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El ex diputado foral de Administración Local y Equilibrio Territorial, Alfredo de Miguel, a su llegada a la Audiencia Provincial de Álava, en una imagen de archivoEuropa Press

Alfredo de Miguel, exdirigente del PNV condenado por la mayor trama de corrupción en el País Vasco, obtiene el tercer grado

De Miguel ingresó en prisión el 6 de julio de 2023 en el centro penitenciario alavés de Zaballa para cumplir una condena de 12 años y 4 meses

El exdirigente del PNV alavés Alfredo de Miguel, condenado a 12 años de prisión por encabezar la mayor trama de corrupción descubierta en eñ País Vasco, ha obtenido el tercer grado penitenciario cuando han transcurrido dos años y siete meses desde su ingreso en prisión.

La concesión ha sido acordada por la jueza de Vigilancia Penitenciaria, que ha estimado la queja presentada por el interno, en contra del criterio mantenido tanto por la Junta de Tratamiento como por el Centro Directivo de la prisión de Basauri, según han confirmado fuentes del Departamento vasco de Justicia.

De Miguel ingresó en prisión el 6 de julio de 2023 en el centro penitenciario alavés de Zaballa para cumplir una condena de 12 años y 4 meses –de los que debía cumplir de forma efectiva alrededor de nueve– tras ser considerado el cabecilla de una red que obtenía de forma irregular contratos públicos de administraciones gobernadas por el PNV a cambio de comisiones.

A los trece meses de su ingreso en prisión, el exdirigente nacionalista accedió al régimen flexible del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario, que permite compatibilizar la estancia en prisión con salidas diarias para trabajar. Como consecuencia de esta clasificación, fue trasladado desde Zaballa a la prisión vizcaína de Basauri, desde donde salía cada mañana para trabajar en una consultoría de Vizcaya y regresaba al centro penitenciario para dormir.

Tanto la Junta de Tratamiento como el Centro Directivo de Basauri eran partidarios de que De Miguel continuara en este régimen intermedio, sin acceder todavía al tercer grado. Sin embargo, el interno recurrió su situación y la jueza ha estimado su queja, concediéndole finalmente la clasificación en tercer grado. Este régimen penitenciario permite cumplir la condena fuera del centro, con la obligación de pernoctar en el domicilio, y se concede a internos con evolución favorable, buena conducta, apoyo familiar y arraigo social.