El bonito pueblo medieval francés casi escondido en el Camino de Santiago
El bonito pueblo francés del Camino de Santiago con un Tesoro medieval y una abadía Patrimonio de la Humanidad
Quizá a muchos no les suene la Vía Podiensis, también conocida como el Camino de Le Puy, una de las cuatro rutas históricas principales de peregrinación que atraviesan Francia para llegar a Santiago de Compostela. Es considerada la ruta jacobea francesa más antigua y popular, siendo la extensión natural más transitada de lo que en España conocemos como el Camino Francés.
La Vía Podiensis, también conocida como el Camino de Le Puy, es una de las cuatro rutas históricas principales de peregrinación que atraviesan Francia
Esta ruta, que se extiende a lo largo de unos 750 kilómetros solo en territorio francés, nació de la peregrinación documentada del obispo Godescalco en el año 950 o 951, quien viajó desde Le Puy-en-Velay hasta la tumba del Apóstol, convirtiéndose en el primer peregrino no hispánico del que se tiene registro. Comienza en la citada y espectacular ciudad volcánica de Le Puy-en-Velay (Auvernia) y finaliza en Saint-Jean-Pied-de-Port, en la frontera con España, donde se une a la Vía Turonensis y a la Vía Lemovicensis para cruzar los Pirineos. Se suele tardar entre 4 y 5 semanas en completar el tramo francés a pie.
La Abadía de la Santa Fe
El encantador centro de la ciudad medieval francesa de Conques, con la abadía de la Santa Fe
Esta vía destaca por su inmenso patrimonio arquitectónico y natural y entre sus lugares de interés, además de la citada Le Puy-en-Velay, está Conques, considerado uno de los pueblos más bellos de Francia y hogar de la majestuosa Abadía de la Santa Fe. Ubicado en un pliegue del terreno sobre el río Dourdou, este pueblo es como un anfiteatro de pizarras grises y entramados de madera que convergen en la Abadía de Sainte-Foy, declarada Patrimonio de la Humanidad. Su importancia histórica radica en su papel como centro de peregrinación desde el siglo XI, cuando los monjes trajeron las reliquias de una joven mártir desde Agen.
El Tímpano: una infografía del siglo XII
Detalle del Tímpano del Juicio Final (siglo XII)
Lo primero que detiene al viajero antes de entrar en la abadía es su fachada occidental. El Tímpano del Juicio Final es una de las piezas maestras de la escultura románica, lo que se podría denominar hoy una infografía del siglo XII. A través de 124 personajes perfectamente conservados, el relieve divide el Cosmos en dos: a la izquierda de Cristo, un paraíso ordenado; a la derecha, un infierno detallado con un humor negro medieval donde los pecadores sufren castigos específicos según sus faltas. Es una obra de una complejidad narrativa que servía de advertencia visual para los peregrinos antes de cruzar el umbral.
El Tesoro y las vidrieras de Soulages
La Majestad de Santa Fe, pieza central del Tesoro medieval de Conques
En el interior, el contraste es absoluto. Las naves románicas están iluminadas por 95 vidrieras diseñadas por Pierre Soulages. Lejos de la policromía clásica, el artista utilizó un vidrio translúcido que varía su opacidad según la inclinación del sol, bañando el templo de una luz blanca y grisácea que resalta la desnudez de la piedra.
Las vidrieras especiales de Pierre Soulages
Sin embargo, el verdadero poder económico y espiritual de Conques reside en su Tesoro. Es uno de los pocos de Europa que sobrevivió a la rapiña de la Revolución Francesa. Su pieza central es la Majestad de Santa Fe, una estatua relicario de oro y piedras preciosas (esmeraldas, ágatas, cristales) que custodia el cráneo de la santa. Su estética hierática e imponente sigue resultando magnética mil años después.
Cómo llegar
Centro de Conques-en-Rouergue
Conques o Conques-en-Rouergue está a unos 230 kilómetros al noreste de Touloluse, a unas cinco horas en coche desde la frontera española. La carretera D901 es la vía principal para llegar a Conques y su abadía. Es una ruta de montaña con curvas cerradas, por lo que se recomienda precaución si se viaja con vehículos grandes. El aparcamiento está regulado a la entrada del pueblo y es de pago. Desde allí, el recorrido es exclusivamente a pie por calles de fuerte pendiente. Las calles son de empedrado irregular y cuestas muy pronunciadas, algo que deben tener en cuenta las personas con movilidad reducida.
Joven turista pasea con la preciosa luz de atardecer en Conques
Para ver el Tesoro se requiere el pago de una entrada aparte. Durante los meses de verano, se realizan visitas guiadas a las tribunas altas de la abadía para ver de cerca los capiteles y la perspectiva de las vidrieras. Si se pernocta en el pueblo, es recomendable asistir al final del día a la audición de órgano que suele acompañar la iluminación nocturna del Tímpano del Juicio Final.