Fundado en 1910
(Foto de ARCHIVO)
El cantante David Summers (i), y el escritor Arturo Pérez-Reverte (d), en las inmediaciones de la sede de la Real Academia Española (RAE), a 20 de mayo de 2021, en Madrid (España).

Cézaro De Luca / Europa Press
20 MAYO 2021;ARTURO PÉREZ-REVERTE;ÍKER CASILLAS;RAE
20/5/2021

El escritor Arturo Pérez-Reverte, con su emblemático sombreroEuropa Press

Gastronomía

Cinco restaurantes para quitarse el sombrero, por recomendación de Arturo Pérez-Reverte

Síntoma de su buena cocina, el escritor cuelga su sombrero en estos locales repartidos por el territorio español

Érase un hombre a una nariz pegada, escribía Francisco de Quevedo en torno al 1600 para burlarse de su enemigo Luis de Góngora. Si ahora tuviese que escribir el famoso soneto con Arturo Pérez-Reverte como protagonista, cambiaría el sujeto de su hipérbole por un sombrero, aunque no lo haría en tono jocoso ni como símbolo de enemistad.

Y es que el famoso escritor y académico español es un amante de este accesorio desde su época de «reportero dicharachero», cuando solía cubrirse con sombreros de lona del ejército británico, según confesó en una columna periodística. La afición continuó con el paso de los años hasta el punto de que ya es una extensión de su propio cuerpo.

Ya lo use por comodidad o signo de distinción, llevar sombrero para él ya es un auténtico ritual, como también lo es quitárselo. Lo hace, con aprecio, en los lugares que frecuenta como un reconocimiento a su calidad, historia o trato recibido, dando lugar a una especie de serie de recomendaciones gastronómicas.

La Posada de la Villa (Madrid)

Interior de La Posada de La Villa a través de los ojos del escritor

Interior de La Posada de La Villa a través de los ojos del escritorX

Fundada en 1642 sobre los restos del único Molino de Harina de Madrid, La Posada de la Villa fue la primera posada de la Corte, situada al amparo de las murallas árabes. Durante siglos, ofreció comida y hospedaje a viajeros, arrieros, comerciantes, cómicos de la lengua y artesanos que cruzaban la ciudad.
Con el tiempo, se convirtió en un punto de referencia no solo para quienes buscaban reposo y buena mesa, sino también para personajes ilustres del mundo de la política, la cultura, el arte y el deporte, que hoy tienen su nombre inscrito en las sillas del establecimiento como testimonio de su visita.
Su carta incluye cordero lechal asado en horno de leña, cocido madrileño a fuego lento en puchero, gallina en pepitoria, callos a la madrileña, carnes, pescados y postres típicos como leche frita o arroz con leche. Los precios varían según el plato: medio cordero para dos personas alcanza los 73 euros, el cocido ronda los 40 y la pepitoria de gallina se sitúa en 27, reflejando la calidad de sus productos y la tradición de su cocina.

Al Jaima de Abou Khalil (Barcelona)

Al Jaima de Abou Khalil

Al Jaima de Abou Khalil

«Siempre que viajo a Barcelona cuelgo mi sombrero en el restaurante libanés Al Jaima de Abou Khalil», escribió el 22 de agosto de este pasado verano. El propio restaurante le contestó a través de su canal oficial y aseguró: «Un placer tenerte en casa» Un seguidor, por su parte, se atrevió a solicitarle una recomendación más concreta, pidiendo un plato que debía probar cuando acudiese. «Anoche cené warak enab, hummus, tabulé y chich kafta. Y media botella de tinto libanés. No es mala combinación», le respondió el escritor.
Con una carta amplia y reconocida, Al Jaima de Abou Khalil puede presumir de ser el primer restaurante libanés que se abrió en la Ciudad Condal. Además de los clásicos mencionados por Pérez-Reverte, uno puede viajar a Beirut probando la crema de berenjenas, el fataier, las empanadillas de queso, carne o espinacas, o el clásico falaffel.

Bar Stratos (Sevilla)

Bar Stratos, en Sevilla

Bar Stratos, en Sevilla

«Cada vez que voy a Sevilla compro los churros del desayuno en la calentería San Pablo; y, para acompañarlos con un vaso de leche, dejo el sombrero en el café-bar Stratos (donde, por cierto, ayer había para tapear unas patatas con carne extraordinarias)», escribió en X, antes Twitter, en una ocasión.
El bar Stratos fue fundado en los años setenta por el recordado futbolista Manolo Domenech, aunque ahora lo regenta su cuñado, Paco López Boja, quien lo ha convertido en un clásico con esencia sevillana onde cada plato rinde tributo a los sabores de antaño. Aunque Pérez-Reverte suele pedir un vaso de leche, ofrecen desde espinacas con garbanzos a arroz negro con corazones de alcachofas y gambas exquisitas codornices o las excelentes papas con carne a las que hacía referencia el escritor.

Mar de Levante (Alicante)

Mar de Levante, en Alicante

Mar de Levante, en AlicanteX

«Cada vez que amarro en Torrevieja cuelgo mi sombrero, para calzarme un arroz», reconoció el autor de El capitán Alatriste el pasado 14 de julio. Quien lo conoce asegura que, nada más entrar, le embarga ese aroma a mar. Ubicado en la Plaza de la Ermita de Torrevieja, es conocido por servir pescado y marisco recién llegado del puerto.
Productos de cercanía como cigalas, gambas, calamares, ensaladilla de merluza, que, junto con el arroz, por supuesto, suelen ser los platos más demandados por los clientes. Secos, melosos, al señoret, de marisco, pescado... Las opciones son prácticamente infinitas, mientras sus precios, razonables para el producto ofrecido y la zona en la que se encuentra.
Otro parada obligatoria para visitar en la ciudad es el bar La Marina, que recomendó en 2016 en su blog, destacando que estaba «a salvo del disparate urbanístico».

Kathmandu (Ibiza)

Kathmandu

Kathmandu

«Cada vez que amarro en Santa Eulalia cuelgo mi sombrero en el Kathmandu», explica con una nueva imagen tomada en el local en la que se ve su emblemático sombrero coronando la silla. De carácter indio-nepalí, es una auténtica excelencia gastronómica en la isla de Ibiza.
«Creado por los hermanos nepalíes, con más de treinta años de experiencia como chefs por todo el mundo, Kathmandu ofrece una gran variedad de platos de especialidades indios y nepalíes que son un auténtico viaje al mundo de los sabores y aromas exóticos, deleitando al paladar en cada visita a descubrir nuevas sensaciones», reconocen en su página web, que destaca también el menú de mediodía, con elección de entre siete primeros, diez segundos platos y tres postres por solo 16,95€.
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