La excusa perfecta para celebrar el amor y la compañía en todas sus formas.
Gastronomía
10 vinos rosados para regalar o celebrar el día de San Valentín
Estos vinos simbolizan la pasión, la frescura y la sofisticación de las elaboraciones con diferentes variedades de uva y en diferentes lugares de España
El Día de San Valentín marca el inicio de toda una serie de celebraciones en el calendario del año. Es el flechazo de Cupido, a nuestros sentimientos, a nuestro corazón, a nuestra vida, después de haber pasado un mes de enero con la resaca de la Navidad. Este día es la excusa perfecta para celebrar el amor y la compañía en todas sus formas.
Una velada romántica solo puede verse mejorada y ofrecer un toque de elegancia con el añadido de una copa de vino, que por sus aromas y matices de colores bien podría ser un rosado. Este estilo de vino, con su característico color que oscila entre el delicado salmón y el rosa intenso, simboliza la pasión, la frescura y la sofisticación. En esta selección, te presento diez vinos rosados españoles que considero que son ideales tanto para regalar como para compartir en este día tan especial.
Desde el corazón de La Rioja en la localidad de Cenicero, Bodegas Monte Real elabora su Monte Real Rosé como un homenaje a la delicadeza, la fruta y su color salmón, ligero y brillante. Un homenaje a las garnachas y a las viñas centenarias de esta zona. Este vino destaca por su frescura y también por su tensión y buena acidez que lo hacen sabroso y equilibrado. Ideal para quienes buscan un rosado elegante y lleno de matices, perfecto para acompañar una cena ligera o brindar en una noche especial.
El Grupo Artevino y Bodegas Izadi siempre quieren sorprender en este momento del año con el lanzamiento de su Izadi Larrosa Rosé, un rosado que recoge la esencia de los viñedos más altos de la D.O. Ca. Rioja. Con una Garnacha cuidada al detalle, este vino seduce con sus aromas a pétalos de rosa y fresas frescas. Su cuerpo equilibrado lo convierte en un compañero ideal para sushi o platos mediterráneos. Tienen una versión de esta marca en blanco realizado con la variedad Garnacha Blanca.
Siguiendo este recorrido por la variedad Garnacha, desde la histórica localidad de Olite, en Navarra, llega este rosado que mezcla tradición e innovación. Finca La Pared Rosé se elabora con una selección de Garnacha en fincas con una altitud, suelo y clima escogido dentro de lo que se conoce como la Sonsierra navarra. El resultado es un vino que ofrece una experiencia frutal vibrante. Es un vino que fusiona la frescura de los mejores viñedos con la complejidad y sedosidad obtenida por su maduración sobre sus lías durante 5 meses.
Más hacia el sur, ya en la Ribera del Duero la elaboración de rosados se ha destacado por producir vinos como se hacía antaño. Bodegas Balbás, una de las casas históricas de Ribera del Duero, presenta La Bijou Rosé, un vino que desborda sofisticación. En este caso la variedad es la Tempranillo. Eso sí, está creado exclusivamente con el corazón de la uva para conseguir una esencia pura e inimitable. Su delicado perfume es fruto de una vendimia de madrugada, cuando la uva está más recia y fresca. Le Bijou Rosé termina de fermentar durante 6 meses en barrica de roble francés de 500 litros. Cuando se descorcha, destacan su color rosáceo y aroma de notas florales. Un detalle romántico para los amantes del buen gusto.
Entre estas nuevas creaciones destaco el primer rosado de las Bodegas Emilio Moro. Elalba es una obra maestra y un elegante coupage entre la Tempranillo y la Albillo. Un vino cuyo su fin es guiarnos y hacernos descubrir la magia entre la noche y el día. La unión de las variedades tempranillo y albillo da como resultado un vino fresco y sutil pero complejo y elegante. Una nueva creación que combina el respeto por la tradición vinícola heredada de las dos generaciones anteriores con la innovación, elaboradora de vinos de terruño que han creado tendencia.
De ese mismo coupage, a través de la Tempranillo o Tinto Fino y la Albillo Mayor surge otro de los vinos que quieren revelar esa vuelta al origen, a los lagares, a los calados. Dominio del Pidio Rosado es un vino fresco, con marcada fruta roja y con toques de melocotón maduro. En boca es vertical, vibrante y directo. Con una acidez pronunciada apareciendo en el retrogusto el paso por barrica durante cuatro meses sobre lías. Ligero toque amargo para hacer aún más largo. Un vino versátil, para disfrutarlo al comenzar la velada.
Una producción limitada de unas 2.000 botellas de paso al vino Salgüero Rosado, El Infinito, de Bodegas Prado Rey. Una elaboración diferente para redefinir el estilo de los rosados. En este caso el coupage se consigue a través 47 % Tempranillo del pago Los Robles, 47 % Merlot del pago de Valdelayegua, 6 % Albillo Mayor procedente de Baños de Valdearados. El resultado, tras 27 meses de envejecimiento en barricas, es un vino que destaca por su profundidad y su delicadeza. La paciencia se convierte en espera. El tiempo no pasa y Salgüero es perfecto para quienes buscan un regalo que combine modernidad y tradición en cada botella.
Otros lugares y con otras variedades de uva están ofreciendo grandes rosados, modernos, sabrosos, elegantes y, sobre todo, llamativos para el consumidor. Es el caso de Bobal Icon Rosé, elaborado por Bodegas Vega Tolosa, en Manchuela. Un monovarietal que enaltece a la uva autóctona Bobal a través de viñedos de más de 80 años. Este rosado sorprende por su intensidad aromática, marcada por frutas exóticas y un ligero toque floral. Perfecto para regalar o celebrar con quienes buscan algo diferente y auténtico.
Desde las tierras altas de León y con una variedad de uva con pocas hectáreas de producción, por la escasez de viñedos y edad de las cepas, destaca el vino Tombú. Bodegas Dominio de Tares elabora este rosado con la variedad Prieto Picudo. Tombú es un rosado singular de la D.O. León. Se elaboró por primera vez con la añada 2006 y desde entonces ha conseguido importantes reconocimientos, como, por ejemplo, el de Mejor Vino Rosado de España de la Guía Gourmets de Vinos 2019.
En Murcia, en Yecla, y elaborado con la variedad Monastrell se revela como rosado especial el de Bodegas Castaño. Un Rosado Semidulce que es una explosión de frutas tropicales y flores. Su ligero dulzor, sin perder un toque de acidez, que lo hace más largo, consiguen que sea un vino ideal para quienes disfrutan de vinos suaves y aromáticos, perfectos para un brindis romántico o acompañar a los postres.
Este año San Valentín bien puede venir acompañado de vino. Una elección elegante para regalar o una selección ideal para compartir y celebrar esta fecha en el calendario que nos anuncia que vamos camino de la primavera en esas historias que contar y recordar a lo largo de este 2025.
Tiempo de vinos (www.tiempodevinos.com)