En este estado se encuentran algunos de los Puntos Limpios de Coslada

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«Coslada parece un vertedero»: la realidad de los 200 euros de 'tasazo' de basuras que impone el PSOE

El Ayuntamiento de Coslada hace llegar a los vecinos una nueva tasa de basuras que ha desatado la polémica porque el PP denuncia que supone un doble pago injustificado en un municipio cada vez más sucio

Una carta del Ayuntamiento con un pago obligatorio de 220 euros junto a otra donde se explica el motivo de esta tasa. Eso es lo que ha recibido Patricia en su casa del Barrio del Puerto de Coslada. «Somos 4 personas y el piso tiene unos 110 metros cuadrados», explica para intentar entender el motivo de este pago que le rompe su escaso ahorro mensual. «¿Se va a limpiar toda la basura que hay en las calles con este dinero?, deberían quedar relucientes porque es un dineral y, según nos dijeron, somos un municipio con deuda cero», alega.

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El Ayuntamiento de Coslada ha enviado cartas a los ciudadanos explicando el 'tasazo'CR

Pero eso al alcalde socialista Ángel Viveros y a la extrema izquierda con la que tuvo que pactar para gobernar el municipio le importa poco. El debate en torno a la tasa de basuras ha encendido la vida política y social de Coslada. La decisión del gobierno municipal, encabezado por el PSOE junto a los radicales de Más Madrid y Podemos-IU, de implantar un nuevo tributo para sufragar la gestión de residuos ha provocado un duro enfrentamiento con la oposición liderada por el Partido Popular junto a Vox. Una medida que no solo se percibe como una carga económica adicional para los hogares cosladeños, sino que además se produce en un ambiente de malestar vecinal por el estado de la limpieza en las calles del municipio.

El origen del conflicto

La polémica surge a raíz de la Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados, impulsada por el Gobierno central, que transpone la Directiva (UE) 2018/851. En ella se establece que todas las entidades locales deben cubrir los costes reales de la recogida y tratamiento de residuos mediante instrumentos económicos que no generen déficit. Sin embargo, el PP de Coslada denuncia que la interpretación del ejecutivo local de esta normativa es «rígida y equivocada».

El la web del Ayuntamiento de Coslada aseguran que «en total, por el nuevo servicio de obligado cumplimiento, la administración local cosladeña tiene que hacer frente a un gasto anual neto de 5.731.305,21 euros. Dicho coste ha pasado, en apenas una década de 23,50 euros/tonelada a los 156 euros/tonelada previstos para el próximo año. El coste se refiere al proceso de recogida-transporte-tratamiento de los residuos domésticos y al que tienen que hacer frente los municipios adheridos a la Mancomunidad del Este», explican.

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Las aceras que rodean a los Puntos Limpios presentan un estado de suciedad alarmante

Desde las filas populares recuerdan que la propia Comisión Europea aclara que los Estados disponen de libertad para elegir entre varias herramientas: desde sistemas de pago por generación hasta el principio de responsabilidad ampliada del productor o incluso el sistema de depósito, devolución y retorno (SDDR). «No se trata de imponer de forma obligatoria una tasa generalizada, sino de aplicar estrategias que resulten más eficaces y justas», señalan Paco Becerra, presidente y portavoz del PP de Coslada.

Una tasa innecesaria en un municipio saneado

El núcleo del argumento popular es que la tasa no solo es excesiva, sino también innecesaria. Desde 2004, gracias a un acuerdo liderado por el propio PP, los vecinos de Coslada se libraron de pagar este tributo, ya que el servicio de limpieza y recogida de basuras se financia desde entonces a través del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI). De este modo, los ciudadanos evitaban lo que el PP considera un «doble pago» por un mismo servicio.

Además, las cuentas del consistorio presentan estabilidad y superávit. Coslada es un ayuntamiento saneado que, según la oposición, tiene capacidad más que suficiente para afrontar los costes de gestión de residuos con sus ingresos ordinarios. «Resulta incomprensible que el gobierno municipal decida gravar más a las familias cuando las arcas disponen de margen económico», critican los populares.

Estamos hablando de una nueva subida de impuestos encubiertaPaco BecerraPresidente y portavoz del PP de Coslada

La tasa, tal y como está planteada, equivaldrá aproximadamente al 10 % de la cuota del IBI de cada vivienda. Y lo que preocupa aún más, el cálculo inicial indica que irá incrementándose con los años, castigando de forma progresiva la economía doméstica de los cosladeños. «Estamos hablando de una nueva subida de impuestos encubierta, inaceptable para un municipio donde ya se paga suficiente a través del IBI», insiste el portavoz del PP.

