El tren cremallera más empinado del mundo

El tren cremallera más empinado del mundoPILATUS-BAHNEN AG

El tren cremallera más vertical del mundo, con vagones diseñados para que los pasajeros no caigan hacia atrás

Asciende desde Alpnachstad, junto al lago suizo de los Cuatro Cantones, hasta el Monte Pilatus por una vía de pendientes imposibles. Es el tren cremallera más empinado del mundo y ofrece una de las experiencias ferroviarias más bonitas e intensas de los Alpes

Los ingenieros ferroviarios han tenido en las montañas y valles de Suiza uno de los retos más exigentes, para cuya superación han tenido que salvar pendientes y obstáculos casi imposibles. Como resultado, la red ferroviaria helvética ofrece algunos de los recorridos más extremos y bellos del planeta. Entre ellos, el Pilatusbahn, el tren cremallera más empinado el mundo.

Inaugurado en 1889, este ferrocarril cremallera sube hasta la estación de Pilatus Kulm, a más de dos mil metros de altura

Inaugurado en 1889, este ferrocarril cremallera une la localidad de Alpnachstad, a orillas del maravilloso lago de los Cuatro Cantones, que baña entre otras la ciudad de Lucerna, con la estación de Pilatus Kulm, situada a 2.132 metros de altitud, muy cerca de la cima del Monte Pilatus, nombre bíblico y curioso del que hablaremos más adelante

Diseño especial

El pequeño tren salva pendientes de hasta el 48 por ciento de inclinación

El pequeño tren salva pendientes de hasta el 48 por ciento de inclinaciónGetty Images/iStockphoto

Volviendo al tren, su récord es difícil de superar: alcanza una pendiente máxima del 48 por ciento, lo que lo convierte en el tren cremallera más empinado del mundo. Para hacerse una idea de la pendiente, por cada dos metros que avanza en horizontal, el tren gana casi uno de altura. Es tan empinado, que los vagones tienen que estar diseñados en escalones para que los pasajeros no se caigan hacia atrás.

El tren recorre bellos paisajes de los Alpes de Suiza

El tren recorre bellos paisajes de los Alpes de SuizaTurismo de Suiza/Nadja Lipp

El desafío técnico fue enorme. El ingeniero Eduard Locher diseñó un sistema especial de ruedas dentadas horizontales que engranan lateralmente con la vía. La solución era necesaria porque, con una pendiente tan pronunciada, un sistema de cremallera convencional podía resultar inseguro. Más de 130 años después, el tren sigue funcionando sobre el mismo principio básico, aunque con material moderno y mejores prestaciones.

El Pilatusbahn salvando un viaducto durante su ascensión

El Pilatusbahn salvando un viaducto durante su ascensiónSimon von Dach

El trayecto dura alrededor de 30 minutos y concentra en muy poco tiempo varios paisajes alpinos. Primero aparecen praderas y bosques; después, la vía comienza a ganar altura de forma rápida, atraviesa túneles excavados en la roca y se acerca a laderas cada vez más verticales. La sensación no es la de un tren turístico convencional, sino la de una subida directa por la montaña.

En su corto trayecto de 4,6 kilómetros el tren atraviesa 7 túneles, viaductos y puentes. En algunos tramos parece estar suspendido sobre el vacío mientras asciende por la pared de roca

En su corto trayecto de 4,6 kilómetros el tren atraviesa 7 túneles, algunos son auténticas galerías excavadas en la roca viva. También viaductos y puentes, y tramos increíbles donde la vía se apoya sobre precipicios y el tren parece estar suspendido sobre el vacío mientras asciende por la pared de roca. Asimismo, al ser tan empinado el recorrido, en algunos tramos los raíles están fijados directamente a la roca mediante anclajes de hierro de alta resistencia para evitar que la estructura se deslice o se deforme. Resulta impresionante cómo la vía está literalmente cosida a la montaña.

Un monte lleno de mitos

Vista de la subida desde la cabina del conductor del tren

Vista de la subida desde la cabina del conductor del trenGetty Images

El destino final es Pilatus Kulm, uno de los grandes miradores de la Suiza central. Desde allí, en días claros, se contemplan el lago de los Cuatro Cantones, la ciudad de Lucerna y una amplia línea de cumbres alpinas. El nombre de la montaña está ligado a leyendas varias. Durante siglos se creyó que el espíritu de Poncio Pilato, el prefecto romano que condenó a Jesús, terminó en la cima de esta montaña. De hecho, el ascenso a la montaña estaba prohibido en la Eadad Media para no perturbar el espíritu del romano.

Los vagones se han diseñado en modo "escalera" para que compensar los desniveles

Los vagones se han diseñado en modo «escalera» para que compensar los desnivelesTurismo de Suiza/Nadja Lipp

Los historiadores no obstante creen que el nombre real tiene un origen mucho más práctico y geográfico, derivado del latín pilleatus, que significa «encapuchado», en referencia a las nubes que suelen cubrir la cima del monte como si fuera un sombrero o capucha. Otra teoría sugiere que el nombre proviene de pila (columna o pilar), refiriéndose a la forma abrupta de sus picos. Finalmente, el monte es conocido por sus leyendas de dragones. En el siglo XV se creía que dragones con poderes curativos vivían en sus grietas. Por eso, hoy en día, el logotipo del tren cremallera del Pilatus sigue siendo un dragón rojo.

La recompensa final de la subida: esta vista del lago de Lucerna desde el monte Pilatus

La recompensa final de la subida: esta vista del lago de Lucerna desde el monte PilatusGetty Images

El Pilatusbahn suele operar en la temporada sin nieve, generalmente desde primavera avanzada hasta otoño, aunque las fechas exactas dependen de las condiciones meteorológicas. Conviene consultarlas antes de viajar, porque en invierno el acceso principal a la montaña se realiza por el sistema de teleféricos desde Kriens. El viaje no es barato, como casi todo en Suiza, pero ofrece una experiencia breve, visual y técnicamente extraordinaria. Y se puede combinar con una estancia en la maravillosa Lucerna y el lago de los Cuatro Cantones.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas