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Torrija Madrid

La receta original se atribuye al gastrónomo romano Marcus Gavius ApiciusGetty Images/iStockphoto

Gastronomía

Dónde comer las mejores torrijas de Madrid (y por cuánto)

La gastronomía de la capital se prepara para recibir a la Semana Santa

A falta de unos días para que empiece la Semana Santa, la gastronomía madrileña ya se prepara para recibirla de la mejor manera posible. Potaje de vigilia, soldaditos de pavía, croquetas de bacalao, hornazos, pestiños... Las posibilidades son infinitas. Sin embargo, para disfrutar de esta conmemoración cristiana como Dios manda parece de rigor recurrir a las infatigables torrijas.

Este dulce con una base de pan cubierto de leche y frito entra en nuestra vida cuando salen las cofradías. Una tradición arraigada e intocable desde hace más de 2.000 años y de la que se habla desde época romana. La receta original se atribuye al gastrónomo Marcus Gavius Apicius, que en siglo I ya recogía en sus escritos una rebanada de pan mojada en leche a la que denominaba aliet dulcia.

Con el tiempo se popularizó como postre. Hay quien considera que fue la Edad Media la que democratizó su consumo al sobrar mucho pan duro. Otros, en cambio, aseguran que se hizo común en época de Cuaresma porque, al ser un manjar saciante y calórico, podría compensar los periodos de abstinencia de otros alimentos. Asociadas también a tiempos de estrecheces económicas, solían ser un recurso de las clases populares para poder comer algo dulce y asequible de vez en cuando. Sobre todo en las tabernas, que lo ofrecían al final de las comidas acompañadas de un vaso de vino.

El año pasado la Asociación de Empresarios Artesanos del sector de la Pastelería de Madrid (ASEMPAS) estimó que los obradores de la Comunidad venderían alrededor de 7 millones de torrijas. Y este año no es para menos. Aunque es un producto que también se vende fuera de temporada, lo cierto es que el paladar disfruta mucho más en ella. Dónde comprarlas parece, entonces, la decisión más importante a tomar.

La Asociación de Cocineros y Reposteros de Madrid (ACYRE Madrid) acaba de premiar en el certamen La mejor torrija de restauración de la Comunidad de Madrid 2026 a La Raspa, ubicada en un mercado de Numancia en puente de Vallecas. Está elaborada con pan brioche, lleva leche infusionada en canela, limón y naranja y no se fríe, sino que se carameliza con mantequilla. Una torrija tradicional realizada con innovación que cuesta 5 € la unidad.

Torrija de La Raspa

Torrija de La RaspaEFE

El segundo puesto se lo llevó la Pastelería Manolo by Hermanas Manzano, un local tradicional de Colmenar Viejo (aunque luego abrió otro en Majadahonda) que, desde 1989, elabora productos artesanos de la mejor calidad. Una torrija elaborada también con masa propia y distintas y mojan en leche con canela, haciendo que el aroma sea inconfundible en cuanto se fríen. El bronce, en cambio, ha caído en Arganda del Rey, en una pastelería especializada en dulces árabes, El Rincón de Antonia, que también conoce la receta de la torrija a la perfección. En ambos casos, la unidad no supera los 5 €.

Hablar de las torrijas de Madrid es hacerlo también de El Riojano. Un lugar de parada obligatoria en plena calle Mayor. Fundada en 1855 por el pastelero personal de la Reina María Cristina de Borbón, Dámaso Maza, que era de La Rioja (de ahí su nombre); El Riojano es un lugar en el que el tiempo parece haberse detenido, ya que su elegante decoración interior apenas se ha visto alterada en este siglo y medio de vida. Además, cuenta con un salón de té casi escondido, que hace de El Riojano el lugar perfecto para disfrutar de esta dulce tentación. En este caso, cada una, ya sea clásica con azúcar y canela o de vino, cuesta 5 €.

El obrador Villaroys (calle Maudes, 11) también es una buena opción. El joven cocinero madrileño Martín Martínez, formado en El Celler de Can Roca, ha logrado hacer de la torrija un postre de consumo durante todo el año con una receta secreta de tradición familiar. Por 4 euros podemos disfrutar de ella, elaborada con pan suizo, mantequilla y bañada en una infusión a base de leche fresca y nata, junto con aromáticos como canela, naranja, limón y azúcar.

Las de la La Duquesita, en Fernando VI, son otras de las más solicitadas de la capital. Cuestan 4,20 € cada una, se hacen con pan brioche de mantequilla con ralladura de limón , vainilla de Madagascar, canela y algo de mostaza y es necesario pedirlas por encargo. Algunas incluso se acaban con una fina capa de crema pastelera que luego se carameliza con soplete, al estilo de la conocida crema catalana.

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