Iglesia de Notre Dame du Bourg
La bonita iglesia de Francia que es Patrimonio de la Humanidad y por la que pasa el Camino de Santiago
El templo del país galo contiene un símbolo en sus pinturas que nunca relacionarías con la Iglesia
En la región de Occitania se encuentra un pequeño pueblo llamado Rabastens, considerado uno de los rincones más mágicos del sur de Francia. Este pueblo ha sido testigo de muchos peregrinos en dirección a Santiago de Compostela, ya que forma parte del Camino de Santiago francés.
Durante la peregrinación, los caminantes suelen cruzarse con una de las iglesias más singulares del país: la iglesia de Notre-Dame du Bourg. Por fuera, puede parecer de arquitectura modesta, pero en su interior alberga una riqueza histórica y artística de primer orden, gracias a sus frescos y a su arquitectura de ladrillo rojo. Además, forma parte del conjunto de sitios franceses del Camino de Santiago inscritos en la lista del Patrimonio Mundial de la Unesco desde 1998.
Historia
Su origen se remonta al siglo XII, cuando unos monjes benedictinos procedentes de la abadía de Moissac decidieron fundar un importante priorato en Rabastens y construir una pequeña capilla, que años más tarde acabaría convirtiéndose en lo que es hoy.
Esto fue posible gracias a su ubicación privilegiada en el cruce de la ruta Toulouse-Lyon y en una zona fértil del valle aluvial del río Tarn.
Diseño y arquitectura
A primera vista, la iglesia puede parecer austera en su decoración exterior, pero nada tiene que ver con su interior. Los colores rojo, azul y dorado dominan la paleta cromática, lo cual resulta inusual en los templos medievales y causa un fuerte impacto en el visitante.
Los murales que recubren gran parte del interior fueron redescubiertos en el siglo XIX en un estado de conservación calificado como «excepcional». Esto se debe a que, durante las Guerras de Religión del siglo XVI, el edificio fue utilizado como caseta de guardia por las tropas protestantes. Tras la restitución del culto católico, el interior fue recubierto con cal con la intención de «purificarlo», pero el resultado fue otro: la cal ayudó a preservar los frescos durante siglos. El descubrimiento de estas pinturas propició que la iglesia fuera declarada Monumento Histórico y, un siglo después, Patrimonio de la Humanidad.
Un decorado diferente
Uno de los elementos que más desconcierto genera entre quienes visitan la iglesia es la presencia de esvásticas en algunas de sus pinturas murales. A diferencia del significado que adquirió en el siglo XX, en este caso el símbolo representa movimiento y vida. Los colores, las escenas y los signos revelan una dimensión espiritual y estética que ha sobrevivido al conflicto, al olvido y al paso del tiempo.
Cómo llegar
Se puede llegar desde Toulouse por las carreteras A68 y D988, en un trayecto de unos 55 minutos. Otra opción es partir desde Montauban por la vía D12, con una duración estimada de 45 minutos.
La iglesia permanece abierta al público todos los días, de 8:00 a 18:00 horas.