Natalia Bayona

Turismo: seguridad y confianza, los pilares imprescindibles para seguir creciendo

En los tres primeros meses de 2025 más de 300 millones de turistas realizaron viajes internacionales

El turismo continúa mostrando señales positivas a nivel global. Según datos del último barómetro de ONU Turismo, solo en los tres primeros meses de 2025 más de 300 millones de turistas realizaron viajes internacionales. Además, el sector turístico ha generado cerca de 300.000 nuevos empleos, evidenciando que no solo es un motor económico, sino que también es creador de oportunidades laborales.

Estos números invitan a pensar en un estadio positivo para el sector. Sin embargo, el turismo sólo es posible si se sostiene en dos pilares fundamentales: la seguridad y la confianza. Estos elementos son los que verdaderamente garantizan que turistas e inversionistas apuesten por un destino.

La seguridad, un pilar para el turismo

Vivimos en un mundo marcado por la tensión geopolítica. En la actualidad hay 56 conflictos activos en diferentes regiones del mundo, muchos de ellos con impacto directo o indirecto en el turismo global. La reciente escalada en Oriente Medio, por ejemplo, genera una preocupación legítima por la situación de la población en los territorios afectados e influye directamente en la percepción de seguridad que tienen los viajeros e inversionistas.

Al final del día, es una región que ha trabajado arduamente en los últimos años por diversificar su economía a través del turismo y que venía creciendo aceleradamente, hasta en un 8% para 2025.

En el corto plazo las tensiones provocan cambios en los flujos turísticos, ya que es evidente que nadie viaja a zonas en conflicto, pero también representan una amenaza latente para la estabilidad económica y las inversiones futuras. Si queremos mantener las cifras positivas de empleo e inversión, es fundamental trabajar en fortalecer esos dos pilares y diversificar.

Por eso, cuando hablamos de seguridad, esta no se limita a la ausencia de conflictos o violencia; también abarca la protección y el bienestar de las personas.

La seguridad humana debe acompañarse de seguridad económica, pues no basta con vivir en territorios de paz, hay que trabajar por una estabilidad jurídica y reglas comprensibles para quienes invierten. Un ejemplo de ello es la regulación y manejos de incentivos de manera clara y precisa. Centros de atención o ventanillas únicas para acelerar procesos de los inversores y apoyo institucional son necesarios para atraer inversión y que esta encuentre nuevas vías.

Sin importar el gobierno de turno, los contratos de estabilidad jurídica han sido un caso exitoso para mantener mega inversiones en destinos emergentes en el sector.

Incentivar la diversificación en la inversión debe ser también parte de la nueva estrategia. El turismo representa a más de 100 subsectores económicos. Y, aunque en el modelo clásico está dominado por la inversión hotelera, que representa un 65% de la inversión, hoy está claro que el modelo del turismo está destinado a su diversificación.

Ese es el caso del fomento a la inversión en centros de innovación turística, infraestructura para el desarrollo de mega eventos o el desarrollo de las industrias creativas en función del turismo: el arte, el cine, la moda y las artesanías.

En ese sentido, sólo hablando de la innovación turística, hay una oportunidad de negocio ya que se estima que el llamado touristech crecerá a un ritmo del 15% de aquí a 2030 y podría alcanzar un valor de USD 1,5 billones.

Apostar por la estabilidad, un incentivo para las inversiones

La estabilidad, confianza y el apoyo institucional son claves para hacer crecer las oportunidades; por eso hay que reforzarlos para evitar una contracción en la inversión. El turismo no solo depende del movimiento de personas, sino también genera una cadena económica compleja donde cada eslabón necesita seguridad para prosperar.

En resumen: el turismo es el sector económico más humano de todos. Por esto, el más sensible a los cambios. Mantener estos pilares hoy más que nunca es clave para que el sector siga siendo una fuente sólida de desarrollo económico y social en el futuro cercano.

Natalia Bayona es directora ejecutiva de ONU Turismo

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