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El lehendakari Imanol Pradales (d), acompañado de la vicelehendakari Ibone Bengoetxea (i), entre otras autoridades, ha recogido este domingo el testigo de la Korrika 2026, que los últimos kilómetros en Bilbao y que ha estado marcada por la polémica, tras la exhibición de imágenes de presos de ETA o el "veto" de la organizadora AEK al sindicato CCOO. EFE/ Miguel Toña

El lendakari Imanol Pradales ha recogido este domingo el testigo de la KorrikaEFE

La Korrika llega a su fin en Bilbao con la participación de Pradales y más carteles de presos etarras

Covite ha denunciado persistentemente que la Korrika «se ha convertido en un escaparate de legitimación del terrorismo»

11 días después de su inicio, la Korrika, la marcha reivindicativa a favor del euskera que atraviesa el País Vasco y Navarra, ha llegado a su fin este domingo en Bilbao. Lo ha hecho con miles de personas en las calles de la capital vizcaína y con el lendakari, Imanol Pradales, recogiendo el testigo. «Es un día bonito de reivindicación de nuestra lengua para mandar un mensaje al mundo de que apostamos como pueblo vasco por una lengua propia», ha indicado el mandatario regional, que el pasado viernes se reunió con Pedro Sánchez en La Moncloa y logró arrancarle siete nuevas competencias, entre ellas la cogestión de los tres aeropuertos vascos.

Sin embargo, en otro orden de cosas, esta 24 edición de la Korrika ha estado repleta de polémica desde el inicio. Primero arrancó con el veto de la coordinadora organizadora AEK al sindicato Comisiones Obreras (CCOO), tras argumentar este último varias oposiciones en las que consideraba que el nivel de euskera exigido era desproporcionado e incumplía la ley.

Este incidente provocó que el Partido Socialista del País Vasco (PSE), que gobierna en coalición con el PNV, se negara a participar

Sin embargo, la verdadera polémica surgió cuando la Korrika echó a correr. A su paso por Pamplona –donde participó el alcalde, Joseba Asiron–, diferentes organizaciones de víctimas del terrorismo denunciaron la imagen de un niño portando una camiseta con el rostro de Patxi Ruiz, un etarra condenado por el asesinato de Tomás Caballero, concejal de UPN en el Ayuntamiento de Pamplona.

En su paso por Lasarte-Oria también se exhibieron siluetas de etarras, entre ellos la de Francisco Javier Gallaga, condenado por dos asesinatos, mientras que en en Berango y Guecho exhibieron al asesino en serie Txapote, los hermanos Irantzu, Lexuri y Orkatz Gallastegi, Aitor Cotano y Saioa Sánchez. Todos condenados por asesinato o intento de asesinato.

La Korrika 2026 ha finalizado este domingo en Bilbao

La Korrika 2026 ha finalizado este domingo en BilbaoEFE

Por si fuese poco, este viernes, a su paso por San Sebastián, tres exetarras recogieron el testigo de la carrera. Se trata de Balbino Sáenz –condenado a 108 años de prisión por el intento de asesinato de los exministros José Barrionuevo y Matilde Fernández–, Mikel San Argimiro –condenado por perpetrar en 2002 un atentado con coche bomba cerca del estadio Santiago Bernabéu– y Xabier Atristain –condenado a 17 años de prisión por pertenencia a banda terrorista y posesión de explosivos–.

Este domingo en Bilbao, y durante el tiempo en el que Pradales ha tomado el testigo, el equipo del mandatario autonómico ha logrado tapar con grandes ikurriñas las imágenes de un condenado por delitos de terrorismo y otras reivindicaciones a favor de los presos de ETA en la señal televisada en directo, según informa elDiario. es.

Pese a que muchos políticos, como María Chivite, presidenta del Gobierno foral de Navarra, han querido desmarcarse de los actos a favor de la banda terrorista, el colectivo de víctimas del terrorismo (Covite) ha denunciado persistentemente que la Korrika «se ha convertido en un escaparate de legitimación del terrorismo» sin que su organizadora, la coordinadora de alfabetización de adultos en euskera AEK, «haga absolutamente nada al respecto».

Por si fuese poco, su celebración ha coincidido en el tiempo con la aplicación del régimen de semilibertad –tras no haber cumplido ni un 3 % de su condena– a la exdirigente de ETA Soledad Iparraguirre, alias Anboto, a quien se le imputan 14 asesinatos.

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