Uno de los escenarios de la película 'Cuando menos te lo esperas'
Diez claves para conseguir una decoración al estilo Hamptons
Las películas de Nancy Meyers han influido en estos exitosos y acogedores estilismos
Las películas No es tan fácil, Cuando menos te lo esperas, Baby Boom, El padre de la novia, The Holiday, el Becario o Tú a Londres y yo a California, tienen en común muchos elementos: grandes actrices, como Diane Keaton, Meryl Streep o Kate Winslet, una trama de comedia romántica agradable, unos fantásticos guiones de su guionista-directora, la dirección de la estupenda Nancy Meyers y –de modo muy evidente– una decoración tranquila, intemporal, elegante, pero no afectada que identifica los filmes de la directora norteamericana.
En realidad, Nancy Meyers se inspiró en las casas de las playas de los Hamptons y también, las casas de los Hamptons se han inspirado en las películas de Nancy Meyers. Pero no es difícil conseguir este estilismo agradable, confortable, relajado y ciertamente acogedor que hizo famosa la película Cuando menos te lo esperas, con esa preciosa vivienda junto al mar en la que discuten y se enamoran los personajes que interpretan Diane Keaton y Jack Nicholson. Repasamos diez sencillas claves para conseguir ese ambiente tan relajado y familiar, tan chic pero tan aparentemente simple a la vez.
1. Terracota. Los jarrones y macetas de barro en distintas formas y tamaños son un punto en común en todas las casas de los Hamptons, ya sea con un uso meramente decorativo o con la funcionalidad de albergar plantas.
2. Librerías vividas. Aún recuerdo la casa de la hermana de una amiga del colegio, en la que los metros de librerías de obra existentes solo contaban con unos 5 o 6 cds de música estilo Bisbal y Rosa, con los cuales no tengo ningún problema, por supuesto. Pero me resultaba increíble que eso fuera todo lo que tenían en sus cabezas su marido y ella. La elegancia y el saber estar comienza por un cierto nivel educativo y cultural que no se improvisa.
3. Ratán y mimbre. Por todos lados, ya sea como revistero, como paragüero, como cesta o bandeja, el ratán y el mimbre se encuentran en las casas de las películas de Nancy Meyers, uniendo la tradición y la artesanía auténtica al resto de las piezas.
Bol de ratán
4. Jarrones de cristal. Grandes y pequeños, altos y bajos, con velas, flores o frutos en el interior son otro elemento frecuente en la decoración de los Hamptons.
5. Alfombras de yute. Acogedoras, rústicas y en colores suaves, crean unidad y sensación de hogar en los espacios abiertos como salones y comedores.
Alfombra de yute
6. Tejidos de lino. Cortinas, manteles o colchas en lino y tejidos naturales aportan frescura, naturalidad y un poco de 'descuido' a los espacios, haciéndolos menos pulidos y más vividos.
Cortinas lino
7. Cocinas rústicas. Con azulejos tradicionales, superficies en mármol, armarios blancos o azules, apliques playeros y sillas en rafia.
8. Azul. El color del mar, de la paz, de la tranquilidad, reina en tejidos lisos e impresos, en objetos decorativos y vajillas.
Vajilla
9. Evitar las tendencias drásticas. No dar entrada a nada muy nuevo, ni ostentoso, nada muy del momento que pueda cansar, sino una selección bien hecha de piezas intemporales y bien combinadas.
10. La perfecta imperfección. Tras años de vida, viajes y bagaje, una casa suele mostrar elementos curiosos y con carácter. Se ve que cada pieza viene de una época o de un lugar, que el toque chic se suaviza con un estilo casual e improvisado, como la vida misma. Mezclar lo nuevo y lo viejo, mostrar la vida diaria –un bol en ratán con frutas o un bote de cerámica con utensilios de cocina en madera, por ejemplo–. Y, en fin, crear espacios que inviten a quedarse, a ser vividos y disfrutados con sencillez.