Melania Trump y la Reina Letizia
El look «Lavallière» de Melania Trump que inspira a la Reina Letizia
Doña Letizia replica el estilismo con falsa corbata inspirada en el dandismo del siglo XVIII
Esta semana Doña Letizia ha optado por un traje de raya diplomática y chaqueta cruzada de Sandro, pantalón a juego y un pañuelo al cuello haciendo función de corbata relajada. Este impecable estilismo no es nuevo y lo han llevado recientemente Melania Trump, en tonos marrones hace unos días y de blanco y negro en las fotos oficiales como FLOTUS, First Lady of the United States, su nombre en código para los actos oficiales. Pero estos exquisitos estilismos vienen de hace varios siglos. Repasamos la historia de este pañuelo, llamado Lavallière en Francia.
La primera dama Melania Trump
Los orígenes de la corbata se remontan a la Antigua Roma, cuando los legionarios llevaban una tira de tela alrededor del cuello y la boca para proteger su garganta del frío y su boca del polvo. En el siglo XVII, los soldados croatas que servían al rey de Francia usaban también un pañuelo amplio anudado alrededor del cuello al que llamaban «hrvatska», palabra que en croata significa «Croacia».
Pronto, en 1646, el muy fashionista e influyente joven rey de Francia, Louis XIV, se convirtió en el embajador de la corbata, convirtiéndola en el estándar de moda entre la nobleza francesa, y, algo más tarde, en parte del uniforme del ejército francés.
La Reina Letizia
Los franceses adoptaron este accesorio llamándolo cravate y haciéndolo popular en el resto del planeta. De ahí surgió más adelante la Lavallière, un lazo grande o corbatón ancho anudado al cuello de modo vistoso que se convirtió en una pieza llevada por ellas y ellos y popularizada junto a una joya/broche como hacía la duquesa de la Vallière, amante de Luís XIV. El sistema de fraternidades universitarias estadounidenses adoptó en el siglo XX un lavalier/joya que contiene las siglas de la fraternidad y se regala a la pareja como prueba de compromiso.
El pañuelo Lavallière comenzó a formar parte del vestuario de los dandies como el británico Beau Brummell o, más tarde, el famoso escritor irlandés Oscar Wilde. El Dandismo fue y es un estilo que rinde culto a la excelencia en el vestir. Beau Brummell transformó los códigos del vestido, a finales del siglo XVIII, combinando la sobriedad británica con piezas de vestir cuidadas y curiosas, elegantes y distinguidas, como el caprichoso pañuelo Lavallière. Los modales impecables del dandy rondaban lo afeminado, y su trabajada actitud de fingida indiferencia o de calculada despreocupación.
Brummel
Brummell, que había estudiado en Eton College, era a menudo tachado de «macaroni» por sus compañeros de estudios. La palabra se adjudicaba a aquellos británicos que habían visitado Italia y habían vuelto excesivamente acicalados o relamidos, con corbatas de pliegues y bordados, tacones con tapas de hierro y pelucas rococó. Cuando abandonó la universidad y entró en los húsares del Príncipe de Gales, se acabó convirtiendo en el confidente del heredero al trono, influyendo enormemente en él y en la moda. Beau Brummell diseñó el primer traje moderno de caballero, inspirado en los atuendos de equitación ya añadiendo la corbata, de la que ideó hasta 100 formas de anudarla.
Brummell causó una excelente impresión en el príncipe de Gales y su entorno aristocrático, convirtiéndose así el hijo de un pastelero en árbitro de la elegancia y la distinción de la corte durante el periodo de la Regencia inglesa. Comenzó a lucir el frac, muy austero comparado con modas previas, dejando en el olvido las pelucas de polvos, los terciopelos y el rococó en el armario masculino global. Enamorado de sí mismo, vivía ocupado de su atuendo y sus rituales, que duraban varias horas. Adaptó para siempre el pantalón largo para ellos, con camisas blancas, chaquetas ceñidas y corbatas, el estilo formal del traje masculino actual.
Oscar Wilde
El dandismo persistió en Francia con el conde D’Orsay como máximo exponente. D’Orsay se mudo a Londres en 1821. Y entorno a 1890, el escritor irlandés, esteta y pensador Oscar Wilde se convirtió en el siguiente representante de la estudiada dejadez y el estilo del dandismo. Alcanzó gran notoriedad por su inconformismo y su agudeza, rompedor en la época victoriana. El autor de El retrato de Dorian Gray, un ícono de estilo que desafió las normas del vestir, y cuya influencia perdura hasta nuestros días, se vio seguido por Jesse Langsdorf, quien en 1924 encontró una forma de cortar la pieza con menor desperdicio de tela y en 7 vueltas.
Desde entonces hasta ahora, la corbata suave, grande y relajada de Lavalllière ha estado fuera de la moda, solo recuperada en los dos últimos años por Gucci o Tom Ford. Ahora son Melania Trump, Doña Letizia o Cindy Crawford las portadoras, para mujer, de un estilismo exquisito, fácil de llevar y retro, todos los componentes de esta moda flexible y creativa del siglo XXI.