Desde Vox también han intentado parar este tasazo. Isaac García, portavoz del partido aclara que «el Gobierno municipal ha decidido cobrar la tasa desde enero cuando podía haber esperado a abril, tampoco sabemos nada de la bonificación por el punto limpio ni la de familias numerosas. Han corrido para cobrar, pero no para implementar medidas de alivio» y añade que «nos están cobrando más de lo que exige la ley por ideología».

La suciedad de Coslada

La crispación sobre la tasa adquiere un cariz aún más agrio porque, mientras se incrementa la carga tributaria, el estado de limpieza de la ciudad es cada vez más cuestionado por los vecinos. Calles con restos acumulados, contenedores saturados y retrasos en las labores de desbroce son quejas habituales en los barrios. Un punto especialmente sucio es, precisamente, el Parque del Cuadrado, espacio al que Ángel Viveros (miembro del comité Federal del PSOE) invitó a Pedro Sánchez en 2023 a jugar a la petanca. La foto que publicó el presidente del Gobierno en sus redes sociales acabó por pasarle factura ya que se descubrió que «el entrañable grupo de pensionistas» eran en realidad un destacados militantes socialistas de la localidad.

La oposición recuerda que la percepción de suciedad en Coslada no es una anécdota, sino un problema endémico que el actual equipo de gobierno no ha sabido atajar. «Es un contrasentido obligar a los vecinos a pagar más cuando el servicio no responde a lo que debería. Basta pasear por cualquier barrio para comprobar que Coslada está más sucia que nunca», recalcan desde el PP.

En este estado se encuentran algunos de los Puntos Limpios de Coslada

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Este descontento se refleja también en aspectos específicos, como la falta de contenedores adecuados para residuos especiales en el punto limpio —por ejemplo, bolígrafos o agujas de insulina—, o las quejas por el retraso en los trabajos de limpieza de zonas verdes sensibles, como el Humedal, que requieren un mantenimiento para prevenir incendios.

Alternativas rechazadas

El Grupo Popular y Vox han llevado al pleno propuestas alternativas con el fin de buscar soluciones más efectivas y que respeten la autonomía económica de la ciudad. Una de las principales medidas impulsadas ha sido la apuesta por el Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR), una fórmula que, según destacan, ha logrado tasas de recuperación de envases superiores al 90 % en países como Alemania o Noruega.

Este modelo, además de ser más eficiente en cuanto a reciclaje, evitaría cargar a los ciudadanos con un nuevo tributo y trasladaría el coste a fabricantes y distribuidores bajo el principio de quien contamina paga. Sin embargo, la moción presentada en mayo de 2024 para reclamar al Gobierno de España la implementación de estas alternativas fue rechazada en bloque por PSOE, Más Madrid y Podemos-IU, como suele ser habitual desde que gobiernan en el municipio.

En este estado se encuentran algunos de los Puntos Limpios de Coslada

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«Tenemos un gobierno anclado en el inmovilismo, que desprecia las propuestas sensatas de la oposición y prefiere imponer una tasa injusta antes que explorar vías de consenso», lamentan los populares.

Ciudadanos enfadados

El rechazo de las iniciativas del PP ha generado un profundo malestar entre los vecinos de Coslada tanto de los barrios nuevos como El Puerto como los del casco histórico. Muchos reconocen estar sorprendidos por la rapidez con la que el Ayuntamiento ha pasado de negar la necesidad de más tributos a imponer de forma inmediata la tasa.

La oposición teme, además, que esta medida abra la puerta a un encarecimiento continuado de la vida en Coslada. En paralelo, alerta de que la tasa no resolverá la falta de eficacia del actual sistema de gestión, que en 2023 supuso un gasto de casi tres millones de euros mientras apenas se recuperaron 400.000 euros por productos reciclados.

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«Estamos ante un modelo ineficaz que carga todo su peso sobre el bolsillo de los vecinos y que incluso así no garantiza un municipio más limpio», critican los concejales del PP.

Futura batalla

Lo que en principio parecía un mero trámite legal se ha convertido en un auténtico campo de batalla política. El gobierno de Ángel Viveros defiende que no tiene margen de maniobra, apelando al cumplimiento estricto de la ley estatal. La oposición, por su parte, responde que la normativa permite discrecionalidad, y que la decisión del ejecutivo local es un acto de voluntad política, no una imposición ineludible.

El gobierno municipal ha escogido la opción más cómoda: subir los impuestos a los ciudadanosPaco BecerraPresidente y portavoz del PP de Coslada

En palabras del portavoz popular: «Es mentira que no se pueda hacer otra cosa. El gobierno municipal ha escogido la opción más cómoda: subir los impuestos a los ciudadanos. Pero se podían haber explorado mecanismos alternativos, más justos y más eficaces».

El tiempo dirá cuál será el coste político de la medida, pero lo que parece claro es que el debate sobre la basura se ha convertido en el símbolo de la distancia entre un gobierno que impone su criterio sin escuchar y una oposición que insiste en dar voz a las quejas de los vecinos.

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