El etarra Henri Parot, durante un juicio en 2007
La Fiscalía recurre el tercer grado penitenciario al sangriento exdirigente de ETA Heni Parot: «Es prematuro»
La Fiscalía reconoce que todavía no se dan los factores que permitirían acceder al régimen de semilibertad propio del tercer grado
Como ya ha ocurrido en otras ocasiones, la Fiscalía vuelve a considerar que las concesiones de régimenes de semilibertad que el Gobierno vasco otorga a exmiembros de la banda terrorista ETA son «prematuras» o carentes de fundamento. En esta ocasión, la Fiscalía de la Audiencia Nacional ha recurrido el tercer grado que, hace apenas unos días, el Gobierno vasco –y más concretamente su consejera de Justicia, la socialista María Jesús San José– concedió a Henri Parot, sangriento exdirigente de la formación y responsable del atentado de la casa cuartel en Zaragoza en 1987.
Concretamente, la Fiscalía de la Audiencia Nacional ha presentado recurso ante el Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria, considerando que la progresión a tercer grado penitenciario de Henri Parot resulta prematura en el momento actual y no se ajusta plenamente a los criterios legales que rigen la clasificación penitenciaria.
En su escrito, la Fiscalía reconoce la evolución favorable del interno durante el cumplimiento de la condena, así como el correcto desarrollo de la modalidad flexible prevista en el artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario que ya le fue aplicado, la ausencia de incidencias y la existencia de apoyo social y familiar. No obstante, sostiene que el tiempo transcurrido desde la aplicación de dicho régimen es todavía insuficiente para considerar plenamente consolidados los factores que permitirían acceder al régimen de semilibertad propio del tercer grado.
La discusión no gira, por tanto, únicamente en torno a si Parot ha mostrado una evolución positiva, sino a si esa evolución está suficientemente consolidada como para justificar un nuevo salto en su régimen penitenciario. El exdirigente de ETA ya disfrutaba desde 2025 de un régimen de semilibertad en aplicación del artículo 100.2, que le permitía abandonar la prisión de lunes a viernes para realizar tareas de voluntariado y regresar posteriormente al centro para dormir. El tercer grado concedido por el Gobierno vasco suponía ampliar esa situación de semilibertad.
Un historial marcado por decenas de asesinatos
De origen francés y miembro del denominado comando Argala, fue detenido en Sevilla en abril de 1990, cuando transportaba en un vehículo una importante cantidad de explosivos. Durante sus años de actividad terrorista participó en numerosos atentados y asesinatos.
Uno de los episodios más sangrientos de su trayectoria fue el atentado contra la casa cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza, cometido el 11 de diciembre de 1987. Parot condujo hasta las inmediaciones del cuartel un coche cargado con unos 250 kilos de amonal. La explosión provocó la muerte de once personas, entre ellas cinco niñas, y dejó decenas de heridos. La Audiencia Nacional le condenó por aquella acción a 1.802 años de prisión, al considerarlo responsable de diez asesinatos consumados, 73 asesinatos frustrados y un delito de terrorismo.