Interior del restaurante Peyejo
Gastronomía
Sin carta fija y con referencias a «la cocina de siempre, pero diferente»: así es el local de moda de Córdoba
La mazamorra de bacon con dátiles o la lasaña de cocido son algunos de los platos más buscados de este nuevo local
En un sector saturado por nuevos bares y restaurantes que van y vienen, aún quedan hosteleros que confían y se atreven a emprender. Peyejo (Calle José María Martorell, 26) es uno de esos. Proyectos que antes de abrir sus puertas ya están destinados a triunfar y sorprender.
Con todas las mesas casi al completo a un mes vista, el local sigue la estela de los restaurantes que marcan la diferencia en Córdoba: descentralizado, culto a lo tradicional y un chef entregado e inquieto. «Hice un curso privado en la escuela de Las Lojas de Bodegas Campos y ahí flipe. Lo que no me había pasado nunca. Todo el día hablando de lo mismo y todo el día aprendiendo», explica ilusionado el cocinero y alma de Peyejo junto a su pareja Patricia, Luis Gutiérrez.
Su carta de presentación además de su juventud y talento es su bagaje profesional con más de 14 años entre fogones y al lado de un chef Estrella Michelin, Periko Ortega: «Estuve tres meses de prácticas en Sojo Fusión y antes de terminar ya me dieron la oportunidad de añadirme al equipo de cocina. Dos años después, Periko decidió abrir ReComiendo, me dio la oportunidad de unirme y no me lo pensé. He estado con él hasta diciembre de 2026, es como familia».
Qué es Peyejo
«Este nene es un pellejo», le decían a Luis de pequeño, una palabra que le ha acompañado desde siempre hasta su primer restaurante: «Iba hablando con mi madre por teléfono y ya tenía el runrún en la cabeza de montar un proyecto chulo y vi un grafiti con la Y y fue una señal».
Todo comienza «por cambiar la LL por Y y que hace referencia a la cocina que queremos hacer, comida de siempre, de cualquier barecito de pueblo de toda la vida, pero darle un toque diferente».
De este local de aires modernos nadie se puede ir sin probar algunas de sus famosas y virales recetas: “Estamos aconsejando mucho los entrantes como la mazamorra de dátiles con bacon que trabajamos con una panceta a baja temperatura y que luego freímos para darle ese toque crujiente por fuera y blando por dentro".
Sin olvidar, «el risotto de rabo de toro. Siempre hacemos el rabo de toro clásico, el guiso, y lo hacemos en risotto como un guiño a la Plaza de Toros que tenemos cerca. También tenemos una lasaña de cocido que deconstruimos y hacemos por un lado un hummus, crema de pringá y una lámina tipo sopaipa. El caldo lo hacemos en dos servicios, uno para la bechamel y otro para beber aromatizado con hierbabuena y un poco de amontillado».
Sin carta fija
En Peyejo nada es siempre igual. «Nos piden mucha gente que subamos la carta a redes o a nuestra plataforma, pero yo no te puedo asegurar tener esta carta un mes o tres meses». Su cocina va cambiando, al igual que lo hace el producto y el concepto de taberna con platos típicos « a los que le daremos una vuelta. Puede que hoy el rabo de toro esté en rissotto y otro día en gyozas».