Una familia en la playa
Los principales motivos de los españoles para tener hijos: formar una familia o haberlos querido siempre
Una encuesta ha analizado los temores y sacrificios más comunes entre las parejas que deciden lanzarse a tener descendencia, como la responsabilidad financiera o cuestionarse la capacidad propia para criar a un niño
Un poco más de la mita de los españoles (53,5 %) tiene como motivación principal para tener hijos «el deseo de formar una familia». Así se desgrana de una encuesta realizada por la empresa de productos para bebés y niños, Chicco, para la que han contado con la participación de 1.500 hombres y mujeres españoles. De todos ellos, el 34,3 % mencionó que la razón por la que tuvo hijos es que siempre había querido tenerlos, seguidos de aquellos que tuvieron niños de manera inesperada (5,3 %) y aquellos que consideraron que era más un deseo de su pareja (4,7 %).
El 80 % de los participantes admitieron haber experimentado algún tipo de temor una vez se convirtieron en padre, si bien este era mayor en padres separados (81,6 %). Entre los miedos más comunes se encuentran la responsabilidad financiera que conlleva tener un hijo (45,2 %), cuestionarse la capacidad para criar a un niño (44, 2 %), tener que renunciar al tiempo libre y a las aficiones (26, 8 %), que afecte a la relación de la pareja (18,1 %) y que afecte a la carrera profesional (15,7 %).
El 56,1 % de los padres encuestados afirma haber dejado de dedicarse tiempo a sí mismos y el 54,4 % ha descubierto nuevas facetas propias. Solo el 11,7 % sostiene que su vida no ha cambiado sustancialmente, aunque el 28,9 % ha vivido una disminución del tiempo dedicado a la pareja.
El 80 % reconoce que ha renunciado a algo desde que tuvo un hijo. En este sentido, las principales renuncias han sido pasar más tiempo con la pareja (37,5 %), seguida de los viajes (36,5 %), salir por la noche (34,6 %), practicar deporte (30,5 %), el cuidado personal (28,5 %) y pasar más tiempo con la familia y amigos (21,9 %). Únicamente el 17,9 % reconoce que no ha renunciado a nada y que su vida sigue prácticamente igual.
Estas renuncias estarían motivadas en el 70,4 % de los casos por el consumo de tiempo que conlleva, causa mencionada por los hombres (75,3%) y por los encuestados de 25 a 39 años.
Las familias que más sacrificios han de acometer son las numerosas (85,1 %), seguidas de los padres y madres separados (82,5 %). Por géneros, los valores son similares –81,3 % de hombres frente al 82,8 % de mujeres– y la franja de edad en la que más renuncias hay que hacer es entre los 25 y los 39.