El faro de España ubicado en un lugar imposible que fue construido por presidiarios

El faro de España ubicado en un lugar imposible que fue construido por presidiarios.Getty Images

El faro de España ubicado en un lugar imposible que fue construido por presidiarios

Hay que bajar (y luego subir) más de 700 escalones para disfrutar de uno de los miradores más espectaculares de nuestro país

Durante siglos los faros han sido un elemento fundamental para la seguridad marítima, como guía y señal de advertencia de los peligros de la costa, como arrecifes, rocas y bancos de arena. En la actualidad ya no son tan necesarios y muchos faros son considerados monumentos históricos o de interés cultural por su valor arquitectónico e histórico. Otros se han convertido en atractivos turísticos, ya que algunos se han restaurado para funcionar como museos, miradores e incluso alojamientos.

Uno de los faros más sorprendentes de España, por su especial ubicación, se encuentra entre acantilados que caen a plomo sobre el Cantábrico

Por su especial ubicación, también resultaba un desafío su construcción, en lugares poco accesibles y sometidos a las inclemencias del tiempo, y sin la maquinaria de la que hoy se dispone. Uno de los faros más sorprendentes de España, por su especial ubicación, se encuentra entre acantilados que caen a plomo sobre el Cantábrico, en la abrupta costa de la localidad cántabra de Santoña.

Un faro emblemático

Cuando cesó su actividad, el faro fue vandalizado.

Cuando cesó su actividad, el faro fue vandalizado.farodelcaballo.es

Aquí se oculta el denominado Faro del Caballo, una obra casi imposible al que solo se llega bajando 763 escalones tallados en la roca por presos del Cuartel del Presidio de Santoña, un penal que se mantuvo abierto entre 1824 y 1924. Este faro comenzó a funcionar el 31 de agosto de 1863 y el edificio se dividía en dos bloques: el primero destinado a vivienda del farero (ya demolida) y el otro a la torre del faro. La vivienda era de planta rectangular en dos alturas, y la fachada con mampostería revocada, encalada y sillería. El nombre del Faro del Caballo viene del Alto del Caballo, el lugar más elevado de la zona. Desde el mar se puede ver la forma de cabeza de caballo.

El faro mantuvo su actividad de ayuda a la navegación hasta el año 1993, cuando acabó dejó de estar operativo y empezó a sufrir reiterados actos vandálicos. En agosto del año siguiente, la Autoridad Portuaria derribó la casa del farero. En el año 2013 los reclusos del Centro Penitenciario de El Dueso acondicionaron el entorno y los escalones como parte del proyecto Nácar (Naturaleza y Cárcel).

Atractivo turístico

Vista aérea del Faro del Caballo, en Santoña (Cantabria).

Vista aérea del Faro del Caballo, en Santoña (Cantabria).Getty Images

Ubicado a los pies de los acantilados del monte Buciero, el Faro del Caballo es hoy uno de los atractivos turísticos de Santoña ya que ofrece una vista impresionante muy apreciada por los visitantes. Para llegar hasta este privilegiado mirador hay diferentes rutas, una de las cuales parte del fuerte de San Martín y supone bajar los citados 763 escalones, no exenta de dificultad. El camino hacia el faro no está asfaltado y es un terreno escarpado. Durante el camino no hay fuentes, ni bares, ni servicio alguno. Si prefiere no bajar (y subir) los 763 escalones, se puede ir en también en barco.

Solo para valientes

Escalones de acceso al Faro del Caballo

Escalones de acceso al Faro del Caballo.Alberto Hijosa

El descenso hasta el faro exige una buena forma física: 763 escalones de piedra que serpentean hasta el nivel del mar. Si la bajada deslumbra por las vistas del azul intenso del Cantábrico, la subida seguro que la recuerda durante días. A cambio, la recompensa es única: una cala de aguas turquesas bajo uno de los paisajes más impresionantes de Cantabria. Lo que era un castigo para los presos hoy es una experiencia de las llamadas inolvidables.

El tiempo medio que se tarda en completar la ruta del Faro del Caballo es de unas tres o cuatro horas. Sin embargo, este tiempo puede variar en función de la forma física y de la frecuencia con la que se detenga a contemplar las vista.

Consejos prácticos

Faro del Caballo

Faro del Caballo..Getty Images/Iván Vieito García

El acceso está abierto todo el año, aunque se desaconseja en días de lluvia o viento fuerte, cuando las escaleras pueden resultar peligrosas. Conviene llevar calzado adecuado, agua y tiempo suficiente para el ascenso. En verano la afluencia a este mirador es muy alta, por lo que el Ayuntamiento de Santoña regula las visitas para preservar el entorno. Desde el 5 de julio al 31 de agosto se establece reserva previa para acceder al Faro del Caballo. También puede contemplarse el faro desde el mar, en excursiones en barco que parten del puerto pesquero y ofrecen otra perspectiva del acantilado.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas