto estamos un poco frustrados, porque además se está malacostumbrando al cliente final con el tema de la intensidad, de la duración. Y el cliente no tiene por qué conocer el sector. Podría decirse que se está embruteciendo la fijación y convirtiéndola en obsesión. Claro que un perfume tiene que durar, pero en función de muchos factores, como por ejemplo la familia olfativa a la que pertenezca. Un perfume cítrico, por su naturaleza, va a durar en la piel menos que uno especiado, ya que las moléculas olfativas del cítrico tiene menos peso.

Un perfume tiene que durar, pero en función de muchos factores, como por ejemplo la familia olfativa a la que pertenezca.

- España es el segundo exportador mundial de perfumes. Ahí queda eso.

- Sí, en España tenemos muy buenos perfumes y muy buenos laboratorios.

- Se vende más que el vino, el calzado o el aceite de oliva.

- Pero es porque el perfume no es un simple complemento, como se suele pensar. No sé quién decía que el perfume es el recuerdo del alma, y es que tiene mucho impacto en las emociones, por eso ahora está tan en auge el marketing olfativo.

Sandra Pérez

Sandra PérezSamira Ouf Calero

- ¿Cómo se consiguen las notas, o los productos, de lo que ustedes llaman ‘equivalencias’?

- Se consigue conociendo el aroma, sus notas olfativas. Existen aparatos, como el cromatógrafo de gases o el espectrómetro de masas que analizan en el laboratorio la composición de un perfume.

- ¿Y dónde queda entonces el trabajo de una ‘nariz’ como usted?

- Ese trabajo consiste en que, cuando se formula el perfume, nos aseguremos que es el aroma deseado. De todas maneras, aquí en nuestro laboratorio, lo que se conoce como ‘equivalencia’ es solo una de las muchas líneas de trabajo que tenemos. Estamos especializados, por ejemplo, en perfumes exclusivos para marcas, lo que requiere mucho trato con el cliente para saber qué tipo de aroma quiere , y ahí es donde verdaderamente entra mi función. Es un tema muy complejo y muy subjetivo.

- Hacen, por tanto, perfumes a medida.

- Sí, y está muy en auge debido al marketing olfativo, como te decía. Ocho de cada diez personas entran en un negocio dependiendo de cómo huela, y permanecen un treinta y cinco por ciento más del tiempo en el local dependiendo de si ese olor le resulta agradable o no. Una de las vías que emplea el marketing olfativo es la de colocar aromas en determinados espacios con un objetivo concreto. Por ejemplo, el cine huele a palomitas, pero no solo por las palomitas que se venden, sino que es un aroma puesto a conciencia, porque fomenta la compra. Luego están las marcas que quieren que les represente un aroma. Si yo digo ‘Zara Home’, lo primero que viene a la cabeza es su aroma. O ‘Stradivarius’. Se recuerda el logo y demás, pero el aroma es lo primero.El olfato es una autopista directa al cerebro.

El olfato es una autopista directa al cerebro

- ¿A qué empresa le han creado ese aroma personalizado?

- A muchas, porque afortunadamente tenemos muchísima demanda. Aquí en Córdoba, con Silbon tenemos cuatro o cinco proyectos de perfume; Calenda, El Espejo te Dice Guapa o el grupo musical Medina Azahara, a los que le diseñamos su aroma.

- Todavía las fragancias son masculinas y femeninas. ¿Las activistas del género prefieren las unisex?

- En realidad todo los aromas del mundo son unisex. Después es la sociedad la que dictamina que para los hombres deben ser las esencias más amaderadas y especiadas, y para las mujeres, más florales, frutales y suaves. Pero a mí, como mujer, me encanta un perfume intenso, amaderado y especiado, como a ti seguramente te guste el aroma de una flor; del azahar o de la rosa. ¿Y por qué no te puede poner ese aroma, si te gusta? La diferenciación es social en realidad.

Sandra Pérez

Sandra PérezSamira Ouf Calero

- ¿Qué es la memoria olfativa?

- Pues es la capacidad de recordar aromas y es la que más desarrollada está. Se recuerda un treinta y cinco por ciento de lo que se huele; un quince por ciento de lo que gustamos; un cinco por ciento de lo que se oye; un dos por ciento de lo que se ve y el uno por ciento de lo que se toca.

- ¿Cuál es el trabajo más difícil que le ha tocado hacer como perfumista?

- Uno de los más difíciles ha sido reproducir el aroma a churros. Y es que el aroma a frito es muy complicado de conseguir (ríe). Y para las marcas, eso depende del cliente y de lo claro o no que lo tenga. Personalmente, me gustan los clientes exigentes.

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