La princesa de Asturias, vestida en un tono berenjena, escogió un vestido de largo medio en jacquard de H&M, con manga corta de farol, escote discreto y falda con vuelo a base de un tejido tableado. Muy sofisticado y simple a su vez, su atuendo lucía dibujos sobre el tejido berenjena y un forro añadido debajo para hacer opaco el efecto final. Su melena larga y maquillaje, sencillos y poco llamativos, acompañaron bien a la tarde asturiana, si bien su vestido no era de un color favorecedor.